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¿Vivienda Social?

¿Vivienda Social?

Percy C. Acuña Vigil

¿Hay algo que se llame vivienda social?

Barriadas v2a

Precisión del término

Vivienda digna, según el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales en su Observación General nº 4 es aquella vivienda donde los ciudadanos o las familias pueden vivir con seguridad, paz y dignidad. La vivienda digna se inscribe en el derecho a la vivienda. [1]

El derecho universal a una vivienda, con el calificativo de digna y adecuada, aparece como uno de los derechos humanos, recogido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos en su artículo 25, apartado 1 y en el artículo 11 de Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC) [2].

En el artículo 11 de Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC) aparece el término vivienda adecuada:

Artículo 11 del Pacto Internacional de Derecho Económicos, Sociales y Culturales:

 Toda persona tiene el derecho a un nivel de vida adecuado para sí misma y para su familia, incluyendo alimentación, vestido y vivienda adecuada y una mejora continuada de las condiciones de existencia, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad. [3]

El Comité de Derechos Urbanos de Naciones Unidas en su Observación General nº 4, define y aclara el concepto del derecho a una vivienda digna y adecuada, ya que el derecho a una vivienda no se debe interpretar en un sentido restrictivo simplemente de cobijo sino, que debe considerarse más bien como el derecho a vivir en seguridad, paz y dignidad.

De acuerdo con estas precisiones el derecho a una vivienda digna y adecuada, debemos unirlo a que estas viviendas se ubiquen en espacios plenamente equipados, en barrios dotados de servicios urbanos, accesibles, con espacios intermedios de relación que permita la comunicación vecinal, estamos hablando viviendas en unas ciudades vivas donde es posible el desarrollo familiar y personal a todos los niveles que la sociedad avanzada demanda.

Para que una vivienda sea digna y adecuada, además debe ser:

  • Vivienda fija y habitable.
  • Vivienda de calidad
  • Vivienda asequible y accesible.
  • Seguridad jurídica de tenencia

Ocurre que aquí en el Perú menos de un tercio de la población cumple con estos estándares. La vivienda para la mayoría de los peruanos no es habitable, no es de calidad, no es asequible y carece de seguridad jurídica. Es vivienda indigna de acuerdo a los términos de la ONU, y se la disfraza con el apelativo de social, para denotar su indignidad.

[1] Según la ONU. Ver art. 25 Declaración Universal de los Derechos Humanos, París, 1948

[2] ONU (1948) “Declaración Universal de Derechos Humanos” . Artº 25

[3] Derecho a un vivienda digna – Observatorio DESC -Derecho Económicos, Sociales y Culturales

Aquí en el Perú usualmente el término se emplea eufemísticamente para esconder que se trata de vivienda para sectores que están debajo de la línea de bienestar. Como esta línea no existe, y esta inexistencia se debe a que aquí toda la vivienda es materia de negocio para la empresa privada, mejor es ni hablar de ella. De otro modo, el Estado tendría que dar síntomas, por lo menos, de que es su preocupación.

Esto no ocurre porque hace mucho tiempo el Estado claudico en su tarea de ocuparse de la vivienda para quienes están debajo de la línea de bienestar. (Léase de pobreza). Empezó desde que el aluvión migratorio invadió todas las ciudades de la costa, con el objetivo de invadir Lima. Y así ocurrió ante el espanto de todos. Hoy toda Lima es una gran barriada que concentra un tercio de la población peruana, y en ella se aloja esta población migrante que a pesar del Estado, ha auto construido su habitat.

Lima hoy exhibe la inoperancia del Estado para enfrentar el urbanismo de la pobreza, no tiene vergüenza, y cuando la tiene, solo atina a pintarla, para que no se vea su cara.

Se dice que el maquillaje está a cargo de los arquitectos, porque ni siquiera tienen un plan de desarrollo urbano que les sirva de guía, hoy tener un plan es quitarle libertad a los negocios de los urbanizadores y de los agentes que lucran con el suelo urbano.

No existen ni planes, ni programas de vivienda para la pobreza, como en los países vecinos, aquí lo que existe es el principio del laissez faire a ultranza.

En donde se tiene que enseñar a los arquitectos, hoy día se disfraza esta situación con subterfugios de creatividad y de utopías que ya han servido de base para cantos de sirena a varios políticos que de las nubes nunca bajaron, y así el tiempo ha consolidado un statu quo en donde a nadie le importa esta cara y se le pone careta. Por supuesto a los arquitectos menos.

Barriadas v3a

Este tema que es fundamental, hoy no tiene debate, no tiene estudio y no merece investigación porque no es negocio. El estado en sus universidades debería fomentar investigación sobre este tema, sin embargo se prefiere resolver los intereses de los empresarios en viviendas de lujo, en barrios aristocráticos y en playas privadas para satisfacción de egos preñados de problemas psicológicos.

Para el Estado en sus universidades no existe el problema de más del 70% de la población que demanda atención en su problema de vivienda. Ni siquiera se estudia como problema, siendo ignorado por sus alumnos, quienes ni siquiera le prestan atención, porque este no esta considerado como parte de la politica de formación de los futuros profesionales .

Tan pobre es la atención que se le da a este tema que hoy leo de una exhibición en una casa de venta de libros que va a mostrar especulaciones sin base y sin ningún fundamento epistemológico ni propedéutico aprovechándose del eventual interés que despierte un aviso mal escrito sobre “vivienda social”. Los alumnos que saben le harán poco caso a esta convocatoria de carácter sibilino.

Igualmente el otro día escuchaba a un docente pavonearse de que su taller era de vivienda y que sólo atendía a la del sector empresarial, pues era el único que valía. Triste la intervención y pena por los jóvenes que son sus episódicos alumnos. Esto es una evidencia del  absoluto desprecio que existe hoy día frente a un problema crítico y estructural que es central en el país.

 

 

¿Qué es una ciudad?

Gordon Childe Vere

¿Qué es una ciudad?

Percy C. Acuña Vigil

En las publicaciones de internet se encuentra que esta es una pregunta cuya respuesta es muy difícil. La mayoría de las respuestas se refieren a conceptos de colegio, de poca trascendencia y en la mayoría equivocados o sino tendenciosamente sesgados.

Hace unos días conversaba con una colega sobre esta pregunta y ella me daba una respuesta de tipo estadística o referida a categorías censales, o en otro caso a las que emplean las instituciones públicas que se supone tienen que ver con el estudio de lo urbano.

Con la finalidad de explicar el punto comparto este breve escrito con información complementaria.

Parto refiriéndome al concepto que acuñó Vere Gordon Childe [1]:  quien desarrolló su teoría sobre lo que llamó “La Revolución Neolítica”, haciendo un guiño con la Revolución Industrial, con la que trataba de explicar el cambio de las sociedades prehistóricas de cazadoras recolectoras a comunidades agrícolas que llevaron a un nuevo modelo de organización social, aparición de ciudades y nuevas civilizaciones.

En esta revolución aparece la relación del individuo con su labor, que cambia fundamentalmente del trabajo en el sector primario para incorporarse al sector secundario, y esto genera el desarrollo de un sector terciario dinámico.

Por esto una ciudad no sólo es una categoría que depende de lo demográfico, ni físico, fundamentalmente las incorporación de las categorías sociales y económicas son fundamentales. Sin ellas no se puede hablar de una definición inclusiva,

Una ciudad es presencia de calidad de vivienda, y de habitat que se diferencia del rural. Es presencia de diversificación de medios económicos y de fuerzas productivas que se integran plenamente a un sector secundario dinámico.

Es presencia de infraestructura productiva, de infraestructura de servicios, de equipamiento industrial, social, de servicios y de esparcimiento.

Referirse a una ciudad es la presencia de condiciones de salud superiores al mínimo del estatuto humano, es presencia de condiciones de trabajo superiores, es presencia de condiciones de vida que lo garanticen.

Todas estas condiciones básicas para hablar de ciudad implican en síntesis un manejo del excedente urbano que garantice una modelo de organización social al servicio de los ciudadanos.

En gran parte de los territorios del Perú hoy no se ha construido ciudades, y seguimos con la agrupación de grandes o pequeños conjuntos de población que constituyen diversos tipos de asentamiento que incluso no llegan a cumplir con los más elementales criterios de vida urbana, como centros poblados sin el mínimo que exige el estatuto humano.

El nombre ha sido una cuestión política para obtener prebendas de los políticos de turno, sin que este nombre tenga nada que ver con su situación real. En otros casos es petulancia de querer ser lo que no se es.

http://revistas.lasalle.edu.co/index.php/lo/article/view/1407/1284

[1] Childe, Vere Gordon Los orígenes de la civilización Edit. Fondo de Cultura Económica México 1971 (5ª reimpresión) Childe OC.

Mis referentes para este texto son los siguientes:

JEAN REMY; LILIANE VOYE , LA CIUDAD: ¿HACIA UNA NUEVA DEFINICION. BASSARAI, 2006
Cuando hablamos de los orígenes de la sociología urbana y de los autores y escuelas que moldearon sus temáticas y metodologías disciplinares, tendemos a mencionar el trabajo de Friederich Engels y su descripción de la clase obrera inglesa, los diversos ensayos de Georg Simmel en los que se aborda el habitar urbano y, especialmente, el desarrollo teórico de la escuela sociológica de Chicago y su “modelo ecológico”. El gran olvidado en este recuento tiende a ser Max Weber y su interesantísimo La ciudad, publicado en 1921 y luego incluido en forma casi íntegra en Economía y sociedad.

En La ciudad, Weber exhibe todo su repertorio teórico conceptual, aplicado esta vez en forma específica a explicar el fenómeno urbano y su desarrollo. En primer lugar, el libro introduce a la ciudad como un fenómeno en constante transformación, pasando de formas más primitivas hacia otras más complejas. Weber aborda el tema de las solidaridades que constituyen el vínculo social, así como el diverso rol urbano que la estructura económica ha cumplido a lo largo de la historia. El estudio de la ciudad se enmarca así en una “filosofía de la historia”, en la que diversas etapas de desarrollo son distinguibles.

MAUNIER, R.: L’origine et la fonction economique des villes, París, 1910. Cit. por LEDRUC, R.: Sociologie urbaine, París, P. U. F., pág. 3. Trad. cas. Madrid. Inst. Est. Admon. Local, 1971.
La definición de Maunier introduce también, sin embargo, la característica “sociedad compleja”, es decir, “formada por una muliplicidad de grupos secundarios”. No hay que olvidar que el autor era sociólogo y partía en su análisis de las ideas de Durkheim. Para él existen también dos grupos de ciudades: la indiferenciada, amalgama de grupos locales funcionalmente indiferenciados y que es resultado del simple crecimiento de población, y la diferenciada, que lo es tanto desde el punto de vista espacial interno como respecto al extcrior. Véase un resumen de las ideas de Maunier cn THIRY, J. P.: Théories sur le phénomene Urbain, Bruxelles, 1973, pág. 75 y sigs.
DICKINSON, R. E.: The Western European city. A Geographical Interpretation, Londres, 1951. (El capítulo 15 ha sido reproducido en MAYER, H M., y KOHN, C. F.: Readings in Urban Geography, op. cit. en nota 47).
GEORGE, P.: Scheme d’Etude internationale des petites villes, en U. G. I.: 21th International Geographical Congress. Abstracts of Papers, Calcuta, 1968, num. 584.
CHOAY, F.: El urbanismo, utopías y realidades. Trad. castellana, Barcelona, Edit. Lumen, 1970, pág. 504.
SIMMEL, G.: Die Grosstädte und das Geistleben, 1903. Hemos utilizado la traducción que aparece en la obra de F. CHOAY, cit. en nota anterior.
WEBER, M.: The city, Trad. inglesa, The Free Press, Glencoe, Illinois, 1958. Prefacio de Don Martindale. Véase también THIRY, J. Théories sur le phénomene urbain, op. cit. en nota 3, págs. 83 y sigs.
WIRTH, Louis: “Urbanism as a way of life”, American Journal of Sociology, 1938, págs. 27-30. (Trad. cast. Buenos Aires, Ediciones Tres, 1962).
CASTELLS, M.: Problemas de investigación en sociología urbana, Madrid, Siglo XXI de España Editores, 1971, pág. 50.
HAUSER, Ph. M.: The folk urban ideal types, en HAUSER, Ph. M., y SCHNORE Ieo (Eds.): The study of urbanization, Nueva York, John Wilsey, 1965, 554 págs.; y MARTINDALE, Don: Prefectory remarks: the theory of the city, op. cit. en nota I5. Estas críticas están recogidas con detalle en CASTELLS, M: Problemas de investigación en sociología urbana, op. cit., págs. 52 y sigs.
MUMFORD, Lewis: Las ciudades en la Historia. Trad. cast. Buenos Aires, Edit. Infinito, 1968, 2 vols.
SJOBERG, Gideon: The pre-industrial city. Past and present, Nueva York, The Free Press, 1960 (Edic. de Bolsillo, 1965, 353 pags.).
LEWIS, Oscar: “Urbanization without breakdown”, The Scientific Monthly, volumen 75, núm. 1, julio 1952, y LEWIS, O.: Los hijos de Sánchez, trad. esp. México, Fondo de Cultura Económica, 1968.
REMY, Jean: Utilización del espacio, innovación tecnológica y estructura social, trad. cast en BERINGUIER, ch. y otros: Urbanismo y práctica politica, Barcelona, Editorial Los Libros de la Frontera, 1974.
GEORGE, Pierre: Précis de Geographie Urbaine, París, P. U. F., 1961, trad. cast. Barcelona, Ariel, 1970.
CHOAY, F.: “L’histoire et la méthode en urbanisme”, Annales, Economies, Societés, Civilisations, vol. 25, núm. 4, julio-agosto 1970, págs. 1143-1154.
MALISZ, Boleslaw: La formation des systémes d’habitats. Esquisse de la theorie des seuils, trad. del polaco por J. Wolf, París, Dunod, 1972.
DOLFFUS, 0.: L’espace géographique, París, P. U. F., 1970, pág. 89.
LEFEVBRE, Henri: “La ville et l’urbain”, Espaces et Societés, París, marzo 1971, pág. 5.
CASTELLS, M.: La question urbaine, París, Editions Anthropos, 1973, pág. 103.
LEFEBVRE, H.: De lo rural a lo urbano, trad. cast. Barcelona, Ed. Península, 1971, pág. 140.

http://qhapaqnan.cultura.pe/sites/default/files/articulos/Qhapaq%20%C3%91an%20-%20Patrimonio%20Vivo.pdf

 

Lyotard: Reescribir la modernidad

Lyotard
Reescribir la modernidad

Kepa Bilbao
(hika, nº89, mayo 1998)

Lyotard vv3

Jean-François Lyotard, uno de los filósofos franceses más importantes de la segunda mitad de este siglo.

El que pasará a la historia como el gurú de la posmodernidad, nace en Versalles en 1924. Licenciado en Filosofía en 1950, se doctoró en Letras en 1971. Después de 10 años dedicados a la enseñanza secundaria inicia su carrera como docente universitario, ejerciendo, entre otras, en las universidades de París VIII, París y Nanterre. Profesor visitante en las universidades de Berkeley, San Diego, John Hopkins y Wisconsin, de EEUU. Investigador del Centre National de la Recherche Scientifique (CNRS), ha sido comisario de la exposición Les Inmatériaux (1985) en el Centro Georges Pompidou. Presidente del Colegio Internacional de Filosofía (1984-1986), fue además profesor emérito de las universidades de Irvine (California), París VIII y habitual en la de Emory (Atlanta).

En su adolescencia basculó entre convertirse en fraile dominico, dedicarse a la novela o a la historia. Orilló la vocación religiosa porque, como él mismo confesó, si bien la pobreza le daba igual, no así la castidad. Lyotard nos deja un texto póstumo: La confessión d´Agustin (aún no publicado) en el cual aborda su implicación espiritual, su vocación por la vida retirada y la meditación, que vivió en su juventud.

Tras licenciarse en filosofía en 1950 se fue a enseñar a Constantina (en la Argelia bajo dominio francés). Los sucesos de Argelia acentuaran su preocupación política hasta llevarle a comprometerse con el grupo filo-trotskista -Socialisme ou Barbarie- donde militará junto a personajes como Baudrillard y en el que su principal figura teórica será Cornelius Castoriadis (recientemente fallecido). El año 64 el grupo se dividirá y Lyotard se incorporará a otro que se formó en torno al periódico Pouvoir ouvrier, el cual también abandonará más tarde. En total más de 20 años de militancia incansable, día y noche, contra el totalitarismo, contra el capitalismo y el socialismo burocrático.

A punto de cumplir 50 años, es nombrado profesor de filosofía en la universidad de Vincennes. Impartirá clases junto a Deleuze, en el precario edificio del bosque de Vincennes, una universidad en la que las clases no tenían puertas y en la que no existían los exámenes ni los controles académicos. Fue esta una etapa creativa en la que escribió mucho: Discurso, figura (1971), A partir de Marx y Freud (1973), Dispositivos pulsionales (1973), Economía libidinal (1974). Si bien en 1954 escribe su primer libro sobre la fenomenología de Husserl, que la pone en relación con el marxismo, lo esencial de su obra aparecerá en los años 70 y 80. Lyotard en esta etapa, década de los 70, se preocupará por la estética, anteponiendo la imaginación y el arte a la teoría. Se aleja definitivamente del marxismo, y comienza a desarrollar un pensamiento original nutrido de sus propias experiencias de vida. Esboza una filosofía vitalista de los instintos. Critica las nociones de razón y de teoría que provienen de la Ilustración, tanto en su rama liberal como marxista, dando así los primeros pasos en la descripción de los rasgos de la condición posmoderna como rechazo de los grandes relatos legitimadores de la modernidad.

La condición posmoderna

El pensamiento de Lyotard alcanzará su mayor síntesis y una confluencia de todo su propio proceso transformador en una obra de circunstancias que se publicará en 1979 bajo el título de La condición postmoderna, y que trata sobre el saber o el estado de los conocimientos en las sociedades más desarrolladas. Libro que se convertirá en el más difundido de los casi 30 publicados y en pieza básica de toda una polémica mundial.

Lyotard toma prestado el término posmoderno, del campo de la arquitectura y de la crítica literaria norteamericana que lo había puesto en circulación durante los años sesenta a partir de su utilización por parte de Leslie Fiedler e Ihab Hassan, pero será él quien contribuya fundamentalmente a reformularlo en un momento que los intelectuales norteamericanos se encontraban interesados en la lectura de los postestructuralistas franceses (Barthes, Kristeva, Derrida, Foucault, Baudrillard, Lyotard,…), los cuales, pese a sus acusadas diferencias, pasan a ser encuadrados bajo la denominación, un tanto imprecisa, de posmodernos. Calificativo que curiosamente ningún autor ha querido asumir, ni siquiera finalmente el propio Lyotard que será quien lo pondrá en circulación en Europa.

<<Simplificando al máximo -dice Lyotard- se tiene por postmoderna la incredulidad con respecto a los metarelatos>>. Por metarelatos Lyotard entiende las filosofías que pretenden abarcar toda la historia, como la historia del Iluminismo sobre el progreso gradual pero seguro hacia la razón y la libertad, la dialéctica de Hegel sobre el Espíritu, el relato cristiano de la redención de la falta de Adán por amor, los nacionalismos, el relato marxista de la emancipación de la explotación y de la alienación por la socialización del trabajo, el relato capitalista de la emancipación de la pobreza por el desarrollo tecno-industrial, así como el nacionalismo y todo tipo de mesianismo. Todos estos metarelatos, insiste Lyotard, están ya fuera de servicio. En parte, como resultado de los tremendos cambios técnicos, políticos, económicos y militares habidos durante el siglo XX. Pero sobretodo, a causa de la insuficiencia respiratoria de los mismos.

Ahora bien, esto no quiere decir que no haya relato que no pueda ser ya creíble, la decadencia de los grandes relatos no impide que existan millares de historias, pequeñas o no tan pequeñas, que continúen tramando el tejido de la vida cotidiana. En su opinión la legitimación, tanto epistémica como política, ya no puede seguir residiendo en los grandes relatos filosóficos. La legitimación en la era posmoderna se hace plural, local e inmanente.

Lyotard es consciente de que estas reflexiones suyas sobre la condición posmoderna presuponen de alguna manera otro metarelato, una nueva visión global de la situación de Occidente, contradictoria con su pluralismo, con su rechazo de las grandes narraciones y la condena de la idea de totalidad. Abandonado el camino de la fenomenología, del marxismo y del freudismo ortodoxo, Lyotard hace su giro lingüístico. Con esta reducción de los problemas a su nivel lingüístico tratará de esquivar hasta cierto punto la contradicción entre su rechazo del Todo y su visión global del mundo. La manera en que Lyotard defiende estas ideas es bastante compleja y nada fácil de sintetizarlas en unas pocas líneas. Para

Lyotard vivimos en medio de una pluralidad de reglas y comportamientos que expresan los múltiples contextos vitales donde estamos ubicados y no hay posibilidad de encontrar denominadores comunes universalmente válidos para todos los juegos; frente a este pluralismo las reglas no pueden por menos que ser heterogéneas.

Lyotard considera que vivimos sumergidos en islotes culturales sin comunicación, y afirma que Wittegenstein ha demostrado que no existe una unidad de lenguaje, sino más bien islas de lenguaje, cada una de ellas regida por un sistema de reglas intraducibles al de los demás. Una cultura no puede convertir a otra por la persuasión, sino sólo mediante alguna forma de fuerza imperialista: En La posmodernidad explicada a los niños (1986) dirá que: << ni el liberalismo, económico o político, ni los diversos marxismos salen incólumes de estos dos siglos sangrientos. Ninguno de ellos está libre de la acusación de haber cometido crímenes de lesa humanidad >>. Más aún, la búsqueda de consenso, que no sea local y temporal, se ha convertido en un valor anticuado y sospechoso, porque detrás del pretendido consenso o las reglas universales de juego se esconde el terror de los dominadores y el deslizamiento hacia el totalitarismo. Lyotard ve el consenso sólo como un estado particular de la discusión en las ciencias, pero no como su finalidad. Su finalidad es la paralogía. Los paralogismos son un acicate para nuevos descubrimientos. Son razonamientos falsos, ocurrencias absurdas contrarias a lo que se ha definido como la recta razón. El paralogismo rompe con el discurso lineal, razonado y ayuda a ver las cosas desde ángulos poco usuales y a transitar otros caminos. La ciencia posmoderna se enfrenta con problemas como el caos, los conflictos caracterizados por la información incompleta, las catástrofes o las paradojas pragmáticas que no se resuelven por consenso. La invención nace siempre del disenso y no del consenso.

Lyotard teme que tras los principios universales se escondan pretensiones totalitarias y tras la búsqueda de fundamentación esté la metafísica objetivante. Insiste en que el campo de lo social es heterogéneo y no totalizable. Descarta toda teoría social crítica que emplee categorías generales como las de clase, raza o género. Desde su punto de vista, tales categorías reducen demasiado la complejidad de las identidades sociales y por lo tanto, no son útiles. De esta forma, una gran parte de los pensadores de la modernidad temprana será sentada en el banquillo de los acusados, siendo el hegelianismo de izquierdas el principal acusado. Quien persista en los ideales de la Ilustración se hará sospechoso de totalitarismo por su aspiración a la ilustración total.

Repensar la modernidad

Estas ideas provocaron una avalancha de críticas, réplicas y contraréplicas, abriéndose un intensísimo y prolífico debate que teminaría por implicar a todas las disciplinas desde la filosofía, la sociología, la historia, antropología, teología, etc, sobre la consideración de nuestra época y, en general, del mundo moderno nacido de la Ilustración como algo superado y superable o, por el contrario, como algo reinvindicable en parte y, en todo caso, perfectible. Debate que no ha concluido y que aún continúa, aunque con menor intensidad y más sectorializado.

Años más tarde Lyotard comentará que en la obra del 79, con la que se inauguró la polémica, había cierto simplismo y una utilización de los vocablos postmodernidad y postmodernismo con intención provocadora, para llamar la atención sobre el problema del estatuto del saber, de que algo no marchaba como hasta entonces en la modernidad.

El Lyotard de 1988, pues no hay un solo Lyotard, en Lo inhumano: charlas sobre el tiempo, opta por llamar a todo este tipo de reflexión literatura general y plantea que su objetivo consiste en el fomento de la creación personal y en la reescritura de las cosas. Lyotard confiesa que le parece más acertado y preferible hablar de reescritura de la modernidad a continuar hablando de postmodernidad: <<La postmodernidad no es una nueva edad, sino la reescritura de algunos de los rasgos de que se reclama la modernidad, y ante todo de su pretensión de fundar su legitimidad en el proyecto de liberar a la humanidad como un todo a través de la ciencia y la tecnología. Excepto que, como ya he dicho, este reescribirse a sí misma lo viene practicando la propia modernidad desde hace mucho tiempo>>. Lo que

Lyotard llama reescritura de la modernidad no tiene mucho que ver con lo que suele llamarse postmodernidad, un período histórico que sucede a la modernidad, ni con el posmodernismo, un concepto estilístico que designa un movimiento o tendencia cultural posterior al modernismo.

Para terminar estas apretadas líneas, diré que son numerosas las críticas y objeciones que se le han hecho a Lyotard y en ocasiones bien fundadas, como por ejemplo, la de que un pluralismo tan radical corre el peligro de sustituir el Todo por una multiplicidad de todos que, al final, acaben por realizar la misma función que la criticada aún cuando sea a nivel de cacique; o la de que hay lenguajes, como el de las ciencias de la naturaleza, que no se rigen por la semiótica de Saussure-Derrida; o el hecho de que se precipita al dar por zanjada la reactivación de algunos grandes relatos viejos o la aparición de otros nuevos o sucedáneos; o que su mirada esté fundamentalmente y unilateralmente centrada en el campo de la cultura y de los países occidentales, dejando a un lado la realidad económica y social de los países más pobres en donde vive el 80% de la población, etc. Con todo, diré que la obra de Lyotard contiene importantes elementos críticos, originales y positivos que le hacen merecedora de que quien aún no la conozca se acerque a ella y pueda comprobarlo por sí mismo.

La historia personal de Lyotard, la evolución de su pensamiento, indican una predisposición al cambio constante, un talante crítico radical, una búsqueda incesante de los errores y de los lados oscuros de la modernidad, que nos recuerdan aquella recomendación de Nietzsche de pensar con el martillo.

Observaciones al Proyecto de Reglamento de Acondicionamiento Territorial y Desarrollo Urbano sustentable.

Observaciones al

Proyecto de Reglamento de Acondicionamiento Territorial y Desarrollo Urbano sustentable. R.M.  125-2016 – Vivienda. 28 de mayo 2016

Dr. Percy C. Acuña Vigil

Estas observaciones se inician con una premisa que es un Plan Nacional de Desarrollo Urbano, publicado un poco tarde y fuera de actualidad y de contexto. RM. Nº 173 – 2006 del 28 de Junio de 2006. Publicado en el Peruano el 01.07.06 para conocimiento y sugerencias.

Este documento es la base del reglamento que hoy se presenta, igualmente de desfasado y a destiempo.

Dicho documento está fuera de actualidad porque no toca los aspectos críticos del desarrollo urbano que son de prioridad en este momento en el Perú, y fuera de contexto por no ser un instrumento de Gestión que haya sido concertado en el proceso con los actores del desarrollo urbano real que son las empresas y la sociedad civil. Esperar a estar de salida y a última hora no le da ninguna validez a este documento.

En este documento, que como ya hemos indicado no constituye un plan sino que es un documento de intenciones, se hace una serie de propuestas bajo el rubro de que corresponden al desarrollo urbano del país. Estas propuestas entran en el campo socio-económico y soslayan las que corresponden al tratamiento directo de la problemática de desarrollo urbano.

Estas propuestas corresponden a un ámbito intersectorial y se encuentran dentro de las competencias de un organismo como el CEPLAN de acuerdo con la Ley 28522, ley del Sistema Nacional de Planeamiento Estratégico y del Centro Nacional de Planeamiento Estratégico, promulgada el 22 de mayo del 2005.

No contempla lo especificado por la Ley Marco del Presupuesto Participativo 28056 del 8 de agosto del 2003 en cuanto a la participación de los gobiernos regionales, locales y de las organizaciones de la sociedad civil.

Sus propuestas requieren compatibilizarse con La Ley Orgánica de Municipalidades, La Ley orgánica de Gobiernos Regionales, La Ley de Bases de la Descentralización., La Ley 27658, Ley marco de Modernización de la Gestión del estado.

La propuesta de sesgo neo liberal que postula este documento entra en conflicto con la Constitución que consagra un modelo de «economía social de mercado», en el cual el Estado regula la actividad privada mediante normas jurídicas, vigila el cumplimiento de las normas, sanciona las infracciones, garantiza los servicios básicos a la población de menores recursos y actúa, subsidiariamente, en áreas en las cuales el sector privado difícilmente puede ingresar.

La finalidad del Sistema Nacional de Planeamiento Estratégico y el objeto del Centro Nacional de Planeamiento Estratégico (CEPLAN) se enmarcan en el proceso de reforma del Estado, orientado a superar la improvisación y la falta de racionalización del presupuesto público. Pero para ello, no basta la formulación de proyectos legislativos, porque las leyes no crean ni cambian realidades por sí mismas, sino que ayudan a canalizar los procesos sociales y económicos ya existentes. Este documento requiere por lo tanto ser revisado por el Concejo Directivo del CEPLAN y por el Foro del Acuerdo Nacional, instancias que no han sido participes públicamente de este documento.

Sin un Plan de desarrollo no hay nada que reglamentar. Sin embargo ahora se pretende reglamentar sin tener un referente de valor.

Además este documento no tiene utilidad desde que una nueva administración entra en funciones a partir de este 28 de julio y ella es quien definirá e implementará su política de desarrollo.

  1. EN CUANTO AL DESARROLLO URBANO.

En el Reglamento en consulta se observa que no se trata aspectos conceptuales fundamentales vinculados con el Desarrollo urbano.

El Desarrollo urbano implica una Política Nacional de Estado cuyas implicancias administrativas no son tratadas directamente en este documento. El desarrollo urbano se refiere directamente a las actividades Residenciales, Productivas, Industriales, Comerciales, Recreacionales, Educativas, De Salud y a la infraestructura que las hace factibles. Estos puntos no son tratados directamente en este documento.

En el sub sistema de actividad residencial por ejemplo se debe prever la localización de población en base a la oferta de puestos de trabajo, atractivo de las áreas residenciales, facilidades de transporte, costo de los viajes, etc. Ninguno de estos aspectos esta tratado, ni se presenta una imagen referencial al mediano o largo plazo cuando se quiere tratar el desarrollo urbano del país.

El sub sistema de actividad industrial no está tratado. Lo evidente en un documento de este tipo es prever cómo se oferta las fortalezas de nuestras ciudades para estimular localización industrial y como se hace para que nuestras ciudades no sigan expulsando industrias. Por ejemplo todos los parques industriales del país están colapsados por miopía de la legislación promotora, pero sobre esto no se propone ninguna línea de acción.

El sub sistema de actividad comercial tampoco es materia de atención.

Los otros sub sistemas directamente vinculados con el desarrollo urbano tampoco son tratados en este documento.

Los espacios en donde ocurren estas actividades deben ser materia de norma y esto no se trata tampoco en este documento.

Las comunicaciones que se dan entre estos espacios deben ser materia de norma, sin embargo sobre este punto no se dice nada. Solo se prevé construcción de vías. Es pues una visión ingenieril y carente de visión urbanística del desarrollo urbano la que se presenta en este documento.

El sistema de transportes urbano requiere partir por estudiar el sistema de actividades urbanas del país vinculadas por relaciones funcionales a través del tiempo. Estas relaciones funcionales están cambiando y los grandes proyectos las están modificando dramáticamente. Sobre esto no se hace ninguna previsión concreta.

Sobre el medio ambiente no se postula nada concreto. Es conocido que en el espacio territorial nacional no queda un solo lugar que no esté depredado y sujeto a contaminación creciente tanto por la actividad privada organizada como por la actividad ilegal. Sobre este aspecto no se postula nada.

En este documento no se prevé la naturaleza, cantidad y calidad del cambio que se requiere en el sistema urbano nacional de asentamientos para generar un proceso de desarrollo. No indica con claridad las condiciones actuales de un sistema urbano colapsado, que no es competitivo ni moderno y que en muchos casos sigue en las condiciones del siglo XVIII, y no señala la calidad del cambio que se requiere, ni los esfuerzos que son necesarios para obtenerlo.

Tampoco indica cómo debe de darse la descentralización de funciones y la desconcentración de actividades que son vitales para organizar el sistema urbano nacional, ni establece la política de acondicionamiento territorial que se requiere para posibilitar el desarrollo urbano del país.

Es evidente la ausencia de base epistemológica para tratar el problema del desarrollo en el Perú y reglamentarlo sin el sustento  de una política concreta de desarrollo.

2. LEGITIMIDAD VERSUS LEGALIDAD.

Se requiere enfrentar con norma la permanente y continua ocupación de espacios públicos a través de procesos informales progresivos, como el de los mercados ambulantes que se aglomeran poco a poco o inmediatos como las invasiones planificadas de terrenos para fines habitacionales. Esta informalidad evidencia varios fenómenos sobre los cuales no se toma ninguna previsión: una fuerte demanda de suelo urbano insatisfecha y una combinación típica de especulación – permisividad – legitimidad versus legalidad.

No niego que los pobladores tienen necesidades que resolver, sin embargo, existen derechos de la comunidad y derechos cívicos e intergeneracionales y que los futuros habitantes de la ciudad tienen que recibir un espacio urbano con potencial de desarrollo, saludable y que permita mejor calidad de vida. Los vecinos que perdieron el parque Cánepa, en La Victoria, para dar paso a un centro comercial y una cadena de restaurantes saben de la invaluable pérdida de un espacio vital, aunque la municipalidad cobre más rentas, con un medio ambiente insalubre y en condiciones de calcutización al interior de los locales comerciales, frente a lo cual ningún organismo técnico se pronuncia ni interviene. Este es otro aspecto que no se trata en este reglamento.

¿Qué hace la ciudad? Espera a que la próxima tragedia ocurra para que entonces empiecen recién a echarse la culpa todos quienes tienen responsabilidad directa en el control del desarrollo urbano de la ciudad.

3. RESPUESTAS INCONCLUSAS FRENTE A LA INFORMALIDAD.

Este reglamento no trata este problema de la informalidad en el uso del espacio urbano. Deja a las municipalidades a su libre criterio para enfrentar este problema sin norma y sin guía.

Se ha descubierto que la calle es la alternativa de autoempleo para un gran sector de la población y las municipalidades dan concesiones temporales para que se use, aparentemente creyendo que han comprendido una necesidad, pero su respuesta como autoridad se queda inconclusa, es enseñanza deformante dada por quien debe ser la guía para el urbanismo y la práctica de las buenas costumbres cívicas y se convierte en generadora de otros problemas de mayor trascendencia.

No debemos olvidar que el surgimiento de los campos feriales fue como salida transitoria al comercio ambulatorio del Centro Histórico de Lima. Sin embargo, el campo ferial Amazonas ocupa un espacio que ha bloqueado la ejecución de obras importantes para la ciudad. Esa es la solución facilista que es típica del actuar en la ciudad. Siempre lo más fácil y lo que demanda menos esfuerzo.

 Tal es el caso por ejemplo de la salida para autorizar los micros y las combis. La salida más fácil, “imaginativa” recuerdo que algunos entendidos así la calificaron, y solo esa medida populista convirtió a Lima en el infierno de caos de tráfico que es hoy día. Los administradores de ese entonces simplemente se lavaron las manos y nunca más se acordaron de la desgracia que cometieron. Esa zona era parte de la ruta del anillo interno de Lima, contemplado en el Plan de Desarrollo Urbano de los 80.

Si bien las autoridades municipales reconocen que estos espacios deben ser recuperados, la discusión se encuentra en el método, en cómo hacerlo sin generar mayores conflictos. En muchos casos, se superponen los intereses políticos a los intereses de la ciudad y entonces nos encontramos con que los espacios invadidos se consolidan y forman parte de la legalidad urbana.

Frente a estos se requiere definir alternativas técnica y políticamente sostenibles y luego iniciar un proceso de negociación trisectorial (gobierno local, sociedad civil y sector empresarial) de manera que las decisiones de recuperación de espacios sean consensuadas y concertadas.

4. CLAVES PARA UNA INTERVENCIÓN MEDIANTE CONTROL URBANO.

El Reglamento de Acondicionamiento Territorial, Desarrollo Urbano y Medio Ambiente señala que las calles, parques, plazas, paseos, áreas de conservación y protección, playas, ríos y lagos, así como otras áreas de uso público tienen el carácter de intangibles. Los municipios no deben permitir su uso para fines diferentes a los que su carácter de bien público impone. Sin embargo la tendencia observada es que esto es letra muerta, peor aún nadie se ocupa de esto y tanto la población como la empresa privada cuando le conviene, hacen uso de estos espacios en forma indiscriminada y a vista y paciencia de todo el mundo.

Poco a poco se ha perdido la noción de que las municipalidades deben de hacer Control Urbano. Esto deviene de una clara consciencia cívica que día a día se ha perdido y ya nadie entiende que quiere decir. Ahí tenemos lo que paso en el incendio de mesa redonda por falta de Control Urbano, peor aún en el caso del Jockey Plaza, típica tragedia por ineficiencia municipal, que ha sido disfrazada. El Reglamento propuesto no hace frente a este problema.

5. NO SE INTERVIENE SOBRE LA PLUSVALÍA URBANA

Los efectos perniciosos de las políticas aparentemente inocuas, e incluso igualitarias, de generalización de la accesibilidad o extensión indiscriminada de las redes (que a menudo sólo esconden la extensión de plusvalía urbana), llevan a una clara especialización del espacio, donde son los costes de conexión a las redes, y no su simple existencia, los que actúan de discriminadores; la financiación de esas redes por métodos de concesión y peaje agravan las diferencias espaciales en la medida que dañan de muy distinta forma a las diferentes economías familiares.

Y, en el extremo, esa indiscriminada ocupación del territorio se traduce, como lo muestra el ejemplo analizado, en un incremento del precio del suelo y en un consecuente incremento del precio de la vivienda que deja a amplias capas de la población fuera del mercado, incrementando los procesos de informalidad en la producción de viviendas y de posible marginalidad social.

Las políticas urbanísticas y de inversión en infraestructuras sólo pueden tener legitimidad sobre la base del control público del uso del territorio y de la distribución de niveles de accesibilidad y conexión a las redes, verdadero sustento de la igualdad y la desigualdad, porque las deficiencias y los bajos niveles de conectividad se traducen en costes que cada vez más internaliza el usuario más desfavorecido.

El crecimiento económico sólo alcanza justificación si se traduce en una más igualitaria distribución de los servicios urbanísticos y de las redes de infraestructuras, cuyas condiciones necesarias son, también, la compacidad y la densidad, y el transporte público y eficaz, que es el mecanismo más potente de facilitar el acceso a los servicios.

En el Perú los instrumentos de gestión del D. U. el Impuesto Predial, y el Impuesto a la Alcabala, se empiezan a aplicar a partir de 1960. Con la Reforma tributaria de 1980-81 se plantea la Contribución de mejoras, la cual recién en 1985 se reglamenta. Sin embargo en 1993 fue derogada. Posteriormente se establece una Contribución Especial de Obras Públicas y los Derechos Adicionales de Edificación Transferibles. Estos instrumentos son los que conforman el marco Legal y Jurídico que norma el Desarrollo Urbano.

Este reglamento no norma nada al respecto. Aquí se encuentra la base del financiamiento del Desarrollo urbano, financiamiento que si existe en nuestros países vecinos desde hace mucho tiempo y que aquí es ignorado.

6. LA SOSTENIBILIDAD ES UN SALUDO A LA BANDERA

Cuando se oye hablar de sostenibilidad se sabe que:

Sostenibilidad implica que se debe tratar de integrar calidad de vida y vitalidad económica mediante una mejor distribución y lucha contra la exclusión. Pero de la boca para afuera. La exclusión es la condición natural existente hoy día, a pesar de los vanos e infructuosos intentos.

Implica que es fundamental la relación con el territorio circundante para reducir los efectos nocivos de las carencias (la Huella ecológica), pero no se actúa en concreto, no se están generando acciones concretas que tiendan a modificar este patrón casi natural desde que se dejó que las invasiones se desarrollaran en Lima. Baste ver que ningún proyecto concreto de urbanismo se construye en los conos de Lima, salvo la actitud vandálica de los urbanizadores cuyo único objetivo es el lucro. Lo que prolifera además es la aparición de locales comerciales precarios, casi para desmontarse y eso si listos para aprovecharse de las necesidades de estas poblaciones. Y de estos ejemplos hay despistados que los ponen de ejemplo desorientando y alienando a los aprendices.

Se debe postular un Urbanismo entendido como un proceso social integral de construcción de civilidades y de acondicionamiento integral de las comunidades y no la parodia arquitectónica de hacer dibujitos de edificios que son el negocio con la pobreza.

7. TAMPOCO SE TIENE EN MENTE EL PROBLEMA DE LAS BARRIADAS.

Para este reglamento este problema central no existe. El Perú es una gran barriada en términos estadísticos y esto no se trata ni se reglamenta porque no es una política de Estado.

8. NO SE CONSIDERA LA LEY DEL SUELO: AQUÍ NO SE CONSIDERA EL DERECHO A LA VIVIENDA.

La ley de Suelo nace con la vocación de consolidar el derecho a la vivienda como “un derecho social y universal” y aspira a cerrar la “brecha” entre los ingresos medios de una persona joven y el precio de una vivienda en propiedad o en alquiler. “Es decir, que su salario les permita acceder a un piso y con él a su autonomía”.

Las reservas que se establecen en el suelo urbanizable y urbano para la construcción de los pisos de protección oficial y tasados y los instrumentos que se establecen para la gestión de los terrenos son los principales instrumentos que debería introducir la ley para combatir la retención de los solares por parte de sus propietarios y, por lo tanto, la especulación.

Las actuaciones especulativas, en unos casos, y la mala gestión de los terrenos, en otros, son los factores que provocan la carestía de las viviendas. Los pisos cuestan hoy el doble que antes, sin que el alquiler ofrezca alternativas ya que resulta escaso y caro. Éste ni siquiera representa el 10% de la oferta total, a diferencia de lo que ocurre en otros países, donde llega a suponer el 40% por término medio, como es el caso de Alemania. Cómo conseguir suelo más barato y, sobre todo, acabar con la lentitud de los trámites burocráticos para urbanizar son las claves de la ley.

Por ausencia de una LEY DEL SUELO aquí la zonificación se ha convertido en un instrumento de especulación y agiotismo en el área urbana consolidada. Debido a la ausencia de Acondicionamiento Territorial el suelo en el resto del territorio ha quedado en manos de la especulación de Agentes privados y de ONG’s de procedencia extranjera tanto en la sierra como en la selva sin que este reglamento se ocupe de esta situación que es endémica.

Este reglamente pretende tener una visión tecnocrática, pero en realidad es una propuesta para legitimizar el “negocio” con el suelo y el territorio, pero dejando de tener una visión social para su tratamiento.

// PAV.

 

Documentos sobre urbanismo

Pav abril 240416

Sobre libros de urbanismo y afines

June 11, 2014 at 7:04am

 

Saskia Sassen: Conocida internacionalmente a partir de la publicación de su obra seminal La Ciudad Global, en 1991 (Princeton University Press), reeditada y revisada en 2001. Más recientemente, editó una colección de artículos científicos sobre el tema en la Routledge: Redes Globales-Ciudades Ligadas.

Sassen Saskia

 

Susan George:Entre sus los libros están El informe de Lugano de 1999 (publicado en español por la editorial Icaria en 2001); Fe y crédito: el imperio secular del banco mundial (con Fabrizio Sabelli, Penguin, 1994); El bumerang de la deuda (Prensa, 1992 De Pluto); La enfermedad se va la pista (Penguin, 1990); etc. Susan George también es autora de docenas de prefacios, de artículos de diario, de contribuciones a conferencias y seminarios, de capítulos en volúmenes corregidos, etc. Su obra se ha traducido extensamente; parte o toda existe en francés, alemán, español, italiano, portugués, estonio, japonés, coreano, bengalí, etc.

Susan George

En el año 2012 se publica en español el Informe Lugano II con el subtítulo Esta vez vamos a liquidar la democracia. Susan George insiste en la continuidad de la crisis, la voluntad del poder financiero y empresarial -que ella denomina como los solicitantes– de acabar con la democracia y la alta probabilidad de que se producirá de nuevo una crisis bancaria como la de Lehman Brothers.

 

CASTELLS, Manuel. La ciudad informacional. Tecnologías de la información, estructuración económica y el proceso urbano-regional. Madrid: Alianza Editorial, 1995.

castells manuel

El nudo central de la obra se centra en el surgimiento de un nuevo modelo de organización socio-técnica (que él denomina modo de desarrollo informacional), así como en la reestructuración del capitalismo como matriz fundamental de la organización económica en la sociedad occidental. Por medio de la innovación tanto técnica como de concepciones sociales se consigue la adaptación a una nuevas necesidades de un sistema aún válido, el capitalismo, pero que precisa de un cambio después de los problemas que acabaron con el modelo de desarrollo anterior basado en la producción industrial en masa.

Estos cambios derivaran en una reestructuración del capitalismo, sobre la base de tres aspectos principales:

-la apropiación por parte del capital de una parte cada vez mayor del excedente procedente del proceso de producción;

-un cambio sustancial en el modelo de intervención estatal, poniendo énfasis en el dominio político y la acumulación del capital, en detrimento de la legitimación política y la redistribución social;

-la internacionalización acelerada de todos los procesos económicos, para incrementar la rentabilidad y para abrir mercados por medio de la expansión del sistema.

El futuro que nos presenta Castells, y que ya empieza a verse reflejado en la actualidad nacional e internacional, es el de una sociedad dual, en la que las diferencias entre grupos sociales se harán cada vez mayores, en la que el estado del bienestar perderá progresivamente su papel redistribuidor. Una sociedad fragmentada socialmente a escala internacional, con diferencias entre países y entre grupos en el interior incluso de las naciones más desarrolladas.

 

Henry Lefebvre se ocupó particularmente de problemas de urbanización y del territorio, presentando a la ciudad como el corazón de la insurrección estética contra lo cotidiano. Para él, el ser humano tiene necesidades sociales antropológicas que no son tomadas en consideración en las reflexiones teóricas sobre la ciudad más allá de la geografía, particularmente en el urbanismo, pues este se encuentra alejado de la reflexión teórica refugiándose en lo pragmático. La necesidad de lo imaginario es olvidada por el urbanismo disminuyendo en tanto a las estructuras comerciales y culturales. Frente a los problemas urbanos, formula particularmente la necesidad de la afirmación de un nuevo derecho, un derecho a la ciudad. Define este nuevo derecho como un derecho a la vida urbana, a la calidad de vida urbana.

 

En su último libro, La Producción del espacio, valora la importancia del espacio que es siempre político, pues la construcción del espacio es siempre una lucha de poderes, incluso desde lo cotidiano, en la estructura interna de “la casa habitación” la asociación social base, la familia, lucha por definir el carácter y sentido estético, producciones sociales al fin materializadas a través de la casa habitación.

El espacio es el producto de la sociedad, cada sociedad tiene el derecho a y debe producir su espacio, es así que se concibe que el espacio es entonces una producción social en donde se oponen los valores a través de pruebas, conflictos o consensos. Es entonces la racionalización del imaginario para así poder materializarlo, pues todo ser humano debiese, en términos de Lefebvre, poder racionalizar su imaginario y por tanto, todo ser humano tiene el derecho a la construcción del espacio.

 

  • Le Droit à la ville, I, 1968 (2° édition), Le Droit à la ville, II – Espace et politique, 1972, Du rural à l’urbain, 1970, Anthropos, La Révolution urbaine, 1970, La Production de l’espace, 1974, Anthropos, Il fonde en 1970 avec Anatole Kopp la revue Espaces et sociétés.
  • Architecture et sciences sociales, 1970, séminaire à Port Grimaud, Groupe de Sociologie urbaine de Paris X-Nanterre, polygraphie par Léonie Sturge-Moore.

Producción inglesa

Phil Hearn: Ideas that shaped buildings: http://www.slideshare.net/ArqRicardoLopez1/ideas-that-shaped-buildings

 

En la producción norteamericana

 

Divided into three sections, this edition of “Urban Land Use Planning” deftly balances an authoritative, up-to-date discussion of current practices with a vision of what land use planning should become. It explores the societal context of land use planning and proposes a model for understanding and reconciling the divergent priorities among competing stakeholders; it explains how to build planning support systems to assess future conditions, evaluate policy choices, create visions, and compare scenarios; and it sets forth a methodology for creating plans that will influence future land use change. Discussions new to the fifth edition include how to incorporate the three Es of sustainable development (economy, environment, and equity) into sustainable communities, methods for including livability objectives and techniques, the integration of transportation and land use, the use of digital media in planning support systems, and collective urban design based on analysis and public participation.

 

 

The Death and Life of Great American Cities by Jane Jacobs (1961)

A classic since its publication in 1961, this book is the defintive statement on American cities: what makes them safe, how they function, and why all too many official attempts at saving them have failed. The New York Times writes: “Perhaps the most influential single work in the history of town planning.”

 

The City in History: Its Origins, Its Transformations, and Its Prospects: by Lewis Mumford (1972)

A history of the forms and functions of the city throughout the ages, and a prophecy for the future of cities and urban life. The City in History was awarded the National Book Award in 1962.

 

Civilizing American Cities: Writings on City Landscapes: by Frederick Law Olmsted (1997)

Civilizing American Cities collects Olmsted’s plans for New York, San Francisco, Buffalo, Montreal, Chicago, and Boston; his suburban plans for Berkeley, California and Riverside, Illinois; and a generous helping of his writings on urban landscape in general. These selections, expertly edited and introduced, are not only enjoyable but essential reading for anyone interested in the history–and the future–of America’s cities.

 

The Image of the City: by Kevin Lynch (1960 )

What does the city’s form actually mean to the people who live there? What can the city planner do to make the city’s image more vivid and memorable to the city dweller? To answer these questions, Mr. Lynch, supported by studies of Los Angeles, Boston, and Jersey City, formulates a new criterion — imageability — and shows its potential value as a guide for the building and rebuilding of cities.

 

 

Good City Form: by Kevin Lynch (1995)

Lynch looks at connections between human values and the physical forms of cities, sets requirements for a normative theory of city form, reviews earlier physical images of what utopian communities might be, sees what is to be learned from hellish images, and helps us place city forms into one or another of three theoretic constructs; cosmic or ceremonial centers, the machine city, and the city as an organism.

 

The Next American Metropolis: Ecology, Community, and the American Dream by Peter Calthorpe (1993)

One of the strongest supporters of New Urbanism, architect and urban designer Peter Calthrope makes the case for compact, mixed-use development over the urban sprawl that has dominated much of the development in the past decades. Twenty-four regional plans are presented in the book, focusing on reducing dependance on the automobile and increasing the proximity between home, work, shopping and recreation.

 

Cities of Tomorrow: An Intellectual History of Urban Planning and Design in the Twentieth Century by Peter Geoffrey Hall (1996 Updated Edition)

Cities of Tomorrow is an overview of the ideas, events, and personalities that have shaped world urbanization since 1900. The book is organized into ten chapters that treat late 19th-century slums; mass-transit suburbs; the garden city movement; the genesis of regional planning; the ‘city beautiful’ crusade; the skyscraper city; the city of ‘sweat equity’; automobile suburbs; the city of theory; and contemporary urban redevelopment.

 

A Pattern Language: Towns, Buildings, Construction: by Christopher Alexander, Sara Ishikawa, and Murray Silverstein (1976)

“Here’s how to design or redesign any space you’re living or working in — from metropolis to room. Consider what you want to happen in the space, and then page through this book. Its radically conservative observations will spark, enhance, organize your best ideas, and a wondrous home, workplace, town will result” —San Francisco Chronicle. This handbook is designed for the layperson and aims to present a language which people can use to express themselves in their own communities or homes.

 

The Power Broker: Robert Moses and the Fall of New York: by Robert A. Caro (1975)

The tragic story of Robert Moses, whose use and abuse of power shaped the politics, the physical structure and even the problems of urban decline in New York.

 

Design With Nature: by Ian L. McHarg (1995)

The first book to describe an ecologically sound approach to the planning and design of communities, Design with Nature has done much over the past 25 years to shape public environmental policy. This paperback edition makes this classic accessible to a wider audience than ever before. Lavishly illustrated with more than 300 color photos and line drawings.

 

Nature’s Metropolis : Chicago and the Great West: by William Cronon (1992)

In this groundbreaking work, a former Yale University professor of history gives an environmental perspective on the history of 19th-century America. “No one has written about Chicago with more power, clarity, and intelligence than Cronon. Indeed, no one has ever written a better book about a city.” —Boston Globe

 

Silent Spring:by Rachel Carson (1962)

Rarely does a single book alter the course of history, but Rachel Carson’s Silent Spring did exactly that. The outcry that followed its publication in 1962 forced the government to ban DDT and spurred revolutionary changes in the laws affecting our air, land, and water. Carson’s book was instrumental in launching the environmental planning movement. Introduction by Al Gore, Jr.

 

Planning in the USA: Policies, Issues, and Processes: by Barry Cullingworth, and J. Barry Cullingworth (1997)

This comprehensive introduction to the policies, theory and practice of planning outlines land use, urban planning and environmental protection policies and explains the nature of the planning process.

 

Great Streets: by Allan B. Jacobs (1995)

Which are the world’s best streets, and what are the physical, designable characteristics that make them great? To answer these questions, Allan Jacobs has surveyed street users and design professionals and has studied a wide array of street types and urban spaces around the world. With more than 200 illustrations, all prepared by the author, along with analysis and statistics, Great Streets offers a wealth of information on street dimensions, plans, sections, and patterns of use, all systematically compared.

 

Place Vêndome. París.

Place Vêndome v1

Plaza Vêndome

La Plaza Vêndome, realizada siguiendo los patrones del urbanismo clásico francés, es una de las plazas más famosas de París. Rodeada en su práctica totalidad por imponentes y sobrios edificios, en la plaza se encuentran diversas tiendas de gran prestigio como Dior, Chanel o Cartier.

Plaza Vêndome

Place Vêndome v2
Hotel Ritz en la Plaza Vêndome

La plaza, anteriormente conocida como la Plaza de Luis el Grande, Plaza de las Picas, Plaza de las Conquistas o Plaza Internacional, es en la actualidad uno de los máximos exponentes del lujo y la opulencia que se pueden encontrar en la ciudad.

Vêndome en el pasado

Place Vêndome v8

Para que todo fuera perfecto, en la Plaza Vêndome se construyeron las fachadas antes que los edificios que la rodean. En el centro se colocó una estatua ecuestre de Luis XIV que sería destruida durante la Revolución Francesa.

Durante el periodo de la Revolución la plaza cambia su nombre al de Plaza des Piques. Posteriormente, en el lugar que antes ocupaba la figura de Luis XIV se colocó una enorme columna (Columna Vêndome) con un bajorrelieve que imita la Columna Trajana de Roma.

Place Vêndome v3

Place Vendôme, a prestigious square located in the first arrondissement, was created as a monument to the glory of the armies of Louis XIV, the Sun King.

History and Architecture of the Square

Place Vêndome

Place Vêndome (Vendome Square) was laid out in 1702. Architect Jules Hardouin-Mansart, who built most of the Versailles Palace, had originally purchased the land where it sits in hopes of making some money in real estate.

However, when the venture was unsuccessful, the land was given to the King’s minister of Finance, who proposed the public square. Appearing octagonal in shape, the square was to be built near the site formerly occupied by the palace of the First Duke of Vendome.

Place Vêndome v4

Later, when the land passed from the minister to King Louis XIV, Mansart re-entered the picture

Dior at Place Vêndome

and was drafted to create the design for the square meant to rival the Place des Vosges, which had a statue of the king’s predecessor – Louis XIII – at its center. Similar to the Place des Vosges, Mansard made all the buildings on the square identical, with arched ground floors and tall-windowed second floors. Pilasters and ornamental pillars were placed between each set of windows.

Place des Conquêtes

Place Vêndome v5

Colonne Vêndome

Place Vêndome was originally known as Place des Conquêtes (Conquests Square) but was later renamed to Place Louis le Grand (Louis the Great Square) when things were not going so well for Louis’ armies. However, a statue of the king was indeed erected in the square and remained there for about a hundred years until it was torn down in 1792, during the French Revolution.

Colonne Vendôme

The column you will find today in the center of the square was erected by Napoleon as the Colonne d’Austerlitz. The 44-meter tall column (144 ft) is modeled after Rome’s Trajan Column. It was built to commemorate the victory at Austerlitz in 1805, one of Napoleon’s greatest. The column’s continuous ribbon of bas-relief bronze plates by the sculptor Pierre-Nolasque Bergeret were made from

Place Vêndome v7

Statue of Napoleon

1200 cannons taken from the combined armies of Russia and Austria during that battle. The reliefs depict scenes during the Napoleonic Wars between 1805 and 1807.

The column was first known as the Colonne d’Austerlitz and it later was given the names of Colonne de la Victoire (Victory Column) and Colonne de la Grande Armée (Column of the Great Army). Today it is commonly known as the Colonne Vendôme.

Place Vêndome v6

A statue of Napoleon was installed at the top of the column in 1810. Later, the statue of the emperor was removed and the bronze melted down to provide the bronze for the recast of the equestrian statue of Henri IV on the Pont Neuf. A new statue was installed in 1833 which was later replaced by the statue that is seen today. It was erected by Napoleon III and depicts Napoleon I as a Roman emperor.

Place Vêndome in Modern Times

Hotel Ritz

The buildings on Place Vendôme serve today as residences as well as retail stores, including those belonging to two famous jewelers and a number of well-known dress designers. The very expensive Hotel Ritz and Hotel Vendôme are also located on the square.

A number of famous people have also lived along Place Vendôme, including composer Frédéric Chopin (who died in no. 12), author George Sand and Scott and Zelda Fitzgerald, who resided at the Ritz for a while. Ernest Hemingway even claimed to have helped liberate the Ritz in 1944.

Detalles técnicos

El encargado de hacer el proyecto y llevar a cabo las obras fue Jules-Hardouin Mansart, quien comenzó sus labores en 1685 construyendo únicamente las fachadas de los edificios, que en su parte inferior se diseñaron con soportales. La parte por detrás de las fachadas no se edificó, ya que, con un sentido racional, se determinó que se hicieran posteriormente, para que pudieran adaptarse de forma más adecuada a las necesidades de la institución que fueran a acoger. De todas formas, tan buenas intenciones no sirvieron puesto que la falta de dinero obligó a cancelar el proyecto y se pasó a derribar las fachadas.

Muy pronto se reactivó la idea de construir la plaza, aunque con importantes cambios, pues a la reducción de dimensiones del primer proyecto se unía el que los edificios a construir tendrían ahora un carácter privado. El rey regalaba el terreno a la ciudad con la condición de que se construyeran las fachadas de acuerdo con el nuevo proyecto de Mansart en el que habían desaparecido los soportales. Por otro lado, ateniéndose a la primera intención se daba libertad a quienes compraran los solares, para que tras esas fachadas pudieran edificar sus viviendas con plena libertad en la disposición de los planos.

Presenta la plaza una planta rectangular con las esquinas achaflanadas que prácticamente la convierten en un octógono irregular, lo que refuerza el carácter de ámbito cerrado de este espacio urbano. Sin embargo, en oposición a esta idea, y participando de ese gusto barroco por los elementos y las situaciones contrapuestas, atraviesa la plaza un eje longitudinal en dirección norte-sur que hoy en día une el Jardín de las Tullerías y la Opera, como antaño lo hacía con las iglesias de los capuchinos y de los bernardos y que, por tanto, tiende a romper el esquema cerrado del conjunto.

No obstante, las intenciones originales han sido alteradas con el paso del tiempo por dos hechos fundamentales. Primero, porque la estatua ecuestre de Luis XIV como emperador romano realizada por Girardon fue destruida durante la Revolución y sustituida más tarde por Napoleón con la Columna de Austerlitz, y ésta, dado su monumental tamaño, resta algo del carácter concentrado de la primitiva plaza. En segundo lugar está la circunstancia de que el eje que la atraviesa está actualmente desvirtuado, ya que casi se pierde en el infinito, mientras que, en su momento, poco después de atravesar la plaza era cortado por los edificios de unas calles transversales que lo cruzaban, lo cual proporcionaba una idea de espacio algo más cerrado a todo el conjunto que lo que hoy día podemos contemplar.

Las fachadas se construyeron entre 1699 y 1708 siguiendo en general un esquema muy semejante al de la Place des Victoires, pero con un tratamiento más exquisito. Las proporciones son más esbeltas y los detalles más cuidados, con empleo de un orden corintio y un intento de evitar la monotonía de los grandes lienzos por medio de ressauts rematados con frontones triangulares.

El nuevo Plan Urbano de París

El Nuevo Plan urbano de París.

Nicolás Sarkozy

Paris proyets

Presento esta información para reflexionar sobre lo que significan las obras que se están haciendo en la ciudad de Lima, sin ningún Plan urbano, y sobre la gravedad de las implicancias para el futuro de la ciudad.

El Plan de Nicolás Sarkozy ha sido calificado como la más grande reurbanización de París desde que el barón Haussman talló sus grandes bulevares, en el siglo 19.

El presidente francés, Nicolás Sarkozy, quiere volver a inventar la ciudad como una sola entidad – “El Gran París” – renovando el transporte y la infraestructura. Un corredor de transporte de 35 mil millones de euros ya está previsto para las afueras de la capital, según explicó Sarkozy, parafraseando al escritor francés Víctor Hugo: “París se convertirá en una ciudad real, cuando abandonamos el concepto de fincas fregadero, de zonas urbanas desfavorecidas, en donde uno vive, ya no puede ser motivo de discriminación social.

El Gran París será grande, grande, hermoso y justo para todos. “Se espera que los proyectos crearán un millón de empleos en los próximos 20 años. Incluso hay planes para abrir el Sena como vía de trabajo que conduce a Le Havre. Pero todo el proyecto enfrenta grandes obstáculos políticos. La ciudad en sí, la región de Ile de France y siete departamentos circundantes son controlados por la izquierda. Sarkozy dice que tomará en cuenta sus proyectos durante una consulta nacional el próximo año.

Cuando los ingleses hablan acerca de los planes para los nuevos edificios públicos en Londres, los argumentos son estéticos. Pero cuando los franceses lo hacen la discusión de las propuestas de añadir algo nuevo a París, a veces parece como si todo el Gobierno pudiese caer.

La política y la arquitectura han sido siempre inseparables en esta ciudad. Los reyes construyeron para establecer su poder, el sistema del barón Haussmann de amplias avenidas cortando  y abriendo la densa red de calles medievales en el siglo 19 fue también, en parte, un acto político. Cuando el Gobierno del presidente François Mitterrand, la arquitectura, fue el principal medio de expresión de la voluntad política. Y se ha convirtió en el foco de las visiones radicalmente diferentes de lo que la ciudad debe ser.

El presidente Mitterrand resulto ser el constructor más grande de Francia en los tiempos modernos. En 1982 se puso en marcha un vasto programa de Grands Projets con la intención de dejar su marca en París, el más conocido – y más polémico – de los cuales es el plan por IM Pei, para rediseñar y ampliar el Museo del Louvre y añadir una nueva entrada en una pirámide de cristal.

Mitterrand considero esta ola ambiciosa de construcción civil – no sólo como un medio de revitalización de París, sino de demostrar que no puede haber tal cosa como la monumentalidad contemporánea que es compatible con la política socialista. Para sus críticos, muchos de ellos en el actual gobierno de derecha de Francia, el Grand Projets se parecen más a un esfuerzo de la vieja usanza en la construcción del imperio, argumentan, además, que proyectos como la pirámide del Louvre puso en peligro el tejido de la ciudad amada, no mejorarla.

Al lado del Louvre, el Grands Projets incluye:

* El Musée d’Orsay, museo que alberga nuevas colecciones del siglo dentro de la restaurada Gare d’Orsay.

* La Villette, un complejo en el extremo noreste de la ciudad, que incluye un museo de la ciencia y una gran sala de exposiciones, tanto en acabados. También tiene un parque extraordinario, ahora a mitad del recorrido, y un centro musical a punto de comenzar la construcción.

* El Instituto del Mundo Árabe, un Centro de Estudios Árabes de la Margen Izquierda.

* L’Opera de la Bastilla, una sala de ópera nueva en la Place de la Bastille, también en el este de París.

* Un edificio en forma de un arco modernista de cristal reflectante, para culminar la vista desde el Arco del Triunfo y la función como centro de La Defence, el complejo de oficinas construido hace algunos años en el borde occidental de la ciudad.

* La sede para el Ministerio de Hacienda en Bercy, en el este de París, un nuevo hogar para una agencia que está siendo desplazada de sus barrios desde hace mucho tiempo en el Louvre para dar paso a la ampliación del museo.

Junto con el Centro Pompidou, el museo efectuado hace una década, estos proyectos representan las intervenciones más significativas en el ámbito público de París, en este siglo. Cualquier otra cosa se puede decir acerca de la Grands Projets, pero todos ellos son monumentales en su alcance y público en fin.

No son en absoluto como los nefastos proyectos comerciales privados de los finales de los 1960 y los años 70 que arrancó tejido urbano de París para obtener beneficios personales, como los rascacielos que se inmiscuyen groseramente junto a la estación de Montparnasse. [Tal como 40 años más tarde se aplaude ahora en Lima]

Los Grands Projets son elementos de la esfera pública – que surgen del reconocimiento de que esta es una ciudad noble para los lugares públicos, tal vez la más noble de cualquier ciudad del mundo, y son un intento de construir en esa tradición. La política de la Grand Projets, Los nuevos proyectos no todos comienzan con el presidente Mitterrand, tres de ellos – el museo de Orsay, el Arco de La Defence y el parque y centro de ciencias de La Villette-se iniciaron bajo el ex presidente francés Valery Giscard d’Estaing. Pero cambiaron de forma radical con Mitterrand – al igual que algunos de los proyectos que han cambiado de forma de nuevo, más recientemente, después de que la derecha asumió el poder en las elecciones de marzo de 1986. Por ello, la política de los Grands Projets ha sido tan importante – la discusión constante que los rodea es un verdadero debate sobre lo que París debería ser.

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