POLIS – CIVITAS

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Arquitectura moderna: Revisión de teoría

Analisis de la Forma: Le Corbusier: Geofrey Baker

Livre un

Este libro realiza un análisis exhaustivo de las principales obras de Le Corbusier a partir de diagramas, perspectivas y esquemas comentados. Proyectos como la villa Savoye, las casas Jaoul o el convento de La Tourette son diseccionados en esclarecedores dibujos explicativos que revelan las estrategias proyectuales y el punto de vista de Le Corbusier con relación a los detalles constructivos y todos los aspectos del proyecto arquitectónico, desde el emplazamiento de sus edificios, la volumetría o la distribución, hasta la elección de las vistas, la composición de los planos de fachada o la iluminación.

Se trata de una excelente guía para comprender todas las facetas de la obra de Le Corbusier, un manual ya clásico que invita a cuestionarse los distintos problemas de proyecto de la mano del gran maestro de la arquitectura del siglo XX. Esta nueva edición revisada y ampliada incluye obras que no aparecían en las ediciones anteriores, como el pabellón suizo de la Ciudad Universitaria de París o la villa Shodhan en Ahmedabad.

Geoffrey Howe Baker (1931), profesor emérito de la Tulane University de Nueva Orleans, estudió arquitectura en la University of Manchester y en 1964 empezó a impartir clases de Proyectos, Historia y Teoría Arquitectónica en la Newcastle University, para después continuar su trayectoria docente en distintas universidades británicas y estadounidenses. Es autor de numerosas publicaciones y artículos de arquitectura, entre los que destaca Análisis de la forma, publicado por esta misma editorial, que analiza de manera gráfica obras de todas las épocas de la arquitectura. Ha dedicado estudios monográficos a Frank Lloyd Wright, Antoine Predock y, sobre todo, a las primeras obras de Le Corbusier.

 10 HISTORIAS SOBRE VIVIENDA COLECTIVA

Livre deux1

 

Por primera vez, a+t research group analiza diez obras esenciales a través de dibujos y textos que destacan su aportación histórica al desarrollo de la vivienda deseable. El libro es un reconocimiento a maestros como Ignazio Gardella, Jean Renaudie, Ralph Erskine o Fumihiko Maki entre otros, que defendieron su visión personal de la arquitectura lejos de los dogmatismos y cerca de los usuarios. Cada historia es un viaje a través de múltiples enlaces que relacionan el proyecto con obras que lo precedieron, lo sitúan frente a las de su generación y lo identifican con los diseños del siglo 21.

No se trata de una lista canónica de edificios, ni son el top-ten de la vivienda colec­tiva. Han sido elegidos como se elige a los amigos: porque a pesar de sus defectos, merecen la pena.

Contenidos:

Línea del tiempo
Capítulos:

01 La calle en el aire
Complejo Justus van Effen. Michiel Brinkman
Róterdam,1919-1922

02 El naufragio del condensador social
Narkomfin Dom-Kommuna. Moisei Ginzburg, Ignaty Milinis
Moscú,1928-1932

03 Barato, rápido, ligaro y más alto
Cité de la Muette. Beaudouin, Lods, Mopin, Bodiansky
París, 1931-1934

04 La elegancia del disidente
Viviendas para los empleados de Borsalino. Ignazio Gardella
Alessandria,1948-1952

05 El proyecto como guión
Complejo multiuso en Corso Italia. Luigi Moretti
Milán,1949-1956

06 Un gueto exquisito
Barbican. Peter Chamberlin, Geoffry Powell, Christof Bon, Arup
Londres, 1955-1983

07 Cristal líquido
Résidence du Point du Jour. Fernand Pouillon
París,1957-1963

08 La ciudad lenta
Hillside Terrace. Fumihiko Maki
Tokio, 1967-1998

09 Construyendo estados de ánimo
Regeneración de Byker. Ralph Erskine
Newcastle-upon-Tyne, 1969-1982

10 Frente a mi casa, sobre la tuya, mi terraza
Complejo Jeanne Hachette. Jean Renaudie
Paris, 1970-1975

viviendas

 REVIEWS

“Un nivel superior en publicaciones de arquitectura […] el libro de arquitectura casi perfecto”. Florian Heilmeyer, Uncube magazine

“Un ejemplo sublime de cómo mediante impresionantes gráficos bien organizados pueden establecerse comparaciones entre proyectos”. Richard Dattner, Architectural Record

“Verdadera anatomía de la vivienda colectiva. Una ‘biblia’ del género, maravillosamente editado”. Édith Hallauer, L’ Architecture d’Aujourd’hui

“La editorial española a+t firma una obra única en su género: una invitación a revisitar diez obras maestras de la vivienda colectiva, bajo una renovada forma gráfica”. Revista Tracés

“Impresionante documentación sobre las obras maestras casi olvidadas del siglo pasado”. Baumeister

“Imprescindible”, “un libro realmente innovador”. Stuart Harrison, The Architects radio

“Maki, Gardella, Moretti-  han escrito la pequeña historia de la arquitectura, la de la gente corriente. Aurora Fernández Per y Javier Mozas han recuperado su legado y lo han contrastado y contextualizado”. Anatxu Zabalbeascoa, Del tirador a la ciudad (El País)

“Magníficos dibujos analíticos”. Cosasdearquitectos.com

“Emocionante mezcla de crítica arquitectónica e ideología”. Michael Holt, Architectural Review (Asia Pacific)

“10 Historias sobre Vivienda Colectiva combina distintos elementos informativos para representar los múltiples aspectos de la densidad. Los autores ofrecen nuevas percepciones de los principios de diseño aplicados en los proyectos que analizan. Un libro que querrás tener”. Daniel Kurz, revista Werk, Bauen+Wohnen

“Un importante testimonio de cómo nuestra concepción de la buena vida es el fundamento de la arquitectura y cómo ésta, a su vez, crea posibilidades y limitaciones para que la vida se desarrolle”. Jesper Pagh, Arkitekten

“Lo que hace tan bueno al 10 Historias es la selección de los proyectos, que no es, ni de lejos, tan obvia como podía haber sido”. “Este libro aporta algo a todo el mundo y ofrece mucho que aprender de los minuciosos casos de estudio, que muchas de las grandes ideas en vivienda ya han tenido lugar”. John Hill, A Daily Dose of Architecture

“Manual introductorio con el que el lector adquiere una visión general de las cuestiones a las que la arquitectura residencial se enfrenta”. Arquitectura Viva 157

“Sobre todo, lo que hace comprensibles estas historias arquitectónicas es que llegan iluminadas bajo el foco de los acontecimientos político-sociales del momento, recreando toda una escena”. Marta Rodríguez Bosch, Diario La Vanguardia

 LOS PRINCIPIOS DE LA ARQUITECTURA MODERNA

 Norberg Schulz: Principios de la arquitectura moderna.

Este libro tiene como propósito fundamental explicar en qué consiste la arquitectura moderna. Esto podría parecer bastante pretencioso, pero actualmente circulan tantos malentendidos que aportar cierta claridad se ha convertido en una necesidad urgente. Por razones de justicia, es preciso recordar lo que realmente quería el Movimiento Moderno y poner de manifiesto lo que efectivamente consiguió. Algunos autores sostienen que el Movimiento Moderno es una ‘mistificación’, que en realidad los arquitectos modernos no tenían ninguna ‘ideología’ en común y que, por tanto, la arquitectura moderna no existe. Sin ninguna duda, el Movimiento Moderno tenía un fundamento y una orientación, y sólo cuando se comprenda esto podremos hacer una evaluación justa de sus resultados, incluidos los empeños posmodernos.

De este modo encontraremos un punto de partida para continuar la búsqueda de una arquitectura democrática para nuestra época.

La exposición empieza con un breve examen del nuevo mundo y de la necesidad que tiene el ser humano de orientarse en él e identificarse con él. En general, la arquitectura satisface esta necesidad por medio de la organización espacial y la articulación formal. La respuesta moderna a este problema se explica en dos capítulos, uno sobre la ‘planta libre’ y otro sobre la ‘forma abierta’. Tres capítulos -sobre la ‘casa’, la ‘institución’ y la ‘ciudad’- muestran cómo se dio una aplicación concreta a la planta libre y a la forma abierta. En otros tres capítulos más se indica cómo el movimiento -tras su fase ‘heroica’- pretendió ampliar su alcance hasta abarcar el problema del significado. Y por ello se estudian las nociones de ‘regionalismo’, ‘monumentalidad’ y ‘lugar’. 

Livre trois
Livre trois b
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El urbanismo medieval

PAV

El urbanismo medieval

Percy C. Acuña Vigil

Henry Pirene y Jan Dhondt consideran que las ciudades medievales resurgieron en el siglo IX; llegando a su máximo esplendor hacia finales del siglo XII.
Ambos historiadores observan que el renacer de las ciudades fue producto de un largo proceso iniciado en siglos anteriores. La observación realizada por tan prestigiosos especialistas tiran por tierra viejas e incorrectas versiones que afirman que durante la Edad Media desaparecieron las ciudades.

Es necesario recordar que con la llegada de los bárbaros (T.E.M) el urbanismo característico del Imperio Romano desapareció totalmente; sin embargo siguíeron de pie , muchas ciudades con rasgos diferentes al periodo Imperial.

El resurgir de las ciudades se debió al desarrollo explosivo de los burgos, término muy bastardeado y usado inapropiadamente en reiteradas oportunidades. No son pocos los que suelen utilizar la palabra burgos como sinónimo de ciudad. Para poner mayor claridad al tema se puede recurrir a Dhondt quien explica de manera muy sencilla el alcance del término: en Alemania; BURGUS designaba a una fortificación .En Italia ; BORGO y en Francia BOURG hacían referencia a una localidad campesina o un mercado.

En definitiva era un barrio construido para el desarrollo de las actividades económicas . Los burgos generalmente nacían en las proximidades de un castillo, abadías, Civitas ( ciudades antiguas)y en zonas rurales.

Los burgos más antiguos databan de principio y mitad de siglo VIII y otros también antiquísimo de la primera década del siglo IX. Llegando al año 850 surgieron una cantidad interesante de burgos cuya función elemental era cubrir las necesidades básicas de las personas que habitaban en zonas aledañas .Al finalizar el siglo IX aparecieron algunos burgos que no estaban ligados a las comunidades locales. Un siglo después se dió un fenómeno muy particular, se erigieron burgos en regiones rurales revolucionando las costumbres y actividades cotidianas.

La multiplicación de burgos fue una realidad imparable de frenar, no había civitas, castillo y monasterios que no tuviesen uno o más burgos.
En los barrios (burgos) vivían artesanos especializados que respondían a las demandas de las comunidades agrarias medievales. La mayoria de sus habitantes eran mercaderes ambulantes, también los habia estables dedicados al manejo de dinero, metales, prestamos ( verdaderos usureros). Los prestamistas más destacados eran de origen judios y con influencia decisiva en las actividades comerciales locales. La sociedad que habitaba en los barrios presentaba la estratificación representativa del mundo medieval.

En general todos los burgos poseían características similares: casas amontonadas con techos a dos aguas, calles angostas muy sucias producto de la cantidad de personas en espacios limitados y al quehacer de los artesanos. Los artesanos solían agruparse por zonas . Era algo normal que las calles llevasen el nombre de los artesanos que en ellas residían.

El amontonamiento y las carencias de medidas higiénicas producían serias enfermedades. Las únicas medidas preventivas estaban destinadas a evitar los incendios. Todas las actividades se realizaban durante el día ; llegada la noche el fuego debía apagarse.
Las plazas y las iglesias eran los puntos neurológicos de los burgos; allí se realizaban las principales actividades no sólo ligada al comercio sino a toda expresión de carácter social

Los dias de mayor afluencia de gente eran los domingos debido a las misas. La situación no fue desaprovechada por los mercaderes para ofrecer su mercaderia; la actividad comercial estaba matizada por representaciones teatrales y fiestas religiosas. Bullicio, alegría, mendicidad, borrachera, eran algunas de las pinturas que uno podía admirar en los burgos . Según Huizinga hasta las prostitutas aprovechaban el movimiento de los días domingos para obtener mayores ganancias.

La explosión de los burgos a la que se ha hecho referencia fue consecuencia del desarrollo y evolución de la convivencia social de carácter municipal. Pirene agrega que los procesos agrarios contribuyeron con ese crecimiento( el cultivo trienal, el arado de hierro , el caballo en reemplazo del buey y la ampliación de zonas de cultivos) produjeron execedente que los campesinos volcaban en los mercados barriales, generando mayor movimiento de consumidores y vendedores.
Dhondt considera que la explosión de los burgos fue un proceso lógico de asimilación del burgos a la ciudad.

Al igual que el nacimiento y explosión de los burgos , nacieron las SAUVETÉS(nuevas ciudades) . Las nuevas ciudades se ubicaban en las zonas próximas a los Pirineos; su creación apuntaba a explotar los recursos propios del lugar. La población era nueva y de distinta procedencia, llegaban a las sauvetés con ciertos privilegios ( derechos de asilo y status jurídicos de hombre libre) .

El derecho de asilo fue una concesión que se otorgaba a personas que huían de la ley ; se les permitía establecerse en lugares reservados para estos casos (sauvetés).Allí quedaban protegidos de toda persecusión.
Había una tendencia de los grandes propietarios de colonizar su territorio con el fin de explotar zonas virgenes reactivando las actividades económicas( explotación del suelo y actividad comercial).Los terratenientes vieron la posibilidad de obtener grandes ganancias, por su parte los colonizadores se aseguraban determinadas inmunidades o franquicias.
Los sauvetés fueron característicos del siglo XI a diferencia de los burgos cuyos orígenes se remontaban al año 700.Como se puede observar se han enunciado las características principales de los burgos y sauvetés para erradicar la idea que burgos y ciudad son sinónimo.
En el siglo XI en el Mediterráneo había ciudades con gran desarrollo urbano y una activa vida cultural , política, social y económica. Milan , Venecia y Pavia eran algunos de los ejemplos, con poblaciones que llegaban a los 80.000 habitantes . Las ciudades italianas fueron centros comerciales capaces de desafiar al soberano de turno debido a su poder económico.

Marc Bloch y F. Braudel suponen que la geografía fue determinante para el crecimiento de las ciudades italianas.
Si se dirige la mirada a España se verá que a pesar de la opresión de los árabes , Pamplona, Burgos y Santiago de Compostela eran digna de admiración por la evolución y madurez.

El análisis de registros comerciales de Londres permite deducir la presencia de numerosas ciudades en Europa Occidental con un alto nivel de urbanismo.
Recordemos que los burgos tenían un alcance municipal y que en muchos casos nacían como un riñon de las ciudades. Se ha explicado que estos barrios se ubicaban en lugares estratégicos , atrayendo a mercaderes y artesanos que vieron un lugar propicio para lograr abultadas ganancias. No pasó mucho tiempo que el espacio se transformó en un lugar municipal de mayores proporciones.

Los burgos se localizaban próximos a ríos y mares por ser vías comerciales rápidas y seguras.,las vías terrestres no eran muy usadas por razones lógicas( malas condiciones , inseguras). Los nuevos burgos o las nuevas ciudades se creaban a una distancia en donde la luz solar era el punto de referencia.Las travesias comerciales se hacían durante el día , esa distancia servía para separar un poblado de otro.

Es interesante ver como la población de los bugos se fueron asentando; en primer lugar la población estable la conforman mercaderes y artesanos.Para Benévolo el establecimiento permanente de un mercader era el embrión de los burgos.A partir de aquí las comunidades agrícolas comenzaban a ubicarse en las proximidades para vender sus productos y satisfacer necesidades.Parte de los campesinos se ubicaron en el interior de los burgos y se alistaron en la fila de los artesanos para desarrollar una actividad complementaria.

Hay otro factor determinante en el crecimiento y progreso de algunas ciudades y fueron las peregrinaciones.Las perigrinaciones a partir del siglo X movilizaba multitudes a ciudades en donde se rendían culto o veneraba a la virgen.
La concentración de personas era tierra de cultivo para la actividad de mercaderes , artesanos y campesinos que ofrecian sus productos , logrando ubicar la totalidad de las mercaderia.Pero ¿ de qué manera este acto de fe repercutía en el desarrollo de la ciudad?

Recibir tantos creyentes obligaba a los obispos y demás residentes a construir una infraestructura adecuada a esa demanda y a tomar medidas administrativas que permita una mayor organización de la población.
A comienzos del año 1000 se utilizó la palabra burgués para designar al habitante de los burgos o de las ciudades antiguas ( civitas). Hasta esta fecha carecían de un aparato jurídico que los protegiera.

Las civitas italianas eran las únicas que poseían determinadas garantías . Las ciudades conservaban sus murallas ; la mayoria contaban con cuatro entradas y tres torres que servían de vigias.El material con el cual se construía era la cuarcita y el granito. Las murallas no eran un aspecto menor porque no sólo protegían a los habitantes de un ataque exterior ; sino que además delimitaba un espacio en donde determinados delitos serían reprimidos y combatidos.

Desde el siglo XI se dictaron unas serie de garantías en diferentes ciudades europeas que pretendían generar cierto orden y proteger a mercaderes y artesanos ( derecho a la propiedad, castigo a los crímenes ).

Flandes estuvo a la vanguardia de las ciudades que lograron un marco jurídico que las protegiera de los abusos señoriales, las garantías logradas se dieron de manera oral , no hay registros escritos que permitan un mayor análisis. En épocas posteriores se pudieron recopilar las principales garantías individuales, que apuntaban a defender y proteger a los mercaderes y artesanos en la práctica de su profesión( robos, crímenes, propiedad, consficación , impuestos abusivos)

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA :
BENÉVOLO,L.” LA CIUDAD EUROPEA”BARCELONA, CRÍTICA, 1999
DHONDT, J.” LA ALTA EDAD MEDIA”MADRID, S.XXI, 1997
LE GOFF,J.”MERCADERES Y BANQUEROS DE LA EDAD MEDIA” MADRID ,EDIT. ALIANZA, 2003
PIRENE, H. “CIUDADES MEDIEVALES “, MADRID, ALIANZA, 2005

La modernidad desde el urbanismo.

La modernidad
Mg. Percy C. Acuña Vigil

PAV

En este escrito trato dos conceptos fundamentales para comprender el estudio del urbanismo: Modernidad y posmodernidad. Estos dos conceptos encierran la clave para leer entre líneas las propuestas de la sociedad del espectáculo.

Moderno, modernidad, modernización son palabras claves de nuestra época. Es frecuente encontrar estos términos en artículos y ensayos, en el discurso político y en los pronunciamientos de los líderes: el sistema político, la economía o el país en general, se nos dice, deben “modernizarse”. El reiterado uso de estos vocablos acaba por tornarlos banales y huecos, razón por la que se hace necesario precisar su sentido original, así como sus diferentes acepciones.

De acuerdo con el Vocabulario filosófico de Lalande, el término “moderno” se empleaba ya en el siglo X en las polémicas filosófico-religiosas, tanto con una acepción positiva -para denotar apertura y libertad de espíritu, estar al tanto de los más nuevos descubrimientos o de las ideas recientemente formuladas como con una acepción negativa -para significar ligereza, querer estar a la moda, cambiar por el gusto de cambiar [ ]

1. La modernidad como proceso histórico
La modernidad como desarrollo global

En términos generales la modernidad ha sido el resultado de un vasto transcurso histórico, que presentó tanto elementos de continuidad como de ruptura; esto quiere decir que su formación y consolidación se realizaron a través de un complejo proceso que duró siglos e implicó tanto acumulación de conocimientos, técnicas, riquezas, medios de acción, como la irrupción de elementos nuevos: surgimiento de clases, de ideologías e instituciones que se gestaron, desarrollaron y fueron fortaleciéndose en medio de luchas y confrontaciones en el seno de la sociedad feudal.

La modernidad surge en los ahora llamados “países centrales” (Europa occidental y, más tarde, Estados Unidos); luego, con el tiempo, se expande hasta volverse mundial y establecer con los países llamados “periféricos” una relación de dominación, de explotación y (le intercambio desigual, donde el centro desempeña el papel activo, impone el modo de producción capitalista (MPC) y destruye o íntegra (pero vaciándolas de su contenido y despojándolas de su significado) las estructuras pre capitalistas autóctonas y tradicionales. Este proceso, que atraviesa por diversas etapas, desemboca en la actual generalización del mundo de la mercancía y en la consolidación de los Estados modernos.

La modernidad como ruptura histórica
La modernidad reviste características tales que, sin lugar a dudas, representa una ruptura con respecto a las formas anteriores.
El advenimiento del capitalismo significa el momento de ruptura y negación, en el que se privilegia el valor de cambio (mercantil) en detrimento del valor de uso, y la uniformización homogenizante en menoscabo de la diversidad cultural. Con él surge un cambio del eje de actividades, de sociedades fundamentalmente agrarias a sociedades urbanas; el producto elaborado, al transformarse en mercancía, adquiere una significación abstracta, al mismo tiempo que pierde su condición de objeto durable y variado.

Dos características de la modernidad
Para comprender cómo se introduce la modernidad en un país como México es conveniente subrayar dos rasgos del proceso:
1. su carácter global y acumulativo (desarrollo de técnicas, conocimientos, instrumentos, clases, ideologías, instituciones, etc.).
2. su carácter expansivo (proceso que se origina en Europa occidental y luego se propaga como forma imperialista por todo el mundo).

2. La razón como fundamento de la modernidad

En la modernidad predominan las teorías de Newton, Descartes, Bacon, Locke, Hume y otros. Se planteó como un espacio de progresiva transparencia, y como espacio de un proyecto de emancipación. La modernidad es entendida o caracterizada como efecto de superación crítica.
Es en este contexto que la posición ideológica de Kant destaca, al mencionar irónicamente como facultades superiores a la teología, la jurisprudencia y a la medicina, Como explicación de esta jerarquización Kant entra a la discusión de los dos fines contrapuestos respecto al conocimiento. Afirma que al gobierno no le interesa el saber por el saber mismo, sino por los resultados y no tiene como preocupación la verdad, ni la necesita, le basta ejercer la autoridad para que las ciencias se sometan a determinados estatutos.

En el terreno de las ideas, la razón va a presidir el nacimiento del mundo moderno y a constituir su elemento de base. En la efervescente sociedad del siglo XVII, una racionalidad en un primer tiempo difusa y confusa -que se ha ido desprendiendo de la práctica capitalista desde sus inicios y que va a servir de fundamento a su pensamiento- se propaga, emerge de las urbes, de los diversos sectores de la burguesía. Nace del mundo de la mercancía que comienza a expandirse, del valor de cambio que sustituye poco a poco al valor de uso, del dinero que reemplaza con su poder a la propiedad y renta de la tierra.

3. La modernidad en el siglo XX
En nuestro siglo el vocablo modernidad es empleado también para designar a la nueva fase del capitalismo que se inicia alrededor de la década de los 20 y termina hacia la de los 80. Durante este período se observan múltiples y rápidas transformaciones entre las que podemos señalar:
1. Un desarrollo sin precedentes de la técnica y la ciencia.
2. Una gran capacidad de adaptación del sistema capitalista, con un neocapitalismo que asimila la racionalidad planificadora (postulada por el marxismo) y da prioridad a la organización, a la planeación, a la racionalidad técnica (lo que no quiere decir que se suprima la ley del desarrollo desigual, que subsiste y marca diferencias entre países, regiones, clases y grupos hegemónicos, ricos y desarrollados, y países, regiones, clases, grupos subordinados, pobres y subdesarrollados.
3. La organización y sistematización, tanto de las actividades productivas como de la sociedad en general, son realizadas mediante la intervención del Estado y de los tecnócratas, y en consecuencia el Estado crece, asume nuevas y múltiples funciones, adquiere un papel preeminente y se manifiesta y actúa sobre todos los ámbitos de la realidad social.
4. Todas estas transformaciones operan sobre lo social, incluyendo a la vida cotidiana, que pierde espontaneidad y naturalidad para terminar por ser programada, organizada, controlada. Se manipulan las conciencias, se desvía la energía creadora hacia el espectáculo, hacia la visión espectacular del mundo; es decir, se tiende al predomino de la apariencia sobre la realidad. La explotación organizada y programada de la sociedad se lleva a cabo no sólo en el trabajo, sino a través del consumo dirigido y manipulado mediante la publicidad.

Desde 1946 H. Lefebvre comienza a emplear el término “modernidad” para designar a la nueva realidad social, que habiendo comenzado a gestarse en el siglo XIX termina por revelarse plenamente y en toda su complejidad en el XX. El estudio de la vida cotidiana le sirve a este autor de hilo conductor para captar y analizar la modernidad, que comienza, según él, por lo que denomina “catástrofe silenciosa”, cuando hacia 1910 en Europa se desmoronan y desaparecen los principales referenciales (valores y normas) de la práctica social.

Cobra fin lo que parecía definitivamente estable, en particular, las nociones de espacio y tiempo. El antiguo espacio euclidiano y newtoniano es reemplazado en el terreno del conocimiento por el de la relatividad de Einstein; de igual manera, la representación del espacio sensible y la perspectiva se descomponen (Cezanne y el cubismo). En música, con la disolución del sistema tonal se pasa a la atonalidad. De forma similar, los sistemas (caracterizados por su organización y coherencia interna) se desintegran: la filosofía; la ciudad (como tradicional centro histórico); la familia junto con la figura del padre; e incluso la historia misma.

Se trata, según Lefebvre, de una mutación singular que entonces no es percibida ni vivida como tal (salvo para los espíritus más lúcidos), puesto que estas transformaciones no afectan a lo cotidiano, donde sobreviven las viejas representaciones de la realidad.

Del hundimiento de los valores europeos (que incluye el logos occidental, la racionalidad activa, el humanismo liberal, la filosofía y el arte clásico) emergen -prosigue Lefebvre- tres “valores” que van a presidir a la modernidad: la técnica, el trabajo y el lenguaje.

La técnica irá cobrando poco a poco una existencia autónoma -tal como sucede con el dinero y la mercancía- desarrollándose como potencia a la vez positiva y negativa, que transforma lo real, pero también puede destruirlo.

El trabajo, por su parte, rivalizará con la técnica pero se irá desvalorizando en la medida en que el progreso de esta última permite suplantarlo (mediante la robotización).
El lenguaje a su vez, como discurso, va a aportar valores de reemplazo y sustitución; el discurso, sin otro referencial que sí mismo, no tendrá valor por su verdad o por su nexo con una realidad externa sino por su coherencia; el discurso se fetichiza, mientras su sentido se pierde, transformándose en mera retórica.

4. Modernidad y mundialidad
En la década de los 70 el sistema capitalista atraviesa por una aguda crisis, aumenta el precio del petróleo y, en consecuencia, hay inflación y desempleo, así como estancamiento de las actividades productivas tradicionales, todo esto hace que la ideología del crecimiento ilimitado se vea seriamente afectada.

Ahora bien, esta crisis que pareciera volverse permanente se acompaña de profundas y aceleradas transformaciones que podrían marcar el inicio de una nueva época, cuyos rasgos empiezan a precisarse en la década de los 80. Los nombres para designarla varían: sociedad posmoderna; de consumo; del productivismo y la tecnocracia; posindustrial; del neocapitalismo; informacional; cibernética; “nuevo orden mundial”, etc.

Esta nueva etapa a la vez que prolonga modifica intensamente lo que H. Lefebvre denomina modernidad, dando lugar a lo que él mismo llama lo mundial. Aunque cabe preguntarse si lo que este autor percibió y denominó modernidad fue solamente el preámbulo (transcurso en el que se fueron acumulando los elementos nuevos) a la nueva realidad (la modernidad devenida mundial) que se manifiesta de manera evidente desde los 80 en los países centrales y que, parece, anuncia el panorama del siglo XXI.

La nueva realidad se presenta como un sistema de alcance planetario (global y totalmente interdependiente) que conlleva una nueva división del trabajo, que mantiene e incluso agrava las desigualdades, y en la que se produce una relación jerarquizada de explotación y dominio entre países centrales (hegemónicos), sede de los poderes políticos transnacionales, y los países periféricos (subordinados), también llamados subdesarrollados o del tercer mundo. Los primeros toman las decisiones fundamentales a través de estrategias que se ejercen sobre los segundos, a corto, mediano y largo plazo; estos últimos, constreñidos por la crisis, la deuda y la forzosa dependencia económica, deben tomar a éstas en cuenta para formular y ejecutar sus planes de gobierno.

Hay que señalar que la división entre centro (hegemónico) y periferia (subordinada) no se da solamente entre países, sino también entre regiones, clases y grupos sociales; es así como en el seno de los países centrales se observan regiones periféricas y marginadas, lo mismo sucede en el espacio de las grandes ciudades y con ciertos grupos sociales abandonados a su suerte. En sentido inverso, en los países periféricos (subordinados) se advierten islotes de riqueza, poder y consumo análogos a los que se encuentran en los países centrales.

5. Efectos de la modernidad
La fuerza ideológica de la modernidad legitimada por el mito del progreso indefinido hace que sólo se vean los aspectos positivos de este proceso (en particular el desarrollo técnico) y se olviden sus efectos negativos: el carácter despótico que reviste la imposición del mercado mundial (cuyos efectos padecen de manera dramática los pueblos del tercer mundo), el empobrecimiento de las relaciones humanas que conlleva, donde priva el aislamiento, la soledad, la sensación de malestar difuso, de miedo, de inseguridad. El ser humano vive enajenado, de lo político, de lo técnico se autonomiza, se fetichiza y aplasta al individuo). El desarrollo se vuelve también destructivo (armamento nuclear, devastación ecológica), Las estrategias que organizan, modelan (manipulan) lo social y lo cotidiano, restringen la libertad individual y la participación democrática (autónoma y consciente).

Junto a Lefebvre otros autores advierten también sobre los efectos negativos que se desprenden de esta nueva realidad. Jean Chesneaux [ ]–que define a la estructura general de la sociedad contemporánea, como “sistema” que se caracteriza por “la original combinación de dos globalidades, aquella que denunciaba Sartre y aquélla con la que soñaba Saint-Simon. Por un lado la ‘serialización’ de los seres, la reducción a un modelo único de vida mediocre.

Los ideales de la modernidad [ ]
El filósofo alemán Jurgen Habermas sostiene que Ilustración y modernidad han ido históricamente vinculadas. Explica que los ilustrados del siglo XVIII, apelando a la razón y a la crítica, han encendido las luces que han hecho progresar el mundo. Y que la Revolución francesa, con su grito de “Libertad, igualdad y fraternidad” y con la aspiración de universalidad, ha sido uno de los frutos de este movimiento.

Pero se pregunta, ¿qué ha pasado con los ideales de la modernidad? A grandes rasgos, la fraternidad ha quedado diluida; la libertad, reducida a individual, se ha opuesto o ha ido en contra de la igualdad. Y la razón, factor de progreso y de luces, se ha cuestionado, considerando que ha devenido parcial, sólo racionalidad técnica. ¿Qué hacer ante esta situación? Dos caminos se han abierto: el primero, repensar la modernidad, sin abdicar de sus ideales; el segundo, la postmodernidad, devaluando los atributos de la razón.

Para J. Habermas repensar la modernidad implica reconocer que ésta ha edificado un mundo injusto. El siglo XX, en palabras de Hannah Arendt [ ], es “el más cruel de la historia”. Pero el ilustrado Kant ya había advertido en contra de la razón que no establece como prioritario mejorar la vida de las personas. «Hubo un tiempo en que yo consideraba que únicamente la búsqueda de la verdad constituía la gloria de la humanidad, y menospreciaba al hombre ordinario que no sabía nada. Rousseau me condujo al camino recto: aprendí a conocer la recta naturaleza humana; y [ahora] me consideraría más inútil que el trabajador ordinario si no creyera que mi filosofía puede ayudar los hombres a establecer sus derechos».

Concluye que si las luces, con la racionalidad que comportan, no consiguen mejorar la vida de los humanos, entonces las luces tienen pendiente la tarea que las inspiró.

Posmodernidad
Puede ser descrita como un conjunto de prácticas críticas, estratégicas y retóricas que emplean conceptos como la diferencia, la repetición, la traza, el simulacro y la hiperrealidad para desestabilizar otros conceptos como la presencia, la identidad, el progreso histórico, la certeza epistémica y el univocidad de sentido.
El término “postmodernismo” primero entró en el léxico filosófico en 1979, con la publicación de La condición postmoderna por Jean-François Lyotard. Por lo tanto, Lyotard tiene un lugar de honor.

Los franceses, por ejemplo, trabajan con conceptos desarrollados durante la revolución estructuralista en París en la década de 1950 y comienzos de 1960, incluyendo lecturas estructuralistas de Marx y Freud. Por esta razón, a menudo se les llama “posestructuralistas.” También citan los acontecimientos de mayo de 1968 como un momento decisivo para el pensamiento moderno y de sus instituciones, especialmente las universidades.

Los italianos, por el contrario, recurren a una tradición de la estética y la retórica que incluye figuras como Giambattista Vico y Benedetto Croce. Su énfasis es muy histórico, y que exhiben ninguna fascinación por un momento revolucionario. En su lugar, destacan la continuidad, la narrativa, y la diferencia dentro de la continuidad, en lugar de contra-estrategias discursivas y lagunas. Ninguna de las partes, sin embargo, sugiere que el postmodernismo es un ataque a la modernidad o una salida completa de la misma. Más bien, sus diferencias se encuentran dentro de la propia modernidad y la posmodernidad es una continuación del pensamiento moderno en otro modo.

Por último, está la crítica de Habermas de la posmodernidad, en representación de las principales líneas de discusión a ambos lados del Atlántico. Habermas sostiene que el posmodernismo se contradice a través de auto-referencia, y señala que los posmodernistas presuponen conceptos que de otra forma tratan de socavar, por ejemplo, la libertad, la subjetividad o la creatividad. Él ve en esto una aplicación retórica de las estrategias empleadas por la vanguardia artística de los siglos XIX y XX, una vanguardia que sólo es posible porque la modernidad separa los valores artísticos de la ciencia y la política en el primer lugar.

En su opinión, el postmodernismo es una estetización ilícita del conocimiento y el discurso público. Frente a esto, Habermas pretende rehabilitar la razón moderna como un sistema de normas de procedimiento para lograr el consenso y el acuerdo entre los sujetos que se comunican. En la medida en que la postmodernidad presenta alegría estética y subversión en la ciencia y la política, él se resiste a ella en nombre de una modernidad en movimiento hacia su culminación en lugar de una auto-transformación.

El término “posmoderno” entró en el léxico filosófico con la publicación de Jean-François Lyotard La Condición Postmoderne en 1979 (en castellano: La condición postmoderna: Un Informe sobre Conocimiento, 1984), donde se emplea el modelo de Wittgenstein de juegos de lenguaje (véase Wittgenstein 1953) y los conceptos tomados de la teoría de los actos de habla de dar cuenta de lo que él llama una transformación de las reglas de juego para la ciencia, el arte y la literatura desde el final del siglo XIX.

Él describe su texto como una combinación de dos juegos de lenguaje muy diferentes, la del filósofo y la del experto. Cuando el experto sabe lo que sabe y lo que no sabe, el filósofo sabe tampoco, pero plantea preguntas. A la luz de esta ambigüedad, Lyotard afirma que su interpretación del estado del conocimiento “no hace ninguna afirmación de ser original o incluso verdadero”, y que sus hipótesis “no debe conceder valor predictivo en relación con la realidad, sino un valor estratégico en relación con las cuestiones planteadas “(Lyotard 1984 [1,979], 7). El libro es, pues, tanto un experimento en la combinación de los juegos de lenguaje, ya que es un “informe” objetivo.

En sus últimos escritos, sobre todo en el uso de los placeres el filósofo francés Foucault (Foucault, 1985 [1984]), emplea la investigación histórica para abrir posibilidades para experimentar con la subjetividad, al mostrar que la subjetivación es un poder formativo del yo, superando las estructuras de conocimiento y el poder de fuera de la cual emerge. Este es un poder del pensamiento, que Foucault dice es la capacidad del ser humano para problematizar las condiciones en las que viven.

Esto significa “el esfuerzo de saber cómo y en qué medida sería posible pensar de manera diferente, en lugar de legitimar lo que ya se sabe” (Foucault, 1985 [1984], 9). Él se suma así a Lyotard en la promoción de la experimentación creativa como una potencia líder de pensamiento, un poder que supera la razón, por poco definida, y sin el cual pensó que sería inerte.

En este sentido, Foucault está de acuerdo con otras personas que profesan una sensibilidad posmoderna con respecto a la ciencia contemporánea, el arte y la sociedad. Debemos tener en cuenta, además, que los escritos de Foucault son un híbrido de la filosofía y la investigación histórica, al igual que Lyotard combina los juegos de lenguaje del experto y el filósofo en La condición postmoderna. Esta mezcla de la filosofía con los conceptos y métodos de otras disciplinas es característico de la postmodernidad en su sentido más amplio.

Referencias
• Lefèvre Henri. Le Droit à la ville, I, 1968 (2° édition)
• __ Le Droit à la ville, II – Espace et politique, 1972
• __ Du rural à l’urbain, 1970, Anthropos
• __ La Révolution urbaine, 1970
• __ La Production de l’espace, 1974, Anthropos

• Il fonde en 1970 avec Anatole Kopp la revue Espaces et sociétés.
• Architecture et sciences sociales, 1970, séminaire à Port Grimaud, Groupe de Sociologie urbaine de Paris X-Nanterre, polygraphie par Léonie Sturge-Moore.
• 1995 Introduction to Modernity: Twelve Preludes September 1959-May 1961, J. Moore, trans., London: Verso. Originally published 1962. ISBN 1-85984-961-X
• 1996 Writings on Cities, E. Kofman and E. Lebas trans. and eds., Oxford: Basil Blackwell.
• Habermas, J. (1998). Modernidad: un proyecto incompleto. Revista Punto de Vista. Nº 21. Buenos Aires.
• Habermas, Jürgen, 1987 [1985], The Philosophical Discourse of Modernity, Frederick Lawrence (trans.), Cambridge: Cambridge University Press.
• Kant, Immanuel, 1787. Critique of Pure Reason, 2nd edition, Norman Kemp Smith (trans.), London: Macmillan & Co., Ltd., 1929; reprinted 1964. (Page reference is to the reprinted translation of 1964.
• –––, 1790. Critique of Judgment, Werner S. Pluhar (trans.), Indianapolis: Hackett, 1987.
• Lyotard, J.-F., 1984 [1979]. The Postmodern Condition: A Report on Knowledge, Geoff Bennington and Brian Massumi (trans.), Minneapolis: University of Minnesota Press.
• Wittgenstein, Ludwig, 1953, Philosophical Investigations, G.E.M. Anscombe (trans.), New York: Macmillan.

https://pavsargonauta.wordpress.com/2015/07/08/el-discuros-filosofico-de-la-modernidad-jurgen-habermas/
http://percyacunnavigil.blogspot.com/2014/06/cuando-las-elites-fracasan.html

Toulouse le Mirail

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Este es un proyecto que desde mis estudios en la FAUA siempre lo miré con buenos ojos. Me interesó la infinita posibilidad de espacios alternativos que genera y a la vez mantiene un orden y una jerarquía espacial que le da vitalidad al conjunto urbano posibilitando el desarrollo de todas las alternativas para obtener un entorno de valor a travéz del oficio con que se ha diseñado la estructura del partido.

Toulouse le Mirail

Candilis

Toulouse le Mirail. El nacimiento de una ciudad nueva

Candilis – Josic – Woods

Gustavo Gili, 1976

El proyecto para la ampliación de la ciudad de Toulouse y el de la construcción de la Freie Universitat en Berlín están considerados -desde la crítica arquitectónica y por los propios arquitectos- las obras más importantes del despacho francés Candilis-Josic-Woods. | Il progetto per l’ampliamento della città di Toulouse e quello per la costruzione della Freie Universitat a Berlino, vengono considerati dalla critica architettonica e dagli stessi progettisti, le opere più importanti dello studio francese Candilis-Josic-Woods.
El texto escrito por Georges Candilis en el 1976, quince años después del concurso, reporta de manera clara y lineal los primeros doce años de construcción de esta nueva realidad urbana. A través de dibujos, fotos y textos cuenta “ el nacimiento de una ciudad nueva” de 100.000 habitantes: un nuevo centro regional, creado con el objetivo político de oponerse a la gran concentración demográfica de París.

En el concurso, convocado en 1961 por el ayuntamiento, participaron 150 equipos de proyectos. El 31 de enero del 1962 se atribuyó el primer premio al despacho Candilis-Josic-Woods, cuya idea principal de proyecto era la creación de una realidad urbana compleja mediante la integración de zonas residenciales, públicas, comerciales e industriales. Toulouse le Mirail es el intento de construir una ciudad con “alma” y “corazón”, estructurada según un eje principal que lo atraviesa de sur a norte y de este a oeste, generando una infraestructura urbana permanente y abierta al cambio.

Como afirma Jurgen Joedicke en el artículo de crítica que cierra este volumen, las ideas del equipo francés en sí no son originales: lo que las hace interesantes es su aplicación sistemática a través de la estructura.

El cuerpo y corazón de este “nuevo organismo” es una avenida peatonal que, elevada 4 metros desde el nivel de tierra, acomoda servicios públicos y zonas de comercio. El desarrollo de esta estructura está delimitado por bloques residenciales de alta densidad diseñados según la “regla de el hexágono, que caracteriza el espacio público inferior por su apertura y dinamicidad.

A través de esta espina dorsal los arquitectos proponen la separación total de la circulación peatonal respecto de la circulación vehicular, liberando al peatón de la “esclavitud del coche” y devolviendo a la calle la “función primordial de la vida urbana” que tenía en la ciudad histórica.

El despacho francés observa en el acto de construir una nueva ciudad la oportunidad para pensar y proponer nuevas y diferentes situaciones espaciales. Trabajando con la alternancia y el cambio proponen espacios de diferente naturaleza: grandes, medios, pequeños, activos, pasivos, naturales, ordenados o espontáneos; todos buscan la armonía con los volúmenes construidos.

La construcción de una realidad urbana tan extensa y compleja lleva los arquitectos a entenderla como un proceso constituido por dos fases. La primera tiene a que ver con la construcción de tres barrios y de una reserva para un centro regional en la parte este de la intervención; la segunda se ocupa de la zona oeste, pero el programa no viene definido a priori porque con el tiempo puede cambiar.

La construcción de esta ciudad empezó en el 1964 y a la hora de publicar este libro, se habían desarrollado los trabajos correspondientes con la primera fase de desarrollo del proyecto. La primera piedra del barrio de Bellefontaine abrió un laboratorio de experimentación urbana donde poner a prueba las decisiones morfológicas, estructurales y tipológicas.

Para cerrar el volumen, Candilis hace un balance de los elementos positivos y negativos que hasta entonces se habían presentado. Si bien se puede afirmar que con el paso del tiempo el espíritu inicial del proyecto se fue degradando, el trabajo sinérgico entre arquitectura y urbanismo ha dado lugar a un centro donde la movilidad, los edificios públicos, la vivienda y los jardines forman una unidad, un espacio construido para el hombre.

Graziano Brau

Evolución de la realidad social

Candilis

Mg. Arq. PERCY CAYETANO ACUÑA VIGIL: Biografía

Mg. Arq. PERCY CAYETANO ACUÑA VIGIL

PAV

Arquitecto, Doctorando en Filosofía. Magíster en Ciencias. He seguido estudios de Post Grado en Planeamiento Urbano y Regional en Inglaterra, en la Universidad de Edimburgo. Estudio en la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Artes (UNI) de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), en Lima, Perú.
Ha seguido estudios de Epistemología y del Doctorado en Filosofía en el programa de la Escuela de Posgrado en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
Asimismo ha realizado estudios de Sistemas de Información en la Universidad de los Andes, Bogotá, Colombia y Estudios de Computación en la Universidad Católica, Lima, Perú.

Catedrático principal en la FAUA – UNI, en las asignaturas de Urbanismo, Metodología de la Investigación, y Taller de Investigación en Arquitectura.
He sido Director fundador del Instituto de Investigación de la FAUA.
Viene trabajando en el área del Planeamiento Urbano de las ciudades en el Perú como científico social y consultor. Se encuentra realizando actualmente trabajos de investigación en el área de la producción y consumo de la vivienda en el Perú y de consultoria en proyectos de ingeniería y de planeamiento.

Publicaciones.

• Fundamentos de Planeamiento Urbano Aspectos ideológicos. Lima, 1993, Editorial FAUA. 153 pp.
En donde se estudia el desarrollo de las ideas y el desarrollo de los procesos sociales y culturales que dieron lugar a la constitución de la ciudad occidental.
• Fundamentos de Planeamiento Urbano. Aspectos técnicos. Lima, Editorial FAUA-UNI, 1999.
En donde se trata de los aspectos técnicos del planeamiento de las ciudades con una visión reflexiva critica.
Investigaciones realizadas.
• Análisis formal del Espacio Urbano. Lima, UNI, FAUA, 2003
• Patrones de asentamiento para las condiciones de urbanización en el Perú. Edimburgo, 1973.
• Los modelos en el análisis y diseño de la estructura espacial del territorio. Lima, 1990

Ejercicio Profesional
• Coordinador del Proyecto de Desarrollo de la Región del río Huallaga, como contraparte nacional de la FAO.
• Ministerio de Agricultura, Planificador de asentamientos humanos; contraparte de los Arquitectos consultores de la FAO.
• INP- Área de Proyectos. Jefe del área de Acondicionamiento Territorial de la Región Oriente
• Director del Plan de Desarrollo Metropolitano de Lima y Callao. Ministerio de Vivienda.
• Director del Plan Nacional de Desarrollo Urbano. Ministerio de Vivienda.
• Consultor para el INICAM – Fundación alemana Konrad Adenauer en varios proyectos de Desarrollo de la Gestión Municipal en el Perú.
• Consultor para el Esquema director, Plan director de la nueva ciudad de Bayobar.
• 1990 Director de Desarrollo Urbano. Municipalidad de Surco. Lima. Perú
• Consultoría en planeamiento urbano y regional.
• Consultor en los estudios de Saneamiento Integral para diferentes ciudades del Perú.
• Consultor para ORDEN en la Elaboración de políticas, planes y estrategias de desarrollo para la región Norte
• Consultor para ORDEN en el Diagnostico de la zona de Integración fronteriza peruano- ecuatoriana.
• Consultor para ORDEN en el programa Políticas de desarrollo, Programación, priorización y localización territorial de inversiones en la región norte.
• Consultor para INADE. Plan de desarrollo binacional fronterizo Perú Bolivia. •
• Consultor para INADE. Plan de desarrollo binacional fronterizo Perú Colombia.
• Consultor para INADE. Plan de desarrollo binacional fronterizo Perú Brasil.
• Consultor y Proyectista en PAV consultores, y Director de DECOPRO.

Esta cita es una guía y un ejemplo que el Dr. Acuña Vigil trata de seguir:

«..Aprendi de «mi hermano» Severo: el amor a la familia, a la verdad y a la justicia; el haber conocido, gracias a él, a Traseas, Helvidio, Catón, Dión, Bruto; el haber concebido la idea de una constitución basada en la igualdad ante la ley, regida por la equidad y la libertad de expresión igual para todos, y de una realeza que honra y respeta, por encima de todo, la libertad de los súbditos. De él también: la uniformidad y constante aplicación al servicio de la filosofía; la beneficencia y generosidad constante; el optimismo y la confianza en la amistad de los amigos; ningún disimulo para con los que merecían su censura; el no requerir que sus amigos conjeturaran qué quería o qué no quería, pues estaba claro».
(Marco Aurelio. Editorial Planeta DeAgostini. Madrid España. 1995, en I.14 p. 52):

Familia Vigil Chopitea

Jose Ignacio Chopitea

José Ignacio Chopitea

Don José Ignacio Chopitea luna victoria, es uno de los principales personajes de la república aristocrática, nieto de José Ignacio Chopitea y Juana Villalobos; hijo del minero Manuel Antonio Chopitea Villalobos, fallecido en 1888, quien estuvo casado con dolores luna victoria, quienes procrearon cuatro hijos: rosa María Chopitea luna victoria quien se casó con Oscar Elejalde Rojas; José Ignacio Chopitea Luna Victoria (1858 – 1923) nuestro personaje, casado en 1901 con Fortunata María Rosa Felipa Héudebert González, descendiente de del ex presidente mariano Ignacio Prado. Luego vinieron Mercedes quien se casa en 1886 con Agustín Ganoza y Cavero y la ultima Elicia, casada con Fernando Ganoza Cavero.

DON JOSÉ IGNACIO CHOPITEA LUNA VICTORIA, NACE EN TRUJILLO, LA LIBERTAD, PERU, EN 1858 Y FALLECE EN 1923 A LA EDAD DE 65 AÑOS EN LA CIUDAD DE BALTIMORE, ESTADOS UNIDOS DE NORTEAMERICA. LUEGO DE UN ROMANCE TORMENTOSO SE CASA A LA EDAD DE 43 AÑOS CON LA DAMA LIMEÑA FORTUNATA MARIA ROSA FELIPA HÉUDEBERT GONZÁLEZ (1878–1932) QUIEN ERA HIJA DE GUSTAVO AGUSTIN HEUDEBERT GUCHER (1835 – 1904) Y DE MARÍA JUANA GONZÁLEZ PINILLOS ELÉSPURO (1848 – 1919).

JOSÉ IGNACIO CHOPITEA LUNA VICTORIA Y FORTUNATA HÉUDEBERT SE CONOCIERON EN LA INAUGURACIÓN DEL CLUB CENTRAL EN 1895 Y FUE AMOR A PRIMERA VISTA, DICHA RELACIÓN TUVO LA OPOSICIÓN DE LA FAMILIA.

EL MATRIMONIO CHOPITEA HÉUDEBERT SE REALIZÓ EN 1901 Y PROCREARON SIETE HIJOS, , NACIDOS ELLOS: (1902) MARÍA FORTUNATA JOSEFA ANTONIA LUISA; (1903) JOSÉ IGNACIO CASADO CON AMALIA MIRO QUEZADA LAOS; (1904) MARÍA CONSUELO MANUELA; (1906) GUSTAVO JOSÉ ANTONIO ENRIQUE, QUIEN DESPOSÓ A ALICIA BARREDA VENN; (1908) MARÍA MARTINA ENRIQUETA ISABEL; (1910 – 1961) ANTONIO QUE CONTRAJO NUPCIAS CON INES LAOS TENAUD Y DESPUES CON CARMEN ROSA LEGUÍA SWAYNE (1901 – 1987)Y EN (1911) NACE MARÍA ROSA ANTONIA QUIEN SE CASA EN 1944 CON DON ERNESTO LIZÁRRAGA FISHER.

DON JOSÉ IGNACIO CHOPITEA LUNA VICTORIA, REALIZÓ SUS ESTUDIOS EN LA CIUDAD DE LIMA Y LOS DE INGENIERO AGRONOMO EN LOS ESTADOS UNIDOS Y EN FRANCIA, EN 1881 ARRIENDA A SU PADRE, RICO MINERO DE SALPO, LA HACIENDA LAREDO; ANTIGUAMENTE LLAMADA SAN NICOLAS DEL PASO, Y AL MORIR DON MANUEL ANTONIO CHOPITEA VILLALOBOS EN 1888, HEREDA LA HACIENDA LAREDO, POR SER EL ÚNICO VARÓN DE LA FAMILIA.

JOSÉ IGNACIO. CHOPITEA LUNA VICTORIA, ERA UN HACENDADO MODERNO, CON EL SE INICIA EL CAMBIO SOCIAL Y ECONÓMICO DE LAREDO. SE CONCENTRAN TIERRAS, SE MODERNIZA LA AGRICULTURA, SE INTENSIFICA EL MONOCULTIVO DE CAÑA DE AZÚCAR, DEJANDO DE LADO LOS VIEJOS TRAPICHES COLONIALES, SE MEJORA LA INFRAESTRUCTURA Y LA ADMINISTRACIÓN. CHOPITEA LOGRA ACUMULAR UN TOTAL DE 1500 FANEGADAS DE TIERRA EN EL RICO VALLE DE SANTA CATALINA, ANTÍGUAMENTE CONOCIDO COMO VALLE DEL NAZAPE. (UNA FANEGADA EQUIVALE A 6600 M2).

JOSÉ IGNACIO CHOPITEA LUNA VICTORIA SUB ARRIENDA LA HACIENDA LA MERCED A DON VICTOR LARCO HERRERA, QUIEN A SU VEZ ARRENDÓ EN ENFITEUSIS AL CONVENTO DE LA MERCED, DENTRO DE ESTA HACIENDA LARCO HERRERA MANDO CONSTRUIR LA CASA HACIENDA DE UN ESTILO BARROCO ITALIANO, PARA SER OCUPADO POR SU PRIMOGÉNITO VICTOR CARLOS LARCO HOYLE QUIEN CONTRAJO MATRIMONIO CON LA SEÑORA ALICIA COX ROOSE, PADRES DEL INGENIERO GUILLERMO AUGUSTO LARCO COX, QUIEN COMO PRIMER MINISTRO DEL DOCTOR ALAN GARCÍA PÉREZ, EN 1990, FIRMARON LA LEY LAREDO 25253.

JOSÉ IGNACIO CHOPITEA LUNA VICTORIA, FUE UNO DE LOS FUNDADORES DEL CLUB CENTRAL DE TRUJILLO (VIERNES 15 DE NOVIEMBRE 1895) JUNTO A AGUSTÍN GANOZA (CON POSESIONES EN EL VALLE DE SANTA CATALINA); ALFREDO GILDEMEISTER (PROPIETARIO DE LA HACIENDA CASA GRANDE) Y OTROS MÁS. DON JOSÉ IGNACIO FUE EL PRIMER PRESIDENTE DEL MENCIONADO CLUB, INSTITUCIÓN SOCIOECONÓMICA TRUJILLANA, CUYA SEDE ES EL PALACIO ITURREGUI EN LA CALLE PIZARRO N° 688. ESTA INSTITUCIÓN FUE EN AQUELLOS TIEMPOS BASTIÓN DEL PARTIDO CIVIL O CIVILISMO, QUE APARECIÓ OFICIALMENTE EN TRUJILLO EN 1905 DURANTE EL GOBIERNO DE JOSÉ PARDO Y BARREDA. ENTRE OTROS ASIDUOS CIVILISTAS ASISTENTES AL CLUB TENEMOS A PEDRO UREÑA, FERNANDO QUEVEDO, MIGUEL F. CERRO.

EN 1890 CHOPITEA PUBLICA EL PERIÓDICO “EL INDEPENDIENTE” JUNTO A ENRIQUE COX Y AGUSTIN GANOZA. ESTE ÚLTIMO LLEGA A SER UNO DE LOS PROPIETARIOS DEL DIARIO “LA INDUSTRIA” DE TRUJILLO. Y COMPRA LA CASONA CHOPITEA, HOY CONOCIDA COMO CASONA GANOZA EN EL JIRON INDEPENDENCIA DE TRUJILLO.

EL ENAMORAMIENTO ENTRE EL APUESTO JOSÉ IGNACIO Y LA SIMPÁTICA SEÑORITA HÉUDEBERT, SE DIO DE INMEDIATO, AMBOS PROVENÍAN DE FAMILIAS PUDIENTES, MIEMBROS DE LA ARISTOCRACIA NACIONAL, SUS PADRES INTEGRABAN LA PLUTOCRACIA PERUANA. AUNQUE EL ENAMORAMIENTO FUE CONSENTIDO, LOS FAMILIARES DE LA SEÑORITA HEUDEBERT SE OPONIAN A QUE ESTE LLEGARA AL NOVIAZGO Y AL MATRIMONIO. CONTRA VIENTO Y MAREA EL MATRIMONIO SE CONSUMÓ ENTRE EL APUESTO Y RICO HACENDADO DE 43 AÑOS Y LA SIMPATICA LIMEÑA DE 23 AÑOS.

b. INCURSION EN LA POLITICA

JOSÉ IGNACIO CHOPITEA LUNA VICTORIA MIEMBRO DEL PARTIDO CIVIL LLEGÓ A SER DIPUTADO PROPIETARIO POR LA PROVINCIA DE TRUJILLO, UNO DE LOS 74 ELEGIDOS EN UN COLEGIO ELECTORAL, DE UNA RELACIÓN DE 25 MAYORES CONTRIBUYENTES QUE EL MINISTERIO DE HACIENDA ALCANZABA A DICHO COLEGIO. Y DE AHÍ QUE APOYÓ EL PROYECTO DE LA CONSTRUCCIÓN DEL FERROCARRIL DE TRUJILLO A QUIRUVILCA, DONDE LA NORTHEN MANING CORPORATION COMENZABA A EXPLOTAR MINERALES, PASANDO POR SU HACIENDA Y QUE EN LA PRIMERA ETAPA LLEGÓ HASTA MENOCUCHO, TRAYENDO EN 1906 PARA LA INAUGURACIÓN AL PRESIDENTE DE ESA ÉPOCA DON MANUEL PARDO Y BARREDA, TAMBIEN PROPIETARIO DE LA HACIENDA TUMÁN EN LAMBAYEQUE, ORGANIZANDO UNA GRAN RECEPCIÓN EN LA CASA HACIENDA, YA QUE ERA EL PRIMER PRESIDENTE EN LLEGAR AL CASERÍO HACIENDA DE LAREDO, COMO SE LE COMENZÓ A LLAMAR AL LUGAR.

EN 1905 JOSÉ IGNACIO CHOPITEA LUNA VICTORIA RECIBE EN SU RESIDENCIA LIMEÑA, LA VISITA DEL ILUSTRE GENERAL ARGENTINO ROQUE SÁENZ PEÑA Y FAMILIA CON MOTIVO DE LA INAUGURACIÓN DEL MONUMENTO AL CORONEL FRANCISCO BOLOGNESI QUE MANDÓ A ERIGIR EL PRESIDENTE JOSÉ PARDO. COMO SE RECORDARÁ SÁENZ PEÑA LUCHÓ JUNTO A BOLOGNESI EN ARICA., Y BOLOGNESI FUE RECIBIDO POR SU PADRE EN 1855 COMO CAPITÁN EDECÁN DE RAMÓN CASTILLA, AUTOPROCLAMADO PRESIDENTE DEL PERU, LLEGÓ PARA CONCILIAR EL LEVANTAMIENTO MILITAR DE MANUEL IGNACIO VIVANCO ITURRALDE, QUIEN SE HABIA ATRINCHERADO EN SINSICAP, PASANDO POR LA HACIENDA LAREDO, DONDE MANUEL ANTONIO CHOPITEA LE BRINDO ALOJAMIENTO Y HABITUALLAMIENTO DE GUÍAS Y CABALLOS.

JOSÉ IGNACIO CHOPITEA LUNA VICTORIA LLEGA A SER SENADOR DE LA REPÚBLICA POR EL DEPARTAMENTO DE LA LIBERTAD DURANTE LOS GOBIERNOS DE GUILLERMO BILLINGHURST (1912-1914), OSCAR R. BENAVIDES (1914-1915) Y EL SEGUNDO GOBIERNO DE JOSÉ PARDO (1915-1919). EN 1912 FUE PROPUESTO PARA SER CANDIDATO A LA PRESIDENCIA DE LA REPUBLICA POR EL PARTIDO CIVILISTA, EL RENUNCIA A FAVOR DE BILLINGURTS Y EN 1919 SE PRESENTA COMO CANDIDATO PARA VICEPRESIDENTE DE LA REPÚBLICA.

JOSÉ IGNACIO CHOPITEA LUNA VICTORIA COMO SENADOR DE LA REPÚBLICA EN 1911 PARTICIPA EN LA DEROGACIÓN DEL ENFITEUSIS QUE PERMITÍA A LOS CONVENTOS ARRENDAR SUS HACIENDAS, OBLIGÁNDOLOS A VENDERLAS, SIENDO ÉL UNO DE LOS BENEFICIADOS CON DICHA LEY, YA QUE COMPRÓ LA HACIENDA LA MERCED.

C. JOSÉ IGNACIO CHOPITEA TERRATENIENTE AGRO INDUSTRIAL

CON LAS GANANCIAS DE SU EFICIENTE PRODUCCIÓN DE AZÚCAR Y DE LOS ALTOS PRECIOS QUE SE DIERON ANTES DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL, CONSTRUYÓ UN MODERNO INGENIO AZUCARERO, IMPORTANDO MAQUINARIA DE FRANCIA, ESTADOS UNIDOS Y ALEMANIA Y QUE INAUGURÓ EN AGOSTO DE 1913, TRAYENDO PARA ESA OCASIÓN COMO INVITADO ESPECIAL Y PADRINO DEL FLAMANTE INGENIO AZUCARERO AL PRESIDENTE, CORONEL GUILLERMO ENRIQUE BILLINGHURST ANGULO, PROPIETARIO DE LA HACIENDA AZUCARERA CAYALTÍ

JOSÉ IGNACIO CHOPITEA LUNA VICTORIA CONTRATA PARA LLEVAR SU CONTABILIDAD EN LAREDO A DON RAÚL EDMUNDO HAYA Y CARDENAS, QUIEN TRABAJA DESDE 1914 A 1919 Y SE LE ENTREGA LA VIVIENDA PARA SU FAMILIA, LA QUE FUE LA SUPERINTENDENCIA DE CAMPO, SEGÚN VERSION PERSONAL DE DON EDMUNDO HAYA DE LA TORRE, QUIEN TRABAJABA EN EL LABORATORIO DE LA FABRICA. POR LO QUE VICTOR RAUL HAYA DE LA TORRE COMO JOVEN ESTUDIANTE EN LIMA, TAMBIEN VISITABA LAREDO EN LA CASA FAMILIAR DE SU PADRE, DE AHÍ EL CARIÑO QUE SIEMPRE TUVO PARA ESTE PUEBLO.

JOSÉ IGNACIO CHOPITEA LUNA VICTORIA MANDA CONSTRUIR AL INGENIERO ALEMAN ROB REHNER EL TEMPLO DE JESÚS Y MARÍA, INAGURADO EL 23 DE AGOSTO DE 1919. MAS ADELANTE SU VIUDA INAUGURA EL HOSPITAL DE LA HACIENDA, MUY MODERNO PARA LA ÉPOCA QUE FUNCIONÓ HASTA EL AÑO 2000. Y CONSTRUYO EL MERCADO DE ABASTOS, QUE SE UBICABA EN NUESTRA PLAZA DE ARMAS Y FUNCIONO HASTA 1965.

DON JOSE IGNACIO FALLECE EN 1923, MUERE EN LA CIUDAD DE BALTIMORE, EN ESTADOS UNIDOS Y SUS RESTOS SON TRAIDOS Y ENTERRADOS EN EL CEMENTERIO BRITANICO DE LA CIUDAD DE LIMA. LA VIUDA MANDA CONSTRUIR UN HERMOSO MAUSOLEO QUE SE ENCUENTRA EN EL CENTRO DEL CEMENTERIO DE MIRAFLORES, DE MARMOL ITALIANO DE COLOR NEGRO, MAJESTUOSO, AMPLIO Y CON VARIOS COMPARTIMENTOS PARA ALBERGAR A TODA LA FAMILIA CHOPITEA HEUDEBERT, EN 1927 EL FÉRETRO SE TRASLADA A TRUJILLO, LUEGO DE LLEGAR A HUANCHACO. EL CORTEJO FÚNEBRE TUVO UN ACOMPAÑAMIENTO MULTITUDINARIO DE LA COLECTIVIDAD TRUJILLANA, EN CARAVANA Y LUEGO EN HOMBROS DE LOS PEONES, OBREROS Y EMPLEADOS DE LA HACIENDA LAREDO, ENTRA AL CEMENTERIO DE MIRAFLORES, EN UNA SEPELIO JAMAS VISTO EN TRUJILLO Y SOLO COMPARADO AL DE VICTOR RAUL HAYA DE LA TORRE EN 1979.

LO ANECDÓTICO ES QUE EL MAUSOLEO FINAMENTE TRABAJADO, HOY SE ENCUENTRA MUY DETERIORADO,  LA BENEFICIENCIA PÚBLICA DE TRUJILLO HA INVADIDO Y VENDIDO UNA GRAN EXTENSIÓN DEL MISMO.

LA VIUDA FORTUNATA HEUDEBERT, TRAS ADMINISTRAR LA HACIENDA, LA ALQUILA EN 1927 A ENRIQUE H. GILDEMEISTER, PRIMO DE LOS GILDEMEISTER DUEÑOS DE CASA GRANDE. Y EN 1934 PROCEDE A LA VENTA DEFINITIVA DE LA HACIENDA AL ARRENDATARIO. EL MISMO AÑO CEDE EN USO LA CASA HACIENDA DE LA MERCED A LA ESCUELA PRIMARIA DE LAREDO, LA QUE SE DENOMINA CON EL NOMBRE DEL ESPOSO.

LAREDO, 24 DE JUNIO DEL 2013.

Don José Ignacio Chopitea Luna Victoria nació en el año 1858 en la ciudad de Trujillo. Sus padres fueron don Manuel Antonio Chopitea y doña Dolores Luna Victoria. Su esposa fue la dama Fortunata Heudebert.
Estudió ingeniería agrónoma en los Estados Unidos de Norteamérica.

En 1881 toma en arrendamiento la hacienda de su padre quien fallece en 1889. Es a partir de esta fecha en que por herencia, Don José Ignacio se convierte en único propietario de la Hacienda Laredo, antiguamente llamada “San Nicolás del Paso”.

Con José I. Chopitea se inicia el cambio social y económico de Laredo. Se concentran tierras, se moderniza la agricultura, se intensifica el monocultivo de caña de azúcar, dejando de lado los viejos trapiches coloniales, se mejora la infraestructura y la administración. Chopitea logra acumular un total de 1500 fanegadas de tierra en el rico valle de Santa Catalina (una fanegada equivale a 6600 m2).

En 1890 J. I. Chopitea publica el periódico “El Independiente” junto a Enrique Cox y Agustin Ganoza. Este último llega a ser uno de los propietarios del diario “La Industria” de Trujillo.

Don Jose Ignacio fue el gestor de la construcción del templo católico “Jesús y María” que fue inaugurado el 23 de agosto de 1919 y está ubicado frente a la Plaza de Armas de Laredo. También gestó el Jardín de la Infancia Estatal de nuestro distrito.

J. I. Chopitea fue uno de los fundadores del Club Central de Trujillo (Viernes 15 de noviembre 1895) junto a Agustín Ganoza (con posesiones en el valle de Santa Catalina); Alfredo Gildemeister (propietario de la Hacienda Casa Grande) y otros más. Don José Ignacio fue el primer presidente del mencionado club, institución socioeconómica trujillana, cuya sede es el Palacio Iturregui en la calle Pizarro N° 688. Esta institución fue en aquellos tiempos bastión del Partido Civil o civilismo, que apareció oficialmente en Trujillo en 1905 durante el gobierno de José Pardo y Barreda. Entre otros asiduos civilistas asistentes al club tenemos a Pedro Ureña, Fernando Quevedo, Miguel F. Cerro.

En 1905 J. I. Chopitea recibe en su residencia limeña, la visita del ilustre General argentino Roque Sáenz Peña y familia con motivo de la inauguración del monumento al Coronel Francisco Bolognesi que mandó a erigir el Presidente Pardo. Como se recordará Sáenz Peña luchó junto a Bolognesi en Arica.

Don José Ignacio Chopitea incursiona en la política llegando a ser Senador de la República por el Departamento de La Libertad durante los gobiernos de Guillermo Billinghurst (1912-1915), Oscar R. Benavides (1914-1915) y el segundo gobierno de José Pardo (1915-1919).
Chopitea fallece el 21 de mayo de 1923 y fue sepultado en el Cementerio General de Miraflores de su tierra natal.

…………..

Acuña 2

Origen de la familia ACUÑA

La raíz de los Acuña está en la Casa Real Visigoda. Posteriormente, a partir del año 1100 aparece en Portugal el Señorío de Cunha Alta con Fernando Peláez. Su hijo, Lorenzo Fernández Da Cunha, es el primero en usar el apellido. El poderío de los Da Cunha que van estableciendo Señoríos uno tras otro, va creciendo hasta llegar a ser los primeros caballeros del Reino de Portugal, pero el poder y la ambición provoca disensiones entre Martín Vázquez Da Cunha y el Rey. Martín se enfada y se va de Portugal desnaturalizándose junto con varios de sus hermanos. Llega a Castilla con sus hermanos, en donde el Rey les recibe con los brazos abiertos y cambia el apellido Da Cunha por De Acuña. Así pues, en 1396 vinieron a España, Martín, Gil y Lope Vázquez de Acuña.

Seis años después, Gil volvió a Portugal con gran contento de su Rey y tras largos años con los descendientes de Vasco Martínez Da Cunha y Esteben Martínez Da Cunha (que se habían quedado en Portugal con todos los señoríos y bienes que los hermanos mayores habían dejado) recuperó sus señoríos de la Taboa y otros, dando lugar a las ramas de los Acuñas portugueses. Es probable que muchos Acuñas repartidos por el mundo, especialmente en las Américas y Filipinas, provengan de estos Cunhas portugueses. Martín, que era el mayor y el jefe de la familia, fue el primer Conde de Valencia (primero Valencia de Campos, después Valencia de Don Juan).

En Valencia de don Juan (Burgos) existe todavía el Castillo de los Acuña que era del Siglo XIII y fué reconstruido por los Acuña en el XV. Es una imponente fortaleza semiderruída. Actualmente hay una buena polémica en Internet acerca de recuperar el nombre antiguo del pueblo, Coyança. Martín, gracias a las mercedes que le hizo el Rey de Castilla, llegó a ser un importante Rico-hombre fundador de las ramas de Escalona, Villena, Villanueva del Fresno, Montijo, Puebla del Maestre, Alcalá de la Alameda, de la Torre de Sirgadas, de la Puebla de Montalbán (hoy Frías), de Ureña, Osuna, de Valencia de Don Juan, de Bedmar y de Requena. Todas imponentes Casas tituladas, la de Villena, por ejemplo, es el Marquesado más antiguo de España y tuvo una gran relevancia durante los problemas dinásticos surgidos tras la muerte de Juan II y Enrique IV.

Los Acuñas debieron estar en primera línea. Lope, del cual descienden los Acuñas andaluces (mi familia), se sustituye a veces por Pacheco, Portocarrero, Cárdenas, Velasco y Téllez-Girón, continuando con sangre de Acuñas estas viejísimas familias que terminaban en hembras. Los descendientes de Lope Vázquez de Acuña se dividirán en cuatro líneas principales:

· La del Conde de Buendía, de la que se derivará la línea natural de los primeros Marqueses de Vallecerrato y la establecida en Valladolid. De la de Buendía descienden los Acuñas de Baeza.

· La de Pinto y Caracena, de la que se desgajará la de Castrofuerte (hay un Virrey del Perú).

· La de Falces, célebre en Navarra. · La del primer Duque de Huete. conservando la primera y la última el apellido Acuña, mientras que en la segunda se adoptarán los apellidos Carrillo y Pacheco y en la tercera el de Peralta. Ninguna tendrá la suerte de durar en su representación masculina más allá del Siglo XVIII y solo por las líneas femeninas se conservarán los títulos que ellas ganaron.
Finalmente comentar que cuando Carlos V viene a España reconoce en 1520 la primera Grandeza de España en 20 Casas correspondientes a 25 apellidos. Dos grandezas corresponden a la Casa de Acuña: El Marques de Villena, con el apellido Pacheco y el conde de Ureña con el apellido Girón. A estos 25 les llama “primos” y al resto “parientes”.

En cuanto al escudo de armas de los Acuña, hay que decir que hay varios:
· Los Acuñas descendientes de Don Martín Vázquez de Acuña y de su mujer, la Infanta Doña María de Portugal, Señora de Valencia de Don Juan, entre los que figuran los Condes y Duques de Valencia, traen las siguientes armas: En campo de sable, una banda de oro cargada en el centro de un escudete de gules, sobrecargado de una cruz floreteada de plata, y en los costados, de nueve cuñas de azur, cinco en el diestro y cuatro en el siniestro. Bordura de plata con cinco escudetes de azur, cargados con cinco bezantes de plata puestos en sotuer, que representan las armas reales de Portugal.

· Los Acuñas descendientes de Doña Leonor de Acuña, hija de Don Lope Vázquez de Acuña y de Doña Teresa Carrillo de Albornoz y de su marido Don Juan de Silva, entre los que están los Condes de Cifuentes traen estas armas: Escudo cuartelado. 1º y 4º de gules con una cruz floreteada y vacía de oro. 2º y 3º de oro con nueve cuñas de azur. Bordura de plata con cinco escudetes de azur, cargados con cinco bezantes de plata puestos en sotuer, que representan las armas reales de Portugal.

· Los Acuñas de la Ciudad de Baza, descendientes de Don Francisco Vázquez de Acuña, traen las armas de éste en la forma que se las acrecentó la Reina Doña Juana: Escudo cuartelado. 1º y 4º en campo de oro nueve cuñas de azur. 2º y 3º en campo de azur dos castillos de oro.

· La familia que se apellida Acuña-Vivero trae estas armas: Escudo cortado. En el primer cuartel, en campo de plata las nueve cuñas de azur y la bordura de las armas reales de Portugal. En el segundo cuartel, en campo de oro, cuatro fajas de azur ondeadas. En jefe, tres ortigas de sinople puestas sobre tres rocas.

· Los Acuñas de Taverga (Asturias) descendientes de Don Fernán Páez, Señor de Acuña Alta en Portugal, nieto de Gutierre Peláez, Señor del Páramo de la Foncella y de los descendientes de Don Martín, ostentan este escudo que es el mío: ?En oro, nueve cuñas de azur con las puntas hacia abajo, puestas en tres fajas de tres en tres. Bordura de plata con cinco escudetes de azur, cargados de cinco bezantes de plata en sotuer?. En cuanto a la forma del escudo español, se ve de todo, por eso hay que decir que la oficial, la auténtica, es una figura compleja que resulta de recortar un rectángulo (de proporciones cinco es a seis) por un semicírculo inscrito entre los dos lados mayores y el lado inferior. A mi me parece, por su simplicidad, bellísimo. Ejemplo: 48 mm de alto por 40 de ancho. El círculo tendrá un radio de 20 mm. Pido perdón por haberme extendido demasiado, pero no he podido dejar de hacerlo. Un cordial saludo. José María de Acuña Torres, España.

Área Geográfica

Durante las cuatro primeras generaciones, desde la llegada a América se radicaron en Perú, en la ciudad de Lima, desde donde llegó su fundador Pedro Toribio Vázquez de Acuña, con el tiempo sus descendientes se radicaron en la localidad de Petorca y sus vecindades, abarcando entre la sexta y novena generación, ligados principalmente a la minería.

Encomiendas, tierras y solares
Entre los siglos XVII y XVIII, fueron dueños de la Hacienda Cóndor, en aquel hermoso valle de Pisco, en el norte de Chile.

Distinciones
Destacamos al fundador Don Pedro Vázquez de Acuña, Alcalde y Corregidor de Santiago, más adelante Juan José se casó en 1684 con la primera Condesa de la Vega del Ren, cuya descendencia ocupó los más altos cargos en el Virreinato del Perú.
En 1831, Pedro Antonio Acuña y Pérez fue diputado en la asamblea provincial de Aconcagua.

Filiación.
1.0 : Juan Vázquez de Acuña, su nacimiento fue en España, Madrid en por 1552, hijo legítimo de Juan Vázquez de Acuña y María Camargo Vivero, celebró matrimonio seguramente con Juana Menacho.
Juan Vázquez de Acuña, llegó a Chile en 1576 como Capitán de una compañía de infantería de 60 soldados, que reclutó de su bolsillo en las Costas de Sevilla, subordinado al General español Juan de Losada, debido a la necesidad de refuerzos militares que necesitaba Chile. Fue recibido por el Cabildo de Santiago un 7 de Diciembre de 1584, con gran alegría por la necesidad de contar con bravos soldados españoles para la defensa del Reino, en 1587, logra su mayor ascenso cuando es nombrado Alcalde de Santiago de Chile.

Ya en 1636, encontrándose enfermo y pensando que podía llegar su fin, testó en Lima, Perú.
Del matrimonio de Juan Vázquez de Acuña con Juana Menacho, registramos 2 hijos:
Ignacio Vázquez de Acuña y Menacho
Luisa Vázquez de Acuña y Menacho, quien nace en Lima, Perú, matrimonio en 1629 con José Márquez de Mansilla, quien nació en Guadalajara, México.

2.0 Ignacio Vázquez de Acuña y Menacho, nace por 1612, Señor del Mayorazgo de Morga, vivía en 1700 en Lima, Perú, según censo de la época, un 31 de Octubre de 1637 se casó con María de Sosa (hija de Francisco de Sosa, que fuera Alcalde de Lima en 1613, y más tarde Oidor de la Real audiencia de Santa Fe, catedrático de la Universidad de San Marcos y su Rector, casado con Clara Eugenia Maldonado.

De su matrimonio con Clara Eugenia Maldonado, registramos un hijo:
Juan José Vázquez de Acuña y Sosa

Acuña 3

1578 Acuña 1999
(Vázquez de Acuña)
Escudo de armas

Origen

La raíz de los Acuña está en la Casa Real Visigoda. Posteriormente, a partir del año 1100 aparece en Portugal el Señorío de Cunha Alta con Fernando Peláez. Su hijo, Lorenzo Fernández Da Cunha, es el primero en usar el apellido. El poderío de los Da Cunha que van estableciendo Señoríos uno tras otro, va creciendo hasta llegar a ser los primeros caballeros del Reino de Portugal, pero el poder y la ambición provocan disensiones entre Martín Vázquez Da Cunha y el Rey. Martín se enfada y se va de Portugal desnaturalizándose junto con varios de sus hermanos. Llega a Castilla con sus hermanos, en donde el Rey les recibe con los brazos abiertos y cambia el apellido Da Cunha por De Acuña. Así pues, en 1396 vinieron a España, Martín, Gil y Lope Vázquez de Acuña. Seis años después, Gil volvió a Portugal con gran contento de su Rey y tras largos años con los descendientes de Vasco Martínez Da Cunha y Esteben Martínez Da Cunha (que se habían quedado en Portugal con todos los señoríos y bienes que los hermanos mayores habían dejado) recuperó sus señoríos de la Taboa y otros, dando lugar a las ramas de los Acuñas portugueses.

Acuña escudo de piedra

Es probable que muchos Acuñas repartidos por el mundo, especialmente en las Américas y Filipinas, provengan de estos Cunhas portugueses. Martín, que era el mayor y el jefe de la familia, fue el primer Conde de Valencia (primero Valencia de Campos, después Valencia de Don Juan). En Valencia de don Juan (Burgos) existe todavía el Castillo de los Acuña que era del Siglo XIII y fué reconstruido por los Acuña en el XV. Es una imponente fortaleza semiderruída. Actualmente hay una buena polémica en Internet acerca de recuperar el nombre antiguo del pueblo, Coyança. Martín, gracias a las mercedes que le hizo el Rey de Castilla, llegó a ser un importante Rico-hombre fundador de las ramas de Escalona, Villena, Villanueva del Fresno, Montijo, Puebla del Maestre, Alcalá de la Alameda, de la Torre de Sirgadas, de la Puebla de Montalbán (hoy Frías), de Ureña, Osuna, de Valencia de Don Juan, de Bedmar y de Requena. Todas imponentes Casas tituladas, la de Villena, por ejemplo, es el Marquesado más antiguo de España y tuvo una gran relevancia durante los problemas dinásticos surgidos tras la muerte de Juan II y Enrique IV.Los Acuñas debieron estar en primera línea. Lope, del cual descienden los Acuñas andaluces (mi familia), se sustituye a veces por Pacheco, Portocarrero, Cárdenas, Velasco y Téllez-Girón, continuando con sangre de Acuñas estas viejísimas familias que terminaban en hembras.

Los descendientes de Lope Vázquez de Acuña se dividirán en cuatro líneas principales: · La del Conde de Buendía, de la que se derivará la línea natural de los primeros Marqueses de Vallecerrato y la establecida en Valladolid. De la de Buendía descienden los Acuñas de Baeza. · La de Pinto y Caracena, de la que se desgajará la de Castrofuerte (hay un Virrey del Perú). · La de Falces, célebre en Navarra. · La del primer Duque de Huete. Conservando la primera y la última el apellido Acuña, mientras que en la segunda se adoptarán los apellidos Carrillo y Pacheco y en la tercera el de Peralta. Ninguna tendrá la suerte de durar en su representación masculina más allá del Siglo XVIII y solo por las líneas femeninas se conservarán los títulos que ellas ganaron. Finalmente comentar que cuando Carlos V viene a España reconoce en 1520 la primera Grandeza de España en 20 Casas correspondientes a 25 apellidos. Dos grandezas corresponden a la Casa de Acuña: El Marques de Villena, con el apellido Pacheco y el conde de Ureña con el apellido Girón. A estos 25 les llama “primos” y al resto “parientes”.

En cuanto al escudo de armas de los Acuña, hay que decir que hay varios: · Los Acuñas descendientes de Don Martín Vázquez de Acuña y de su mujer, la Infanta Doña María de Portugal, Señora de Valencia de Don Juan, entre los que figuran los Condes y Duques de Valencia, traen las siguientes armas: En campo de sable, una banda de oro cargada en el centro de un escudete de gules, sobrecargado de una cruz floreteada de plata, y en los costados, de nueve cuñas de azur, cinco en el diestro y cuatro en el siniestro. Bordura de plata con cinco escudetes de azur, cargados con cinco bezantes de plata puestos en sotuer, que representan las armas reales de Portugal. ·

Los Acuñas descendientes de Doña Leonor de Acuña, hija de Don Lope Vázquez de Acuña y de Doña Teresa Carrillo de Albornoz y de su marido Don Juan de Silva, entre los que están los Condes de Cifuentes traen estas armas: Escudo cuartelado. 1º y 4º de gules con una cruz floreteada y vacía de oro. 2º y 3º de oro con nueve cuñas de azur. Bordura de plata con cinco escudetes de azur, cargados con cinco bezantes de plata puestos en sotuer, que representan las armas reales de Portugal.

· Los Acuñas de la Ciudad de Baza, descendientes de Don Francisco Vázquez de Acuña, traen las armas de éste en la forma que se las acrecentó la Reina Doña Juana: Escudo cuartelado. 1º y 4º en campo de oro nueve cuñas de azur. 2º y 3º en campo de azur dos castillos de oro. · La familia que se apellida Acuña-Vivero trae estas armas: Escudo cortado. En el primer cuartel, en campo de plata las nueve cuñas de azur y la bordura de las armas reales de Portugal. En el segundo cuartel, en campo de oro, cuatro fajas de azur ondeadas. En jefe, tres ortigas de sinople puestas sobre tres rocas.

· Los Acuñas de Taverga (Asturias) descendientes de Don Fernán Páez, Señor de Acuña Alta en Portugal, nieto de Gutierre Peláez, Señor del Páramo de la Foncella y de los descendientes de Don Martín, ostentan este escudo que es el mío: ?En oro, nueve cuñas de azur con las puntas hacia abajo, puestas en tres fajas de tres en tres. Bordura de plata con cinco escudetes de azur, cargados de cinco bezantes de plata en sotuer?.

En cuanto a la forma del escudo español, se ve de todo, por eso hay que decir que la oficial, la auténtica, es una figura compleja que resulta de recortar un rectángulo (de proporciones cinco es a seis) por un semicírculo inscrito entre los dos lados mayores y el lado inferior. A mi me parece, por su simplicidad, bellísimo. Ejemplo: 48 mm de alto por 40 de ancho. El círculo tendrá un radio de 20 mm. Pido perdón por haberme extendido demasiado, pero no he podido dejar de hacerlo. Un cordial saludo. José María de Acuña Torres, España.

Área Geográfica

Durante las cuatro primeras generaciones, desde la llegada a América se radicaron en Perú, en la ciudad de Lima, desde donde llegó su fundador Pedro Toribio Vázquez de Acuña, con el tiempo sus descendientes se radicaron en la localidad de Petorca y sus vecindades, abarcando entre la sexta y novena generación, ligados principalmente a la minería.

Encomiendas, tierras y solares
Entre los siglos XVII y XVIII, fueron dueños de la Hacienda Cóndor, en aquel hermoso valle de Pisco, en el norte de Chile.

Distinciones
Destacamos al fundador Don Pedro Vázquez de Acuña, Alcalde y Corregidor de Santiago, más adelante Juan José se casó en 1684 con la primera Condesa de la Vega del Ren, cuya descendencia ocupó los más altos cargos en el Virreinato del Perú.
En 1831, Pedro Antonio Acuña y Pérez fue diputado en la asamblea provincial de Aconcagua.
Filiación .

1.0 : Juan Vázquez de Acuña, su nacimiento fue en España, Madrid en por 1552, hijo legítimo de Juan Vázquez de Acuña y María Camargo Vivero, celebró matrimonio seguramente con Juana Menacho.
Juan Vázquez de Acuña, llegó a Chile en 1576 como Capitán de una compañía de infantería de 60 soldados, que reclutó de su bolsillo en las Costas de Sevilla, subordinado al General español Juan de Losada, debido a la necesidad de refuerzos militares que necesitaba Chile. Fue recibido por el Cabildo de Santiago un 7 de Diciembre de 1584, con gran alegría por la necesidad de contar con bravos soldados españoles para la defensa del Reino, en 1587, logra su mayor ascenso cuando es nombrado Alcalde de Santiago de Chile.

Ya en 1636, encontrándose enfermo y pensando que podía llegar su fin, testó en Lima, Perú.
Del matrimonio de Juan Vázquez de Acuña con Juana Menacho, registramos 2 hijos:
Ignacio Vázquez de Acuña y Menacho

Luisa Vázquez de Acuña y Menacho, quien nace en Lima, Perú, matrimonio en 1629 con José Márquez de Mansilla, quien nació en Guadalajara, México.
2.0 Ignacio Vázquez de Acuña y Menacho, nace por 1612, Señor del Mayorazgo de Morga, vivía en 1700 en Lima, Perú, según censo de la época, un 31 de Octubre de 1637 se casó con María de Sosa (hija de Francisco de Sosa, que fuera Alcalde de Lima en 1613, y más tarde Oidor de la Real audiencia de Santa Fe, catedrático de la Universidad de San Marcos y su Rector, casado con Clara Eugenia Maldonado.

De su matrimonio con Clara Eugenia Maldonado, registramos un hijo:
Juan José Vázquez de Acuña y Sosa
Condado de la Vega del Ren

Origen
El título nobiliario de los Condes de la Vega del Ren fue creado el 4 de julio de 1686 por el rey de España Carlos II, y otorgado a doña Josefa Zorrilla de la Gándara y León Mendoza y Zúñiga, adinerada criolla que residía en la ciudad de Lima, capital del entonces Virreinato del Perú, con la condición que en caso de fallecimiento dicho título pasaría a su esposo, don Juan José Vásquez de Acuña, Menacho, Morga y Sosa Renjifo, quien fue el primer Conde de la Vega del Ren.

Evolución
Después de Juan José Vásquez de Acuña, los sucesivos poseedores del título residieron en Perú; a pesar que los primeros Condes de la Vega del Ren no habían nacido en la Península Ibérica, sus riquezas les permitieron el acceso a la aristocracia colonial tras la adquisición de su título, el cual consiguieron mantener en su misma influencia y prestigio por más de un siglo. Los sucesivos poseedores del título fueron:
Don Matías José Vázquez de Acuña y Zorrilla de la Gándara, segundo Conde de la Vega del Ren, quien fue gobernador de la ciudad de Valparaíso antes de establecerse en Lima.
-Don José Jerónimo Vázquez de Acuña e Yturgoyen, tercer Conde de la Vega del Ren y comisario general de la caballería y corregidor de Chayanta (parte de la actual Bolivia).
Don Juan José Vázquez de Acuña y Aulestia, cuarto Conde de la Vega del Ren, fallecido sin descendencia.
Don Matías Vázquez de Acuña y Aulestia, hermano del anterior, quinto Conde de la Vega del Ren.
Don José Matías Vázquez de Acuña y Rivera, sexto Conde de la Vega del Ren, quien gracias a sus influencias y riquezas desempeñó importante papel apoyando la independencia del Perú junto con José de San Martín; en tanto el recién independiente Perú declaró en 1821 abolidos los títulos nobiliarios de la monarquía española, éste fue el último Conde de la Vega del Ren cuyo título nobiliario fuese reconocido y ejercido efectivamente en América. A su muerte los derechos derivados del título pasaron a su hija María Josefa Vázquez de Acuña y de la Fuente Mesía, establecida en Chile, a la muerte de ésta pasaron los derechos a su hijo don Manuel de Santiago Concha y Loresecha Vásquez de Acuña y Salazar, y finalmente a don Juan Rodríguez de Santiago-Concha y Fabra.

Obtenido de “http://es.wikipedia.org/wiki/Condado_de_la_Vega_del_Ren”
Cosas tiene el rey cristiano que parecen de pagano

Tradiciones peruanas – Sexta serie de Ricardo Palma
Cosas tiene el rey cristiano que parecen de pagano
I
Lector, tengo el honor de presentarte (aunque dudo mucho guardes en casa sillas para tanta gente) al Sr. D. José Matías Vázquez de Acuña, Menacho, Morga, Zorrilla de la Gándara, León, Mendoza, Iturgoyen, Lisperguer, Amasa, Román de Aulestia, Sosa, Gómez, Boquete, Ribera, Renjifo, Ramos, Galván, Caballero, Borja, Maldonado, Muñoz de Padilla y Fernández de Ojeda, vástago de conquistadores por todos sus apellidos, caballero de la orden de Santiago, gentilhombre de Cámara con entrada, elector de la abadía de San Andrés de Tabliega en la merindad de Montijo, patrón en Lima del convento grande de Nuestra Señora de Gracia, del orden de ermitaños de San Agustín y de su capilla del Santo Cristo de Burgos, patrón asimismo del Colegio de San Pablo que fue de la Compañía de Jesús, regidor del Cabildo de Lima, capitán del batallón provincial y sexto conde de la Vega del Ren, título creado en 1686 por Carlos II a favor de doña Josefa Zorrilla de la Gándara, León y Mendoza, con la condición de, que a la muerte de la condesa recayese el título en su esposo D. Juan José Vázquez de Acuña, Menacho, Morga y Sosa Renjifo.

Los condes de la Vega usaban en su escudo esta divisa: Se ha de vivir de tal suerte, que vida, quede en la muerte.

A pesar de sus monárquicas tradiciones de familia y de lucir la llave de oro con que en los días de besamanos se presentara en el palacio, de O’Higgins, Avilés y Abascal; a pesar de sus blasones heráldicos y de que su nobleza era tan aquilatada que, según un rey de armas, venía por línea recta, como los Lastra de Chile, nada menos que de uno de los tres reyes magos de Oriente que rindieron tributo y vasallaje al Divino Niño, nacido en el humilde establo de Belén; a pesar de tantos y tan empingorotados pesares, el señor conde no fue ningún liberalito de agua tibia, sino un patriota de camisa limpia y a quien costó no poco la independencia del Perú.

Cuando, entre nosotros, apenas si se pensaba en tener patria, el conde de la Vega del Ren era el centro de una vasta conjuración. Rico hasta dejarlo de sobra, pues en él se habían remitido las fortunas de cinco casas solariegas, intentó en 1814 dar a España el golpe de gracia. Contaba para conseguirlo con la popularidad y prestigio inherentes a su cargo de capitán de milicias del Número, que así se llamaba un precioso batallón, compuesto de ochocientos artesanos, criollos todos, y por consiguiente aficionados al barullo. Las milicias del Número que eran, como decimos hoy, cuerpos de cachimbos o de nickels, si usted gusta, el regimiento real «Fijo, de Lima», que más tarde cambió de nombre por el de «Infante D. Carlos», 5º. de línea, disponían de la simpatía popular. Compruébalo el hecho de que en las noches de retreta la turba favorecía con una silbatina mayúscula a los músicos del lujoso batallón Concordia, cuerpo que, teniendo por primer jefe al virrey, poseía excelente instrumental y palmoteaba furiosamente a los malos pífanos, ramplones cornetas, peores pistones y detestables tambores de milicias.

Los conciliábulos se sucedían en casa del conde y la conjuración iba viento en popa. Pero el diablo hizo que de repente llegara de la península el navío. Asia con su cargamento de bandidos o de talaberas, y que alebronado algún conspirador fuera con la denuncia al mismísimo Abascal.

Además de la denuncia que hizo el torero Esteban Corujo, el beletmita fray Joaquín de la Trinidad, el padre Echeverría, prior de San Agustín, el canónigo Arias y el franciscano Galagarza revelaron al virrey que, bajo secreto de confesión, una mujer les había descubierto el complot revolucionario, facultándolos para dar aviso a su excelencia. La conspiración debía estallar en el Callao el 28 de octubre a la hora en que la procesión del Señor del Mar estuviese dentro de la fortaleza del Real Felipe. Contábase con sorprender la guardia en los diversos cuarteles y apoderarse de la persona del virrey, tarea facilísima si se atiende a que todos estaban ajenos de recelos. En el juicio se comprobó que una misma mujer fue la confesada de los cuatro sacerdotes.

Fue el conde de la Vega el primer hombre que en el Perú y a las barbas del virrey tuvo coraje para llamar soberano al pueblo. Dábase una corrida de toros en Acho, y la autoridad había ordenado encerrar un bicho. El público insistía en que el animal fuese estoqueado, y el señor conde, que se despepitaba por todo lo que era popularidad o populachería, erigiose por sí y ante sí en personero del concurso y encaminose a la galería del alcalde. Éste no dio su brazo a torcer, y el de la Vega exclamó exaltado:

-Obedezca usía, que se lo manda el soberano pueblo.

De más está decir que el alcalde hizo un corte de mangas al soberano y a su intruso representante, y que el toro fue al corral.

Abascal, que no se andaba por las ramas tratándose de insurgentes, que envió de regalo a Goyeneche el sable de su uso, y que a estar en sus manos, habría recompensado con un virreinato al felón de Guaqui (frase textual), se lo tuvo todo por sabido y plantó en una casamata al señor conde, alma de la proyectada rebelión. Como Abascal era título de Castilla de muy reciente data, los nobles de antiguo cuño y de abolengo impajaritable, se rebelaron contra la medida, calificándola de despótica y atentatoria a la limpieza de los pergaminos, tanto más, cuanto que del sumario no resultaba nada en claro contra el de la Vega del Ren.

El virrey recibió un memorial con treinta y dos firmas de condes y marqueses, en el cual se protestaba ocurrir a la corona si inmediatamente no era puesto en libertad el preso. Algún canguelo debió entrarle a Abascal, pues mandó sobreseer en la causa, aunque, por sí o por no, se hizo el de flaca memoria y no devolvió al sospechado el mando de la compañía. Ochenta días había tenido al condesito guardado del relente y la garúa.

El conde de la Vega del Ren se estuvo quedo en su casa y conspirando a la sordina hasta 1821. Su firma, como el lector puede comprobarlo, ocupa el noveno lugar en el acta solemne de jura de la independencia. Junto con él suscribieron el precioso documento los condes de San Isidro, de las Lagunas, de Torre Blanca, de Vistaflorida y de San Juan de Lurigancho, y los marqueses de Corpa, de Casa-Dávila, de Montealegre y de Villafuerte, aquel a quien Bolívar humilló tanto el 12 de abril de 1826, día siguiente al en que fue ajusticiado en la plaza de Lima el vizconde de San Domas. Referiré el lance a vuela pluma.

El Libertador había conferido al marqués de Villafuerte título de coronel y destinádolo entre sus ayudantes de campo. Bolívar daba aquella tarde un convite en la Magdalena, y viendo a su ayudante preocupado y que no menudeaba las libaciones, le dijo:
-Muy calladito está usted, señor marqués. ¿Acaso lo entristece el saber que la aristocracia hizo ayer mal papel en la plaza?
A lo que dicen que el marquesito limeño contestó:

-Señor excelentísimo, aristócratas y plebeyos, todos somos iguales ante la ley y ante el verdugo.
Consigno el hecho, excuso comentarlo para ahorrarme peloteras, y sigo con el conde de la Vega.

Limeños mazamorreros fueron los diez títulos de Castilla que suscribieron el acta de emancipación; mas sus opiniones políticas no eran motivo bastante para romper vínculos do amistad o sangre con el resto de la nobleza, que permanecía fiel a la causa del rey. Así, cuando algún hidalgo recalcitrante criticaba al de la Vega del Ren, respondía éste muy sereno:

-¡Hombre! Tan malos son los chapetones en el gobierno como los mozos que han venido y la chamuchina que vendrá después. No he hecho más que variar de guiso, que ya el otro de puro viejo no lo podía digerir. Estoy por potaje nuevo, aunque se me vuelva ponzoña entre las tripas. Por lo demás, conde nací, conde me quedo: conque ni gano ni pierdo.

¡Cuánto se equivocaba su señoría! Verdad es que él no podía adivinar que la República, que por entonces andaba en problema, vendría a hacer tabla rasa de escudos nobiliarios, dando a los pergaminos menos valor que al papel de estraza.

Fue el de la Vega casado con la hermana del conde de Sierrabella y marqués de San Miguel, que mandaba un batallón patriota en la desgraciada campaña de Intermedios en 1823. Después del desastre se embarcó el marqués en el puerto de Ilo, con muchos de los dispersos, a bordo de un transporte, el cual fue apresado por un corsario español que probablemente naufragó o se incendió en alta mar, pues hasta hoy no ha vuelto a tenerse noticia de él ni de sus tripulantes. Como el de Sierrabella era soltero, heredó su hermana, la esposa del de la Vega, títulos y mayorazgos. De su matrimonio tuvo D. José Matías sólo una hija, la cual casó con D. José de Santiago Concha, natural de Chile, y murió en 1881, dejando tres hijos y cuatro hijas.

El conde de la Vega del Ren fue uno de los fundadores de la aristocrática orden del Sol; creada por el ministro Monteagudo para robustecer el principio monárquico, y perteneció a la camarilla secreta que el 24 de diciembre de 1824 firmara el pliego de instrucciones a que debía sujetarse García del Río para traernos de Europa un príncipe que conviniera en echarse a cuestas el petardo de ser nuestro amo y señor.

Cuando quedó la República acentuada como forma definitiva de gobierno, el de la Vega del Ren no tuvo más que inclinar la cabeza y seguir la corriente; y aunque a principios de 1824 la causa de la independencia estuvo punto menos que perdida, su señoría no desesperó, imitando a muchos de sus nobles amigos que después de haber gritado hasta enronquecer «¡viva la patria!» voltearon casaca gritando con toda la fuerza de sus pulmones «¡viva el rey!»

Nuestro conde fue del número de los que emigraron de Lima para no caer en manos de Rodil o de Ramírez, que de seguro lo habrían sin muchos preámbulos enviado al mundo de donde no se vuelve. Por eso en el listín de una corrida de toros que en aquel año dieron los realistas, bautizando cada bicho con el nombre de algún título afiliado bajo el pabellón insurgente, dedicaron a nuestro paisano esta redondilla o banderilla, que allá va todo:

«Es animal bien extraño
el torazo quenquí llega:
Colmilludo de la Vega;
su divisa. Desengaño».
Después de la batalla de Ayacucho no volvió el conde a meterse en belenes de política, y murió (cuando le roncó la olla) muy cristiana y tranquilamente, si bien algo desencantado de la patria, de los patriotas y de los patrioteros.

II
Aquí exhibido ya mi principal personaje, podía dar principio a la tradición; pero no me conviene desperdiciar esta oportunidad de poner al lector en relación con dos matronas, que nacieron predestinadas para santas y que están en vía de ocupar nicho en los altares.

El segundo conde de la Vega del Ren, nacido en Lima en 1675, es decir, once años antes de que la señora Zorrilla de la Gándara alcanzara título de Castilla, fue muy joven a Chile, en calidad de capitán de lanzas. Mucho debió el mancebo distinguirse en la frontera araucana; porque cuando apenas contaba veinticinco eneros, se lo confirió el importantísimo cargo de gobernador de Valparaíso que, con general satisfacción, desempeñó hasta 1706, en que regresó al Perú, donde entró más tarde en posesión del muy honorífico y no menos lucrativo cargo de almirante del mar del Sur. Este conde casó en Chile con doña Catalina Iturgoyen y Lisperguer, de la familia de aquella famosísima Quintrala que mataba a latigazos a sus criados, que envenenó a su padre y a sus amantes y que cometió crímenes tan horrendos e inauditos, que artículo de fe es creerla en el infierno sirviendo de regocijo a los demonios. ¡Contrastes humanos! Su deuda, la esposa del condesito limeño, fue el reverso de la medalla; y tanto, que sus paisanos la llaman la Santa Rosa de Chile, pues diz que se propuso imitar, si no exceder en santidad y virtudes, a la Rosa de Lima. Cronistas antiguos y contemporáneos que de ella se ocuparon dicen sin discrepar que desde niña fue una santita, que por martirizarse se arrancó las pestañas, comió guindas confitadas con acíbar, bebió mate en calavera de cristiano, se untó miel en el rostro para que las moscas se regalasen y a guisa de caramelo se introdujo en la boca un hueso de muerto. No me cae en gracia esto de hermanar la suciedad con la virtud. Hacíase llamar Catalina del Sacramento, y con mucha seriedad contaba que San José fue su padrino de matrimonio, y que para no complacer a su esposo (como está obligada a hacerlo toda mujer que no aspira a santidad) que la rogaba asistiese a la representación de una comedia, se restregó los ojos con pimientos y habría cegado si la Santísima Virgen, que la favorecía con frecuentes visitas personales, no la hubiese curado con algunas gotas del néctar de su castísimo seno. Añaden los dichos borroneadores de papel que no usaba medias, que andaba puerca y desgreñada, que dormía entre sábanas de jerga y que de cada azotaina que se arrimaba en el carabanchel de popa, sacaba del purgatorio un celemín de ánimas benditas. ¡Deliciosa, por mi fe, debió ser la vida del esposo de tal dama! Envídiesela otro, que no yo. Quien se sienta picado de curiosidad por saber algo más, no tiene sino echarse a leer un librito de 130 páginas que en 1821 hizo imprimir en Lima su biznieto el sexto conde de la Vega del Ren.

Titúlase este librejo: Breve noticia de la vida y virtudes de la señora doña Catalina Iturgoyen y Lisperguer, condesa de la Vega del Ren, y escribiolo el doctor D. José Manuel Bermúdez, canónigo magistral de la catedral de Lima.

Hija de esta (no diré si loca o santa) y nacida también en Chile, fue doña Rosa Catalina Vázquez de Acuña y Velasco de Peralta, abuela del desgraciado patriota marqués de Torre-Tagle y tía abuela de nuestro revolucionario conde de la Vega. Murió doña Rosa Catalina en Lima por los años de 1810, y tan en olor de santidad como la madre que la dio a luz. Sobre ambas se envió a Roma expediente para beatificación y canonización. Que se active el proceso, y habrá dos santas chilenas en el almanaque, y se nos acabará el orgullo a nosotros, los cándidos limeños, que tan orondos vivimos con nuestra santa Rosa.

En su testamento dispuso doña Rosa Catalina que la casa que habitó, situada a pocos pasos del que hoy es Palacio de Justicia y casi contigua a la morada del conde de la Vega del Ren, se transformase en beaterio y casa de ejercicios espirituales; y para que ello fuese pronta realidad, dejó los necesarios caudales. En dos años y medio estuvo terminada la fábrica; y en 1813 el arzobispo Las Heras bendijo la capilla, que mide veintisiete varas de largo por nueve de ancho y cuyo altar mayor está en el mismo sitio que servía de oratorio a la fundadora.
Y ahora sí que se acabó la tela y entro con formalidad en la tradición.

III
En D. Juan José Vázquez de Acuña, Morga y Sosa, natural de Lima, había recaído el patronato del convento agustino y de su capilla del Santo Cristo de Burgos. A la muerte de éste y de su esposa doña Josefa Zorrilla de la Gándara, pasaron título y patronato a su hijo D. Matías José Vázquez de Acuña, gobernador que fue de Valparaíso, sucediendo a éste como tercer conde de la Vega del Ren su hijo D. José Jerónimo, casado con una prima o sobrina del célebre inquisidor de Lima Román de Aulestia, de la casa y familia de los marqueses de Montealegre.

El cuarto conde de la Vega fue D. Juan José Vázquez de Acuña y Aulestia, que murió sin sucesión, pasando su título y patronato a su hermano D. Matías, padre del sexto conde de la Vega del Ren, que es el personaje de nuestra tradición.

En su calidad de patrones, disfrutaron los condes de la Vega de especialísimos privilegios, confirmados por reales cédulas, no sólo en el templo de San Agustín, sino en el que hoy se denomina de San Pedro.

Veamos el origen de este segundo patronato.
Doña María Renjifo, mujer del oidor de Charcas D. Francisco de Sosa, había heredado de su padre el patronato del colegio de San Pablo. El difunto Renjifo fue tan gran favorecedor de los jesuitas que, no sólo los ayudó con su influencia y caudales, sino que les cedió casi todo el terreno para la fábrica de iglesia y convento. Las armas de los Renjifo eran un león de azur en campo de oro, bordura de plata con ocho aspas de azur.

Por casamiento del nieto de doña María con la primera condesa de la Vega quedó el patronato del colegio de San Pablo anexo al título, y tal fue la importancia que daban los de la Vega del Ren a sus prerrogativas de patrones, que pusieron la grita en el quinto cielo cuando, expulsados los jesuitas, los clérigos de la Congregación de San Felipe Neri, que los sustituyeron, intentaron desconocer algunas de esas prerrogativas. Empezaron por consultar al arzobispo si debían o no seguir recibiendo al conde con repique de campanas en cierta festividad, y el sagaz prelado contestó que por repique más o menos no debía haber cuestión. Más tarde vino otra quisquilla grave sobre asiento y precedencia. Entiendo que este litigio se suscitó en 1798, cuando hacía sólo tres años que nuestro protagonista estaba en posesión del título. Dedúzcolo así del siguiente documento que, entre otros de la materia, existe en el Archivo Nacional, códice 199.

«Yo, Justo Mendoza y Toledo, escribano del rey nuestro señor y público del número de esta capital, certifico y doy fe en cuanto puedo y ha lugar en derecho: Que habiendo concurrido en los años de 1795, 1796 y 1797 a la fiesta que en la iglesia de San Pablo, del Oratorio de San Felipe Neri, se celebra el domingo de Carnestolendas, observé que al tiempo de entrar en dicha iglesia el Sr. D. José Matías Vázquez de Acuña, actual conde de la Vega del Ren, hubo en la torre del convento repique de campanas, y le salió a recibir toda la comunidad, y el padre Prepósito le dio el agua bendita, después de cuyo acto fue conducido hasta el lugar donde se ponen los asientos para la comunidad, que es antes del presbiterio al lado del Evangelio, en que fue sentado, presidiendo a toda la comunidad, en una silla de terciopelo que allí estaba puesta con un cojín de lo mismo en el suelo, y al tiempo del Evangelio le fue a dicho señor conde presentado un cirio, y concluido esto fue incensado por uno de los acólitos, y al tiempo de la paz se le dio a besar a dicho señor una patena. Certifico también que el asiento sólo fue puesto en el sitio insignado en los años de 95 y 96; pero que en el de 97 le fue puesta la silla y cojín al lado del presbiterio, al lado de la Epístola, y en lo demás de ceremonias no hubo variación alguna, haciéndose todo como en los demás años. Certifico asimismo que con motivo de haber asistido diariamente a la casa del conde, aun en tiempo que vivía su señor padre y tío, observé que en la víspera del indicado día domingo de Carnestolendas fue el reverendo padre Prepósito a convidar para la asistencia a la fiesta, y cónstame que iguales ceremonias se observaban antes de la expatriación de los padres jesuitas, siendo colegial real el Sr. D. Juan José de Acuña, tío carnal del actual señor conde, sentándose este señor siempre arriba del presbiterio, al lado del Evangelio, estando como estoy instruido y cerciorado de que todas las prerrogativas son concedidas en fuerza de que el sucesor en el condado es patrón de dicho colegio de San Pablo. Es cuanto puedo certificar, en virtud de lo prevenido al escrito presentado a fojas 64; y para que obre los efectos que haya lugar en derecho, doy la presente en los Reyes del Perú a 19 de enero de 1798 años. -JUSTO DE MENDOZA Y TOLEDO, escribano de su majestad».

Los padres filipenses perdieron el pleito, y hasta que se juró la independencia siguió el conde oyendo repiques en la fiesta de Carnaval, y sentándose al lado del Evangelio y a la cabeza de la comunidad, como era de antigua costumbre.

IV
Ocho días después de haber dictado el Congreso la ley aboliendo en el Perú los títulos de Castilla, fue un escribano a notificarle al de la Vega una providencia judicial en un proceso sobre intereses domésticos. El notificado tomó la pluma, y ya iba a firmar la notificación estampando como hasta entonces había acostumbrado El conde de la Vega del Ren, cuando el escribano le detuvo la mano, diciendo:
-Dispense usted, Sr. D. José Matías; pero la ley me prohíbe autorizar esa firma.
-¡Cómo! ¡Cómo! ¿Qué? ¿No soy el conde de la Vega del Ren?
-No, señor mío: ya no hay condes ni marqueses: cata la ley.

Su señoría se quedó como petrificado; mas recobrando al fin la calma, dijo:
-¿Conque ya no soy hijo de mi padre? Corriente y ¡viva la patria! Venga la pluma.
Y firmó: José Matías.

El escribano le instó para que añadiese su apellido Vázquez de Acuña; pero no hubo forma de convencer al ex conde.
-Al quitarme el condado me han quitado el Vázquez de Acuña, y no me queda más que el nombre de cristiano, y ese usaré en adelante, si es que también no me lo quitan los noveleros.

Y hasta su muerte no volvió a firmar carta o documento y ni aun su disposición testamentaria, sino con esta firma: José Matías.

V
Pero el privilegio verdaderamente original de que disfrutaban los condes de la Vega del Ren, y del cual nunca habían querido hacer uso, estaba consignado en su patronato sobre los agustinos. Fue el conde que vivió en el siglo actual el único que se vio en el caso de hacerlo valer.
Parece que en una festividad del año 1801 dispensaron los frailes al marqués de Casa-Concha ciertas atenciones que hirieron el amor propio del de la Vega.

El marqués de Casa-Concha tenía también justos títulos para merecer el afecto de los agustinos, pues uno de sus antecesores había costeado la fábrica de la sacristía y de un altar. Los padres, en muestra de gratitud, quisieron colocar en la sacristía el retrato de su benefactor; pero resistiose a esto el marqués y dijo a los conventuales: «Pues se empeñan sus reverencias en que haya aquí algo permanente y que les recuerde mi nombre, haré que el arquitecto labre sobre el pórtico una concavidad en forma de concha marina.

Y el lector que convencerse quisiera, enderece sus pasos a la sacristía de los agustinos, y admirará una curiosidad artística.

El conde de la Vega tragó por el momento saliva en la fiesta de 1801, y para humillar a los frailes, tratándolos como patrón, decidió hacer uso de un derecho consignado en las actas de fundación y en la real cédula aprobatoria del patronato.
A las siete de la noche del Jueves Santo de 1802, hora en que todo Lima se congregaba en San Agustín alrededor del paso de la Cena, entró en el templo el señor conde de la Vega del Ren. Precedíanlo cuatro negros, vestidos con la librea de su casa solariega, llevando gruesos cirios en las manos.
Arremolinado el pueblo, le abría calle y lo miraba pasar por la nave central de la iglesia con arrogantísimo aire, que por entonces era su señoría muy gallardo mozo, aunque con dientes grandes y torcidos colmillos.

La multitud estaba estupefacta, como quien presencia algo de maravilloso o inusitado. Y lo cierto es que aquella estupefacción del pueblo tenía su razón de ser.
El noble conde de la Vega del Ren, luciendo el manto de los caballeros de Santiago, espada al cinto, calzadas espuelas de oro y sombrero puesto, avanzó hasta las gradillas del monumento, se descubrió, se puso de rodillas, rezó o no rezó una estación, volvió a cubrirse, y salió del templo con la misma altivez, haciendo resonar las baldosas con el roce de las espuelas.

Los agustinos estaban que escupían sangre, y su orgulloso provincial fray Manuel Terón se mordía de cólera las uñas.
Toda protesta era absurda. El señor conde había estado en su perfecto derecho para entrar en el templo con sombrero puesto y espuelas calzadas.

Esta escena, que fue el tópico de general conversación entre la nobleza de Lima y motivo de escándalo para el devoto pueblo, llegó a oídos de la santa doña Catalina, fundadora del beaterio, que no pudo menos de exclamar muy compungida:

-¡O es hereje o está loco!
-Ni hereje ni loco, tía -la contestó el conde, que entraba a la sazón en la sala de la ilustre anciana.
Y la explicó lo sucedido, y la obligó a ponerse las gafas y a leer la real cédula en que el monarca español y su Consejo de Indias le acordaban la prerrogativa de entrar en San Agustín con sombrero y espuelas, siempre que no estuviese descubierto el Santísimo.

La noble señora, aunque era de las que decían «santo y bueno» a todo lo que llevara el sello real, no acalló del todo sus escrúpulos; porque, devolviendo el pergamino a su sobrino-nieto, le dijo:
-Así convendrá al bien de la religión y de la monarquía, y a los vasallos el respeto nos ata la lengua, que no es de leales murmurar de los mandatos de su majestad. Sin embargo, sobrino, y Dios me perdone lo que voy a decirte, podrás haber estado en tu derecho… pero… pero…
Y acercando sus labios a la oreja del conde, concluyó la frase, diciendo muy quedito:
«Cosas tiene el rey cristiano
que parecen de pagano».

http://es.wikisource.org/wiki/Cosas_tiene_el_rey_cristiano_que_parecen_de_pagano

BIBLIOGRAFÍA SELECTIVA SOBRE DERECHO INDÍGENA EN AMÉRICA LATINA

Honores y recuerdo de mi padre

Este acápite es para honrar la memoria de mi padre Alvaro Acuña Chopitea. Todo lo que soy se lo debo a él y a su ejemplo de vida, a su Moral que fue mi guía y al ejemplo de su Ética.

Este ejemplo sólo fué posible por el apoyo diario que tuvo de mi ejemplar madre María Antonieta Vigil Morey de Acuña.

3. Acuña Chopitea, Álvaro, “Exposición del sistema procesal en materia de asuntos indígenas”, PERÚ INDÍGENA, Lima, Instituto Indigenista de Perú, 1963, Vol. 10, núms. 22, 23, pp. 40-47.
http://www.iidh.ed.cr/comunidades/diversidades/docs/div_docpublicaciones/Derecho%20Indigena/BIBLIOGRAFIA.pdf

Código Rev.213.
Título del artículo “Exposición del sistema procesal en materia de asuntos indígenas”
Autor del artículo Acuña Chopitea, Alvaro

Revista Perú Indígena, , Lima, 1963, 10(22-23)
Paginación p. 40-47

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ALBUM VI

FAMILIA DE JUSTO AMADEO Y

ENRIQUE VIGIL CHOPITEA

VIGIL

Escudo vigil 2

Antiguo y noble apellido originario del Principado de Asturias, concretamente de la villa de Vigil.
Tuvo hidalgos solares en las poblaciones de Viérnoles, Villada, Sotodosos, San Cosme de Tornón, Blocona, Oviedo, Sigüenza, Suaca, Brihuega, Seseña y Gudia; donde florecieron distintos caballeros que probaron su nobleza ante la Real Chancillería de Valladolid a lo largo de los siglos XVI, XVII y XVIII.

También probaron su nobleza los del apellido Vigil, en las Ordenes de Calatrava (1669), Alcántara (1686), Carlos III (1834), San Juan de Jerusalén (1664) y Audiencia de Oviedo.

En Aragón y según datos recogidos en el “Diccionario de Heráldica Aragonesa”, ya se documenta la existencia de este apellido, en varias poblaciones, desde el siglo XVIII.

En cuanto a la etimología y significado del apellido Vigil, el eminente lingüista Gutierre Tibón, nos dice que proviene del latín “uigilare”, es decir, “vigilar en defensa de la población o por el bien público”. Vigil tuvo también el significado de “vigoroso”.

Armas: unos Vigil aragoneses documentados desde el siglo XVIII, usaron: En campo de gules, un castillo de piedra.
Vigil. La casa Vigil, antiquísima y muy calificada en Asturias, reconoce por tronco y principal ascendiente al insigne guerrero Andeca, último duque de Cantanbria (que murió en la batalla de rio Guadalete), por la linea de su nieto Vela Gimenez, hermano de Garci Gimenez, primer rey de Sobrarbe y Ribagorza.
El espresado Vela Gimenez fué conde y gobernador de la provincia de Alava por encargo y merced del rey Don Alonso I, llamado el Católico. El mismo importante y honorífico cargo obtuvo su biznieto, llamado tambien Vela Gimenez, núm. VI de los apuntes genealógicos, y le sucedió en el conado y gobierno de Alava su hijo Munio Vela ó Vigila.

A principios del siglo X figuraban ya entre los ricos-hombres y magnates de Asturias muchos de los hijos de este linage, como consta por reales donaciones y otros documentos de aquellos tiempos, en que firman ricos-hombres Froila Vigila y Aznar Vigila, hermanos del conde Munio Vigila, y el monge Vigila, que escribió un Libro de Concilios, cuyo original aun en el siglo XVII existia en el monasterio Escorial.

Fernando Alvarez Vigil, núm. XII, fué caballero muy ilustre en el reinado de Don Fernando II, en cuyos privilegios se encuentra con repetidas confirmaciones; y no solo le honró este monarca con la dignidad de rico-hombre que ya habian obtenido sus ascendientes, sino que le dió el gobierno de Tineo, y despues el de todo Asturias.
Diego Fernandez Vigil de Quiñones, núm. XVII, fué merino mayor de Asturias, que era una de las primeras dignidades de aquellos tiempos, y además fué del consejo del rey Don Enrique III.

Muchos otros títulos, dignidades y señoríos que seria difuso referir obtuvieron los hijos de este ilustre linage, conocidos antiguamente con la calificacion de los Infanzones de Vigil.
Son sus armas: Escudo cuartelado; el 1o. y el 4o. de gules y un castillo de plata; el 2o. y el 3o. verados de oro y sinople.

Updated about 4 months ago

Escudo vigil 1

ASCENDIENTES Y DESCENDIENTES VIGIL CHOPITEA.
– Hermeregildo Vigil – Maria Madariegue
– Amado Vigil Madariegue- Juana Chopitea de la Cueva. ( hermano: Delfin Vigil Madariegue.)
– , Enrique Vigil Chopitea – Isidrora Morey del Aguila, ( hermanos: Justo Amadeo Vigil Chopitea y Maria Cristina Vigil Chopitea.)
– Jorge Arturo Vigil Morey- Maria Luisa Hirt de Vigil. ( hermanos: Isabel Vigil Morey, Victoria Vigil Morey, Ricardo Vigil Morey, Mery Vigil Morey, Maria Julia Vigil Morey.)
– Jorge Walter Vigil Hirt- Jeannette Cardenas Lynch. ( hijos: Jeannette Maria Vigil Cardenas, Maria Jose Vigil Cardenas y Jorge Luis Vigil Cardenas.

María Antonieta Antonieta Vigil Morey – Alvaro Acuña Chopiteas ( Percy Cayetano Acuña Vigil, Doris Acuña Vigil, Ricardo Acuña Vigil)

Percy Cayetano Acuña Vigil – Hijos : Andrés Antonio Acuña – Andrés Acuña.

Doris Acuña Vigil – Jorge Orrego Benel ( Ximena Orrego Acuña – Andrés Orrego Acuña)

Ricardo Acuña Vigil – Marilú Achabal

José Antonio Vigil (realista)
José Antonio Vigil Manrique de Lara (Cajamarca, 1782-Perú, 30 de septiembre de 1872) fue un militar peruano con destacada participación en las guerras de independencia hispanoamericana y en los sucesos políticos del siglo XIX de la república del Perú.

Nació en la aldea de Chota (provincia de Cajamarca). Durante la independencia americana se pasó al bando español. Fue paje del virrey José Fernando Abascal. En 1809 tomó parte en la represión de las revoluciones de Chuquisaca y La Paz. Formó parte de la primera plantilla de oficiales del Ejército Real del Perú. Enfrentó a las fuerzas independentistas en
– la batalla de Cotagaita (27 de octubre de 1810),
– la batalla de Suipacha (7 de noviembre de 1810),
– la batalla de Huaqui (20 de junio de 1811),
– la batalla de Vilcapugio (1 de octubre de 1813)]] y
– la batalla de Ayohúma (14 de noviembre de 1813).

En febrero de 1815 sorprendió en el camino de la Hacienda de Tejada (provincia de Jujuy) a Martín Rodríguez y lo tomó prisionero con toda su tropa. El 17 de abril de 1815 fue derrotado por Francisco Fernández de la Cruz en Puesto del Marqués (Jujuy).

En el año 1816 fue nombrado coronel del regimiento de Cazadores. Durante la invasión de 1817, combatió en El Bañado y Salta. El 18 de mayo de 1818, una partida al mando de Juan Antonio Rojas lo venció en Las Salinas (Jujuy). En 1820 regresó nuevamente a Jujuy y Salta bajo las órdenes del español Juan Ramírez Orozco.

Combatió contra los independentistas peruanos y argentinos en el Alto Perú bajo las órdenes de Pedro Antonio Olañeta hasta el año 1823. El general español Gerónimo Valdés lo nombró presidente interino y comandante general de Charcas (actual Sucre, en Bolivia). Fue el último gobernante «español» de Charcas, hasta el suceso de Junín.

Combatió con lealtad en el Ejército realista hasta el 9 de diciembre de 1824, en que ―bajo el mando de José de Canterac― luchó en la batalla de Ayacucho y asistió a la capitulación. Al terminarse el Ejército realista en América, Vigil pasó a prestar servicios en el ejército peruano.

Fue uno de los jefes realistas más prestigioso entre propios y enemigos.
En 1836 ―a los 54 años de edad― fue nombrado general de la República del Perú. Participó en la batalla de Socabaya bajo las órdenes de Santa Cruz, donde derrotaron a Salaverry. Se afirma que Vigil fue jefe superior del Estado Nor-Peruano durante la presidencia de Riva Agüero. Más tarde se unió a Echenique para combatir en la batalla de la Palma contra Ramón Castilla. Falleció de una pulmonía en el año 1872 (a los 90 años aproximadamente).

I .- Jose Antonio Vigil Manrique de Lara ( 1782- 30 de setiembre de 1872 )
II .- Ponciano Vigil casado con nn Madariegue.
III .-Manuel Amadeo Vigil Madariegue casado con Doña Juana Chopitea de la Cueva.

VI .-Justo Amadeo Vigil Chopitea ( 1872-1952 ) , Enrique Vigil Chopitea y María Cristina Vigil Chopitea.

Jose Ignacio Chopitea

Ilustración 1 José Ignacio Chopitea

Enrique vigil Chopitea
Ilustración 2
Ilustración 2 Enrique Vigil Chopitea

PAV justo amadeo vigil
Ilustración 3 Justo Amadeo Vigil

Ilustración 3
Familia Vigil Morey, con Jorge, Isabel, Ricardo, Vicky, Mery y María Julia. Leticia 1923. Despedida de Jorge y Ricardo por su viaje a Inglaterra a estudiar.

Vigil Morey 1

Ilustración 4 familia Vigil Morey.
Enrique Vigil Chopitea, Isidora Morey del Águila, Jorge Arturo, Ricardo, Isabel y Victoria. Hacienda La Victoria, Leticia Perú. Antes de viajar a Barbados al colegio.

Vigil Morey 2

Ilustración 5. Isidora Morey
Mary Vigil Morey e Isidora Morey del Águila de Vigil

Vigil Morey 3

Ilustración 6
Isidora Morey del Águila de Vigil.

Vigil Morey 4

Dr. Arq. PERCY CAYETANO ACUÑA VIGIL

Arquitecto, Doctorando en Filosofía. Magíster en Ciencias. He seguido estudios de Post Grado en Planeamiento Urbano y Regional en Inglaterra, en la Universidad de Edimburgo. Estudio en la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Artes (UNI) de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), en Lima, Perú.
Ha seguido estudios de Epistemología y del Doctorado en Filosofía en el programa de la Escuela de Posgrado en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
Asimismo ha realizado estudios de Sistemas de Información en la Universidad de los Andes, Bogotá, Colombia y Estudios de Computación en la Universidad Católica, Lima, Perú.
Catedrático principal en la FAUA – UNI, en las asignaturas de Urbanismo, Metodología de la Investigación, y Taller de Investigación en Arquitectura.
He sido Director fundador del Instituto de Investigación de la FAUA.
Viene trabajando en el área del Planeamiento Urbano de las ciudades en el Perú como científico social y consultor. Se encuentra realizando actualmente trabajos de investigación en el área de la producción y consumo de la vivienda en el Perú y de consultoria en proyectos de ingeniería y de planeamiento.

Publicaciones.
• Fundamentos de Planeamiento Urbano Aspectos ideológicos. Lima, 1993, Editorial FAUA. 153 pp.
En donde se estudia el desarrollo de las ideas y el desarrollo de los procesos sociales y culturales que dieron lugar a la constitución de la ciudad occidental.
• Fundamentos de Planeamiento Urbano. Aspectos técnicos. Lima, Editorial FAUA-UNI, 1999.
En donde se trata de los aspectos técnicos del planeamiento de las ciudades con una visión reflexiva critica.

Investigaciones realizadas.
• Análisis formal del Espacio Urbano. Lima, UNI, FAUA, 2003
• Patrones de asentamiento para las condiciones de urbanización en el Perú. Edimburgo, 1973.
• Los modelos en el análisis y diseño de la estructura espacial del territorio. Lima, 1990
Ejercicio Profesional
• Coordinador del Proyecto de Desarrollo de la Región del río Huallaga, como contraparte nacional de la FAO.
• Ministerio de Agricultura, Planificador de asentamientos humanos; contraparte de los Arquitectos consultores de la FAO.
• INP- Área de Proyectos. Jefe del área de Acondicionamiento Territorial de la Región Oriente
• Director del Plan de Desarrollo Metropolitano de Lima y Callao. Ministerio de Vivienda.
• Director del Plan Nacional de Desarrollo Urbano. Ministerio de Vivienda.
• Consultor para el INICAM – Fundación alemana Konrad Adenauer en varios proyectos de Desarrollo de la Gestión Municipal en el Perú.
• Consultor para el Esquema director, Plan director de la nueva ciudad de Bayobar.
• 1990 Director de Desarrollo Urbano. Municipalidad de Surco. Lima. Perú
• Consultoría en planeamiento urbano y regional.
• Consultor en los estudios de Saneamiento Integral para diferentes ciudades del Perú.
• Consultor para ORDEN en la Elaboración de políticas, planes y estrategias de desarrollo para la región Norte
• Consultor para ORDEN en el Diagnostico de la zona de Integración fronteriza peruano- ecuatoriana.
• Consultor para ORDEN en el programa Políticas de desarrollo, Programación, priorización y localización territorial de inversiones en la región norte.
• Consultor para INADE. Plan de desarrollo binacional fronterizo Perú Bolivia. •
• Consultor para INADE. Plan de desarrollo binacional fronterizo Perú Colombia.
• Consultor para INADE. Plan de desarrollo binacional fronterizo Perú Brasil.
• Consultor y Proyectista en PAV consultores, y Director de DECOPRO.

Esta cita es una guía y un ejemplo que el Dr. Acuña Vigil trata de seguir:

«..Aprendi de «mi hermano» Severo: el amor a la familia, a la verdad y a la justicia; el haber conocido, gracias a él, a Traseas, Helvidio, Catón, Dión, Bruto; el haber concebido la idea de una constitución basada en la igualdad ante la ley, regida por la equidad y la libertad de expresión igual para todos, y de una realeza que honra y respeta, por encima de todo, la libertad de los súbditos. De él también: la uniformidad y constante aplicación al servicio de la filosofía; la beneficencia y generosidad constante; el optimismo y la confianza en la amistad de los amigos; ningún disimulo para con los que merecían su censura; el no requerir que sus amigos conjeturaran qué quería o qué no quería, pues estaba claro».
(Marco Aurelio. Editorial Planeta DeAgostini. Madrid España. 1995, en I.14 p. 52):