POLIS – CIVITAS

Inicio » 2015 » septiembre

Monthly Archives: septiembre 2015

Anuncios

Disipadores de energía en la estructura de edificios.

DISIPADORES DE ENERGIA
TECNICAS DE DISEÑO SISMO RESISTENTE

Sistemas de protección
La energía que recibe una estructura durante un terremoto puede ser soportada de tres maneras diferentes:
• Por resistencia: Consiste en dimensionar los elementos estructurales de tal modo que tengan suficiente resistencia como para soportar las cargas sísmicas sin romperse. Éste método requiere unas sobredimensiones bastante importantes de los elementos estructurales y tiene algunos riesgos de rotura frágil.
Por ductilidad: Consiste en dimensionar los elementos de tal manera que parte de la energía del sismo sea disipada por deformaciones plásticas de los propios elementos estructurales. Esto implica que la estructura recibirá daños en caso de sismo, pero sin llegar a colapsar. Reduce el riesgo de rotura frágil y la dimensión necesaria de los elementos estructurales es bastante menor.
Por disipación: Consiste en introducir en la estructura elementos cuyo fin es disipar la energía recibida durante un terremoto, y que no tienen una función resistente durante el resto de la vida normal del edificio. Existen principalmente tres tipos de sistemas de disipación:1
o Aislamiento sísmico: Se conoce así a la técnica de desacoplar el edificio del suelo. La energía proveniente del terremoto no penetra en el edificio ya que éste está aislado del suelo.
o Elementos de disipación pasiva: Son técnicas que permiten dar un amortiguamiento suplementario mediante elementos que absorben la energía del terremoto, evitando que ésta dañe al edificio. Estos elementos llamados amortiguadores pueden ser de muy distinta forma: de aceite, de metal, visco-elásticos, viscosos… En algunos casos los amortiguadores tienen que ser sustituidos tras un impacto sísmico.
o Elementos de disipación activa: Son elementos que absorben la energía por desplazamiento de elementos preparados para ello. Sería el caso del amortiguador de masa del Taipei 101 que realiza un desplazamiento para absorber la energía del viento sobre la estructura o el sismo.
Un mismo edificio puede mezclar varias técnicas para soportar un sismo. La capacidad final de un edificio bien planteado de soportar energía sísmica es la suma de las energías que puede soportar cada uno de los apartados anteriores.

Aisladores y disipadores de energía

Publicado por Azucena Carranza Sandoval en agosto 13, 2012 | 7 Comentarios
Sistemas de Protección Sísmica.

Disipadores 1

A pesar que su inclusión en el diseño de la estructura representa un gasto adicional, destacados ingenieros consideran que se trata de una inversión altamente rentable que garantiza no sólo una reducción sustancial de posibles daños a la estructura y al contenido del edificio sino también a las personas que lo habitan.
Diversos geólogos han advertido que Lima y el norte del país vienen mostrando desde hace varias décadas un silencio sísmico el cual ha encendido las alarmas de prevención en la población.
La forma como ha sido concebido el diseño de las estructuras de las edificaciones resulta primordial para mantener a salvo a millones de personas. Las construcciones con más de 40 años de antigüedad, por ejemplo, no contemplaron ningún tipo de norma de prevención sísmica, lo que las hace más vulnerables ante un movimiento telúrico.
No podemos evitar la ocurrencia de un sismo de gran magnitud pero contamos con las herramientas técnicas suficientes para reducir considerablemente los daños que pueda causar un terremoto. Los dispositivos de protección sísmica más usados en el extranjero y que se encuentran en etapa de introducción en nuestro país son los aisladores sísmicos y los disipadores de energía. Aplicar este tipo de tecnologías resulta relevante para forjar una cultura de prevención sísmica que no sólo debe incluir a los ingenieros, sino a los inversionistas y empresarios del sector construcción.

Aisladores sísmicos
Estos dispositivos aíslan al edificio de toda la energía que el suelo introduce por causa de un evento telúrico. Su aplicación en diferentes edificaciones en Latinoamérica y especialmente antes y después del terremoto ocurrido en Chile, ha tenido resultados alentadores.
“El aislador sísmico desacopla la estructura del suelo y hace que la aceleración sísmica no pase y si lo hace, que esto ocurra en una proporción mínima.
Entonces la estructura se comporta como un bloque rígido que se mueve sobre los aisladores en desplazamientos relativamente pequeños. Por lo tanto, ya no hay desplazamiento entre piso a piso que es lo que destruye la edificación
En los edificios de construcción convencional, que están fijos a tierra, se amplifica la aceleración sísmica en las partes altas, en cambio una edificación que está sobre aisladores se mueve como un bloque, se estabiliza y la amplificación sísmica es menor”, afirmó el ingeniero estructuralista Carlos Casabonne, gerente general de Gallegos Casabonne Arango, Quesada Ingenieros Civiles.

Clases de aisladores.

Existen diferentes tipos de aisladores sísmicos dependiendo de las condiciones a las que estará sometido. “Estos son dispositivos que consisten en un conjunto de láminas de caucho natural de alto amortiguamiento y láminas de acero, colocadas alternadamente y adheridas entre sí, para formar un dispositivo con una gran flexibilidad horizontal y una gran rigidez vertical.
La flexibilidad horizontal del aislador permite acomodar la deformación del suelo de fundación durante un sismo, a través de una deformación de corte, evitando la transferencia del movimiento del suelo hacia la estructura. Los aisladores tienen en algunos casos núcleo de plomo, el cual permite aumentar el porcentaje de amortiguamiento. Cabe resaltar que no necesitan mantenimiento, además vienen con unas placas metálicas intermedias que aportan una gran rigidez vertical que les permite soportar el peso de la estructura sin sufrir deformaciones axiales”, explicó Víctor Manzur, jefe de ventas de la Zona Industrial de Vulco Perú.
Para el ingeniero Iván Gonzáles, gerente de Ingeniería de CDV, “las diferencias entre los aisladores elastoméricos que ofrecemos y otros, son a parte de los 30 años de experiencia en terremotos en Japón, Turquía, San Francisco, Nueva Zelandia, su capacidad de deformación al corte (cuánto lo puedes deformar respecto de su altura).
Nosotros fabricamos aisladores con capacidad de deformarse hasta 400%, es decir cuatro veces su altura. Además destacan por su capacidad de soportar cargas axiales elevadas (hasta 4,000 Tn) y altas velocidades (60 pulg/seg)”, afirmó.
Hay diversos aisladores: además de los fabricados de neopreno, también hay los de péndulo invertido (invento de un español). “Se trata de un elemento en forma de plato cóncavo que está en la base y el edificio presenta un péndulo que tiene una barra sobre la que apoya el plato cóncavo, superficie que tiene una parte convexa de titanio que es sumamente pulida. Cuando se mueve el suelo, esta barra tiende a remontar la superficie cóncava y siempre regresa a su sitio por la geometría sin aumentar la rigidez”, aclaró el ingeniero estructuralista Carlos Casabonne.
El riesgo más grande del aislador por ser de neopreno es el incendio, pero al estar entre el edificio y el suelo es muy difícil que ocurra eso. “Proteger a los aisladores del fuego representa el único cuidado a tener para mantener estos dispositivos funcionando en óptimas condiciones. Su vida útil promedio es de 50 años”, agregó.
Fácil instalación
Los aisladores se suelen colocar debajo de la zapata. En el caso de los edificios, los aisladores sísmicos deben poseer una doble cimentación: la tradicional con las columnas y muros de concreto que van hacia arriba, debajo de las cuales se colocan estos aisladores que son los dispositivos hechos de caucho o algunos de fricción y debajo otra zapata.
El aislador, ubicado entre zapatas tiene la capacidad de deformarse sin transmitir la energía sísmica. Entonces el suelo no logra introducir ese movimiento de manera fuerte a la construcción.
“Las únicas obras aisladas en el Perú son tanques de LNG de Camisea en Chincha. El gas que hay en estas estructuras está a 160° bajo cero y ante un sismo severo se podrían generar chispas que podrían originar una gran explosión; por eso eso es que estos tipos de proyectos vienen concebidos con aislamiento sísmico”, explicó Víctor Manzur, de Vulco.

Proteger el contenido
No sólo importa resguardar la edificación sino el contenido del edificio una vez ocurrido el evento sísmico. “Muchas veces la estructura no sufre daños pero sí el contenido. Se rajan los tabiques, se mueven los equipos, se caen las tuberías o el falso cielo; es tanto el daño que luego la instalación debe parar entre 15 a 20 días para reparar todo ello.”
Con aisladores sísmicos eso no ocurre. La experiencia obtenida en Los Ángeles (Estados Unidos) es aleccionadora. Hubo un terremoto en el que muchos hospitales no sufrieron ningpun daño estructural, pero tuvieron que cerrar y gastar millones de dólares en reparación del contenido del edificio, mientras que los dos nosocomios que sí estaban aislados permanecieron operativos”, señaló el ingeniero Casabonne.
Continuar operando es el tema estratégico post terremoto. Muchas estructuas no se pueden caer pero dejan de operar porque Defesa Civil ve una rajadura un tema de riesgo e indica que no pueden funcionar hasta que no se repararen. “El aislamiento sísmico permite reducir entre seis y ocho veces las aceleraciones en comparación a una estructura convencional. Las aceleraciones de 1.5 G se reducen a 0.3 G ó 0.4 G en el edificio.
El periodo del edificio está normalmente alrededor de 0.8 y 1 segundo. Lo que hacen los aisladores sísmicos es amplificar alrededor de 3 ó 3.5 segundos.
Mediante estos dispositivos no sólo se protege a la estructura sino también a sus cntenidos como ocurre en un hospital o clínica donde tenemos equipos médicos muy sofisticados, mientras que en un edificio corporativo el área de sistemas informáticos. Esas zonas no deben dejar de operar”, sostuvo Víctor Manzur.

Disipadores 2

Disipadores de energía
Un disipador tiene como función principal absorber la energía sísmica que ha ingresado al edificio. El ingeniero Julio Rivera Feijóo, gerente general de Seintec, aclaró que cuando se tiene un sismo muy severo, la fuerza con la que la naturaleza empuja de manera horizontal a cualquier elementos es aproximadamente igual al propio peso. Gran cantidad de la energía se disipa en parte por la fisuración de los elementos o también cuando se tienen alguno que se ha colocado para absorber o eliminar esas fuerzas; es así que las edificaciones de concreto armado atenúan una gran cantidad de energía por la fisuración, sin embargo hay una forma de disipar sin provocar daños.
“ El disipador es para edificios flexibles que se van a mover bastante, comúnmente por encima de los 10 pisos, controlando su desplazamiento entre un nivel inferior y otro superior mediante unas diagonales y dentro de unos amortiguadores que van a absorber la energía sísmica. Se usan diagonales metálicas por lo general , y en los extremos de éstas se suele insertar y colocar un disipador que va a funcionar igual que un amortiguador de un carro: absorberá la energía y provocará que el edificio se mueva menos, causando pocos daños en la parte interior”, detalló.
Los disipadores son unos dispositivos que se colocan en la estructura y que tienen por misión oponerse al movimiento del simo y generar fuerzas contrarias a la fuerza del mismo. “Con esto se logra el aumento del amortiguamiento pues se reducen las fuerzas sísmicas y los desplazamientos. Es como si una estructura diseñada para una aceleración de 0.4 G fuera realmente diseñada para 0.3 G, con lo que estamos aumentando el amortiguamiento del 5% -que es lo normal en edificios- a uno de 15% o 20%”, sostuvo Casabonne.
“Los disipadores tienen la particularidad de que no hacen resistencia hacia el movimiento de la construcción sino que tratan de absorber la energía a través del movimiento que el edificio tiende a tener, pero los esfuerzos máximos que se producen son cuando el edificio está quieto. Sin embargo, en la máxima deformación de la torre, estos elementos trabajan en su mínimo esfuerzo. Por eso durante sismos severos esto es muy conveninete porque un edificio siente la reacción de un disipador más fuerte cuando no está deformado, y cuando esto ocurre, tienden a lograr un equilibrio bastante compensando u atenuado”, agregó el Ingeniero Rivera.

Tipos de disipadores
Hay una amplia gama de disipadores de energía que pueden ser aplicados en la prevención de sismos. “Hay dos vertientes: uno de líquidos viscosos y otra de elementos a fricción o fluencia (metálicos). Estos últimos rigidizan más al edificio y llaman más fuerza sísmica; el efecto no es tan beneficioso como ocurre con los de líquido ciscoso que no aumentan la rigidez del edificio. El disipador metálico tiene sus aplicaciones pero es un elemento que requiere ser cambiado después de un evento sísmico. Son productos de acero que tienen menos capacidad o resistencia y son los primeros que una vez que pasa el rango elástico entran en fluencia; por ello hay que reemplazarlos luego de ocurrido el evento”, refirió Casabonne.
Los comúnmente llamados disipadores viscosos representan una enorme ventaja comparativa respecto a los metálicos. “Nuestra disipación sísmica viscosa tiene una tecnología patentada por la NASA y se diferencia de la metálica en que no sobreesfuerza la estructura por lo que no hay que rediseñar o reforzar algunas partes. Además, no necesitan ser cambiados después de un terremoto severo, incluso pueden soportar otro de mayor magnitud. A diferencia de los disipadores metálicos, no sufren deformaciones permanentes por lo que si ya trabajaron intensamente durante un sismo no requieren ser reemplazados y, por tanto, no hay lapsos en que la estructura esté desprotegida. Nuestros disipadores viscosos se ensayan uno a uno, lo que significa que los clientes estarán seguros que funcionan antes de que ocurra un sismo”, señaló el ingeniero Iván Gonzales, gerente de Ingeniería de CDV.
“Las diagonales se colocan justo en la intersección entre la columna y la viga del piso inferior y salen hacia el nudo opuesto -un pórtico más-, desplazado hacia la unión de otra viga y columna. Cuando los edificios comienzan a moverse, el amortiguador se estira o encoge. Esta diagonal no hace frente al movimiento como un puntal, sino que tiene la capacidad de deformarse absorbiendo mucha energía”, manifestó el ingeniero Rivera Feijóo.

Aplicación del aislador elastomérico
Aplicaciones en auge
Los disipadores de energía de líquido viscoso fueron aplicados hace varios años en la torre del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez. Un centro de control aéreo tan importante como éste merecía contar con tales dispositivos y, con el paso del tiempo la aplicación de estos ha concitado la atención de muchos inversionistas e ingenieros.
“El edificio de 15 pisos que estamos terminando con GERPAL en la avenida Benavides, tendrá disipadores mostrados no sólo hacia adentro sino hacia fuera, para que las personas vean que el edificio está protegido. Ahora veremos unas diagonales que tienen la magia de defender la estructura en la que han sido colocadas y es la primera vez que se instalan en una nueva torre desde su diseño inicial. El concepto no ha sido evitar el costo que significa colocar estos y ahorrar en algunos puntos de la estructura como vigas y columnas que, al estar menos esforzadas, van a requerir menos refuerzo. La idea ha sido diferente: ¿qué grado de seguridad adicional puede lograr una edificación común cuando se le colocan estos elementos? Este edificio ha sido concebido para superar dos escalas de seguridad a la que le corresponde normalmente. El proyecto, que tenía las características iniciales de un edificio común, ahora tiene una distinción de edificación esencial; es decir, que si un día se suscita un sismo muy severo, es probable que sea una de las pocas torres en pie”, sostuvo el Ingeniero Rivera.

Tendencia hacia la retrocapacitación en aisladores
Conviene preguntarse dónde se sitúan las tendencias sobre el uso de elementos de protección sísmica en nuestro país. “Por el tipo de construcción que hay en Lima, la mayor representación ha sido hacia los disipadores porque los edificios son más altos y también porque existen muchos que estos casos los disipadores viscosos son los ideales. Sin embargo, existe mucho potencial en el uso de aisladores para edificios de baja altura y de gran área, como museos, centros de datos, hospitales, y cualquier otra estructura que debe seguir operando después de un terremoto de gran magnitud”, explicó el ingeniero de CDV.
Las instancias públicas que congregan mayor cantidad de personas a diario deben ser reforzadas con este tipo de elementos de protección sísmica. “Debería ser una obligación el uso de estos dispositivos en edificaciones como estaciones de bombero, comisarías, postas, hospitales, instituciones financieras y centros de data, que deberías estar protegidos contra daños sísmicos muy resistente, pero el daño del contenido siempre va a existir y eso puede causar deterioros mucho más costosos y perjudiciales a la sociedad que el costo inicial que representa este dispositivo. Es una responsabilidad del ingeniero estructural promover el uso de aisladores y presentar a su cliente las diferentes opciones que hay para luchar contra el sismo. Exhibir una perspectiva tal que el cliente vea con claridad las ventajas y desventajas, para que pueda evaluar con conocimiento de causa y tomar una decisión acertada.
Hay varias edificaciones que se están retrocapacitando con disipadores sísmicos, tanto privadas como del Estado, generalmente construidas en las décadas de los 50 ó 60, que por ser una tipología estructural previa a cualquier norma, no reúnen las condiciones de seguridad básicas pues los anclajes de las vigas son pequeños.
Pocas personas hacen el análisis de qué es caro o barato porque eso depende en qué tiempo se mida esto, aunque si uno lo mide en 100 ó 150 años de vida, hay una rentabilidad asegurada”, expresó.
“Cuando uno ve el costo de un edificio, que sería el costo real de construirlo, y después el gasto de repararlo consecutivamente en el futuro con tantos sismos como se hayan presentado, resulta más barato y mejor concebida una edificación que tenga estos elementos”, agregó Rivera Feijóo.
“Otro aspecto importante, es el precio de este sistema, que sólo puede representar entre el 2% y 3% del costo de un proyecto convencional (aunque se puede reducir a cero). Esto pasa porque en un edificio con aislamiento físico se puede disminuir en forma importante la cantidad de concreto, de fierro y secciones. El calculista del proyecto y la empresa especializada en el diseño del aislamiento deben trabajar de forma coordinada para lograr soluciones más efectivas”, agregó Vïctor Manzur, de Vulco.

Disipadores 3

Un disipador tiene como función principal absorber la energía sísmica que ha ingresado al edificio

Alternativas tecnológicas
Si bien es cierto que en promedio los aisladores sísmicos y los disipadores de energía han sido aplicados en edificios por debajo y por encima de los 10 pisos, existe otra solución que es usada para edificios extremadamente altos. Se trata del sistema de masa sintonizada indicado para estructuras afectadas por la fuerza del viento.
“En las torres que tienen entre 50 y 100 pisos se utilizan otros tipos de elementos colocando una gran masa en su tercio superior. Esa gran masa, que en algunos casos pesa cientos de toneladas, recibe una señal electrónica de un dispositivo a nivel del suelo de tal modo que cuando se inicia el movimiento telúrico envía un impulso a la masa y ésta comienza a moverse de forma contraria al desplazamiento del terreno, compensado así al edificio y logrando mantenerlo más quieto y menos esforzado. Esos sistemas son bastante caros”, detalló Rivera.
Otra alternativa para reducir la carga sísmica de las estructuras, son los amortiguadores de sintonía de masa, que son dispositivos que se colocan generalmente en el último piso de los edificios altos, y que tienen un peso equivalente entre 5% y 10% del edificio y amortiguadores viscos elásticos en la base de dicho piso, los cuales incrementan el amortiguamiento de la estructura reduciendo las aceleraciones, desplazamientos y esfuerzos en las estructuras hasta en 40%, disminuyendo los daños en la estructura. “Es ideal para proyectos de reforzamiento y de actualización de los edificios que fueron construidos con normas más antiguas a las actuales, ya que no es intrusivo y es más económico que los amortiguadores viscosos” agregó Víctor Manzur.
Además de los disipadores viscosos y metálicos, también existen otros dispositivos que sirven para atenuar el rozamiento entre dos edificios contiguos, cuya distancia de separación es bastante reducida. “Nosotros también hemos desarrollado productos que pueden servir para acoplar dos edificios que están separados por una junta de un ancho tan pequeño que podría medir incluso menos de 5cm.
Hay cientos de edificios contiguos que se chocarían en caso de un terremoto, causándoles grandes daños. Este tipo de disipadores sísmicos evitaría que se choquen, disipando energía, incluso para desplazamientos tan pequeños como de milímetros” afirmó Iván Gonzales, de CDV.
Fuente: Revista “Constructivo”

Estudio comparativo de edificios con aislamiento sísmico en la base.

Terremotos. Refuerzo de edificios. Dilatación. Sistemas pasivos. Sistemas activos. Sistemas híbridos. Sistemas semi-activos. Aisladores de base. Disipadores de energía. TMD. AMD. HMD
• País: Chile
• 20 páginas

Universidad de Santiago de Chile
Departamento de Ingeniería en Obras Civiles
Diseño sismo resistente
AISLACIÓN SÍSMICA
Sistemas de Protección Sísmica
Estudio Comparativo Económico de Edificios con Aislamiento Sísmico en la Base

CONTENIDO
1 JUSTIFICACIÓN
• JUSTIFICACIÓN
En los últimos años la ingeniería sísmica en todo el mundo ha enfocado muchos de sus esfuerzos a investigar e implementar métodos para mitigar la amenaza de las comunidades más vulnerables. Entre estos, los sistemas pasivos de disipación de energía para el diseño y reforzamiento de estructuras han tomado gran auge, gracias a la ayuda de los procesadores electrónicos y la dinámica estructural hoy en día existen numerosos ejemplos de estructuras construidas o reforzadas en algunos de los países del mundo más propensos a la amenaza sísmica.
La disipación pasiva de energía es una tecnología que mejora el desempeño de una edificación añadiendo amortiguación a su estructura, siendo el uso primario de los disipadores de energía la reducción de los desplazamientos sísmicos de la estructura.
Los disipadores de energía reducen, igualmente, la fuerza en la estructura, proporcionándole a su vez una respuesta elástica, en algunos casos, sin que deba esperarse la reducción de la fuerza en estructuras que estén respondiendo más allá de la fluencia.
• OBJETIVOS
• Presentar un resumen comparativo del estado del arte en sistemas de protección sísmica.
• Mostrar el comportamiento sísmico de los aisladores de base.
• Realizar un estudio comparativo económico de un edifico con aisladores y un edificio fijo.
• INTRODUCCIÓN
En muchos casos la disipación de energía se ha constituido en una alternativa para los esquemas convencionales de rigidización y reforzamiento y se debe esperar que alcancen un nivel de desempeño comparable. En general, estos dispositivos pueden ser una buena opción a considerar en los casos en los cuales se espera un buen nivel de desempeño en cuanto a la protección de la vida de las personas o, quizás, respecto de la ocupación inmediata, pero con aplicabilidad limitada en proyectos con un nivel de desempeño de prevención de colapso.
Los sistemas de protección sísmica empleados en la actualidad comprenden desde relativamente simples dispositivos de control pasivo hasta avanzados sistemas completamente activos. Los sistemas pasivos son tal vez los más conocidos e incluyen los sistemas de aislamiento sísmico y los sistemas mecánicos de disipación de energía. El aislamiento sísmico es el sistema más desarrollado de la familia, con continuos avances en dispositivos, aplicaciones y especificaciones de diseño. Los sistemas de protección sísmica pueden ser clasificados en cuatro categorías: sistemas pasivos, activos, híbridos y semi-activos.
Las primeras aplicaciones de los aisladores de base actuales fueron en puentes debido a que estas estructuras normalmente se apoyan sobre placas de neopreno para permitir el libre desplazamiento ocasionado por los cambios de temperatura. Esto permitió la sustitución de las placas de neopreno por aisladores de base. El primer intento moderno por utilizar un sistema de aislamiento en edificaciones se dio en la Escuela Heinrich Pestalozzi, en Skopje, Yugoslavia, en 1969, mediante un método suizo denominado “Aislamiento total de la base en tres direcciones” utilizando vigas de caucho natural sin reforzar. A partir de este edifico empezó la experimentación, implementación y patentado de sistemas en los Estados Unidos, Japón y Nueva Zelanda principalmente.

• SISTEMAS DE PROTECCIÓN SÍSMICA

• Sistemas Pasivos
Los sistemas de control pasivo emplean dispositivos bastante simples que reducen la respuesta dinámica por medios totalmente mecánicos. Los sistemas pasivos más comunes son los aisladores sísmicos, los disipadores de energía y los osciladores resonantes (TMD). Cada sistema emplea diferentes enfoques para el control de la respuesta estructural y son más efectivos para diferentes tipos de estructuras.

4.1.1 Aisladores Sísmicos
El aislamiento sísmico es una estrategia de diseño basada en la premisa de que es posible separar una estructura de los movimientos del suelo mediante la introducción de elementos flexibles entre la estructura y su fundación. Los aisladores reducen notablemente la rigidez del sistema estructural, haciendo que el periodo fundamental de la estructura aislada sea mucho mayor que el de la misma estructura con base fija. Existen básicamente dos tipos de sistemas de aislamiento: los apoyos elastoméricos y los apoyos deslizantes. Los apoyos elastoméricos emplean un elastómero de caucho natural o neopreno reforzado con finas láminas de acero. La notable flexibilidad lateral en el elastómero permite el desplazamiento lateral de los extremos del aislador, mientras que las láminas de refuerzo evitan el abultamiento del elastómero y le proporcionan una gran rigidez vertical. Existen tres tipos de apoyos elastoméricos ampliamente usados: apoyos de caucho natural (NRB), apoyos de caucho con núcleo de plomo (LRB), y apoyos de caucho de alta disipación de energía (HDR). Los apoyos deslizantes poseen una superficie de deslizamiento que permite la disipación de energía por medio de las fuerzas de rozamiento. Uno de los dispositivos más innovadores es el sistema pendular friccionante que combina la acción del deslizamiento con la generación de una fuerza restitutiva debido a la geometría del deslizador.

 

Disipadores 4

Apoyo elastomérico
El aislamiento sísmico es un sistema ampliamente usado para la protección sísmica de diversos tipos de estructuras. Numerosos estudios teóricos, análisis numéricos y ensayos de laboratorio demuestran el excelente comportamiento que puede lograr este sistema en la protección de estructuras sometidas a eventos sísmicos moderados y severos. Adicionalmente, la efectividad de este sistema fue evidenciada por los registros de la respuesta dinámica de los edificios con aislamiento de base sacudidos por los sismos de Northridge en 1994 y Kobe en 1995.
Actualmente existen numerosas aplicaciones de sistemas de aislamiento de base en países como Japón, Estados Unidos, Nueva Zelanda e Italia. Estas aplicaciones corresponden principalmente a la construcción de nuevos edificios y el mejoramiento sísmico de estructuras existentes. Uno de los edificios en los que se demostró la factibilidad de los sistemas de aislamiento sísmico es el Fire Command and Control Facility en Los Angeles. Este edificio es una central de emergencias que debe permanecer en operación incluso después de un sismo extremo. Para su construcción se realizó una comparación entre los esquemas de diseño convencional y de aislamiento sísmico para proveer el mismo grado de protección. En estos términos se estimó que el costo del edificio con aislamiento sísmico era un 6% menor que el correspondiente al edificio con un diseño convencional.
La prueba más severa a la que fue sometido un edificio con aislamiento sísmico hasta la fecha corresponde al hospital de docencia de la Universidad de Southern California. El edificio está ubicado a 36 km del epicentro del terremoto de Northridge, ocurrido en 1994 con una magnitud de 6.8 MW. Durante el terremoto el terreno bajo el edificio alcanzó una aceleración máxima de 0.49 g, mientras que las aceleraciones en el interior del edificio estuvieron entre 0.10 g y 0.13 g. Esto significa que la estructura fue aislada en forma efectiva de los movimientos del suelo, teniendo en cuenta que estos movimientos fueron lo suficientemente intensos como para provocar daños importantes en edificios adyacentes.
A diferencia de las técnicas convencionales de reforzamiento de edificios existentes, con el aislamiento sísmico se busca reducir la demanda a niveles en los que la capacidad existente en la estructura sea suficiente para resistir las cargas. Esta técnica es particularmente apropiada para la protección de edificios con valor histórico.

4.1.2 Disipadores de Energía
Los disipadores de energía son dispositivos diseñados para absorber la mayoría de la energía sísmica, evitando así que ésta sea disipada mediante deformaciones inelásticas en los elementos estructurales. Pueden ser clasificados como histeréticos o viscoelásticos.
Los disipadores histeréticos incluyen los disipadores metálicos y los disipadores friccionantes, y dependen esencialmente de los desplazamientos de la estructura. Los disipadores metálicos están basados en la fluencia de los metales debido a flexión, corte, torsión, o extrusión. Uno de los dispositivos metálicos más reconocidos es el ADAS, que está compuesto por placas de acero con sección transversal en forma de X instaladas en paralelo sobre los arriostres. Los disipadores friccionantes son dispositivos que disipan la energía mediante las fuerzas de fricción que se presentan por el desplazamiento relativo entre dos placas en contacto. Son diseñados para deslizar a una carga predeterminada, y permanecen inactivos mientras no existe una demanda sísmica importante sobre el edificio.

Disipadores 5

Disipador histerético

Los disipadores viscoelásticos incluyen los sistemas de sólidos viscoelásticos, fluidos viscoelásticos, y los disipadores fluido-viscosos. Los dispositivos viscoelásticos dependen esencialmente de la velocidad. Los disipadores viscoelásticos sólidos están constituidos por una capa de material viscoelástico ubicada entre dos placas de acero, usualmente acopladas a los arriostres que conectan los extremos del entrepiso. Los dispositivos viscoelásticos líquidos disipan la energía por medio de las deformaciones inducidas por un pistón en una sustancia altamente viscosa. Los disipadores fluido-viscosos son dispositivos que disipan energía forzando el flujo de un fluido a través de un orificio. Estos dispositivos son similares a los amortiguadores de un automóvil, pero operan con un mayor nivel de fuerzas y son fabricados con materiales más durables para lograr un mayor tiempo de vida útil.

Disipador viscoelástico

4.1.3 Osciladores Resonantes
Un oscilador resonante (TMD) es un sistema de un grado de libertad constituido por una masa, un elemento restitutivo y un mecanismo de disipación de energía, usualmente montado en la parte superior de la estructura. Para que el TMD pueda reducir la respuesta dinámica de una estructura debe existir una coincidencia entre las frecuencias naturales de vibración de la estructura y del oscilador resonante. Los osciladores resonantes son bastante efectivos en la reducción de las vibraciones producidas por el viento en edificios altos. También puede ser empleados para la reducción de la respuesta sísmica.

Disipadores 6
Amortiguadores de masa (tuned mass dampers TMD)

Modelo experimental del amortiguador TLSD tuned liquid sloshing dampers análisis como sistema de 1 gdl

Disipadores 7

• Sistemas Activos
Estos sistemas son dispositivos que generan fuerzas de control para modificar la respuesta dinámica de la estructura. Las fuerzas de control son aplicadas mediante actuadores integrados a un conjunto de sensores, controladores y procesadores de información en tiempo real. El esquema describe esquemáticamente el proceso. Los sensores instalados en la estructura miden las excitaciones externas y la respuesta dinámica de la estructura; los dispositivos de procesamiento en tiempo real procesan la información proveniente de los sensores y calculan las fuerzas de control necesarias para estabilizar la estructura; finalmente los actuadores generan las fuerzas necesarias para contrarrestar los movimientos sísmicos.

Las fuerzas de control pueden ser aplicadas a la estructura mediante una masa activa (AMD), arriostres activos (ABS), o tendones activos. Los osciladores de masa activa (AMD) proporcionan la forma más simple y compacta de aplicar las fuerzas de control a una estructura. Los arriostres y tendones activos requieren un diseño más complicado y se encuentran actualmente en nivel experimental.

El edificio Kyobashi Seiwa es la primera aplicación a escala natural de la tecnología del control activo. Este edificio ubicado en Tokio, Japón, se terminó de construir en 1989. El sistema activo está conformado por dos osciladores AMD, uno principal para controlar el movimiento transversal, y otro secundario para reducir los movimientos torsionales. El objetivo del sistema instalado en el edificio es reducir las vibraciones producidas por vientos fuertes y solicitaciones sísmicas moderadas, con el fin de incrementar el confort de sus ocupantes.

Disipadores 8
Edificio Kyobashi Seiwa

• Sistemas Híbridos

Los sistemas híbridos emplean una combinación de dispositivos pasivos y activos con el fin de incrementar la confiabilidad y eficiencia del control estructural. Algunas de las restricciones que presenta un sistema completamente activo pueden ser superadas por los sistemas de control híbrido debido a que estos operan múltiples dispositivos de control, logrando mayores niveles de rendimiento. Las investigaciones en el campo de los sistemas de control híbrido han sido enfocadas principalmente en dos tipos de sistemas: osciladores híbridos (HMD) y aislamiento activo. Todos los sistemas híbridos funcionan según la configuración mostrada en el esquema mostrado.
El oscilador híbrido HMD (Hybrid Mass Damper) es el resultado de la combinación de un oscilador resonante (TMD) y un actuador de control activo. La capacidad de este dispositivo para reducir la respuesta estructural radica principalmente en el movimiento natural del oscilador resonante. Las fuerzas de control generadas por el actuador son empleadas sólo para mejorar el desempeño del oscilador resonante, incrementando la eficiencia del sistema y permitiendo su adaptabilidad a los cambios en las características dinámicas de la estructura.
• Sistemas Semi-Activos
Los sistemas semi-activos no aplican fuerzas de control en el sistema estructural, pero poseen propiedades variables que pueden ser controladas para reducir óptimamente la respuesta del sistema estructural. Se muestra la configuración de estos sistemas.

La atención recibida por estos sistemas en los últimos años puede ser atribuida al hecho de que los dispositivos de control semi-activo ofrecen la adaptabilidad de los sistemas de control activo sin la demanda de grandes fuentes de energía.

• AISLADORES DE BASE
Los aisladores de base se basan en el concepto de la reducción de la demanda sísmica. Estos sistemas tienen como finalidad aislar la cimentación de la superestructura. Al colocarlos se alarga considerablemente el período fundamental de vibración de la estructura llevándolo a zonas en donde las aceleraciones espectrales son reducidas y, consecuentemente, las fuerzas que producen resultan de menor cuantía. Como la frecuencia disminuye, las aceleraciones introducidas disminuyen al igual que los efectos dañinos del movimiento del suelo en la estructura. El mayor beneficio se encuentra en estructuras con períodos del orden de un segundo o un poco menor, o edificios con ciertas características en donde se acentúa la torsión.

Disipadores 9

• Comportamiento de los aisladores
Los aisladores de base consisten en una serie de “paquetes” colocados entre la cimentación y el edificio.

Disipadores 10

Ubicación de los aisladores
Algunos dispositivos modifican la frecuencia natural del sistema, y otros reducen la transmisibilidad de fuerzas sísmicas de la cimentación a la estructura. Un elastómero está formado por varias capas de caucho intercaladas con placas de acero, a las cuales se les coloca un corazón de plomo en el centro. En la tapa y base del aislador, se colocan placas de acero que permiten realizar las conexiones del aislador con el edificio y la fundación. El aislador es muy rígido y fuerte en la dirección vertical, pero flexible en la dirección horizontal.

Disipadores 11

Comportamiento durante un sismo
Los desplazamientos a la derecha en el edificio sin aislador muestran un cambio de forma de un rectángulo a un paralelogramo, lo cual indica que el edificio se está deformando. El edificio aislado en la base mantiene su forma original, forma rectangular, siendo los aisladores los que se deforman. Experimentos y observaciones de edificios con aislamiento en la base en terremotos muestran una reducción en la aceleración del edificio a una cuarta parte de la aceleración de edificios empotrados en la base. La aceleración disminuye porque el sistema de aislamiento en la base alarga el período de vibración del edificio, el tiempo que toma al edificio desplazarse de un lado a otro. En general, estructuras con períodos largos de vibración tienden a reducir la aceleración, y viceversa.

Disipadores 12
• Experimentación

La experimentación en el tema del aislamiento sísmico con elastómeros ha sido muy amplia en Nueva Zelanda y en los Estados Unidos, pero muy pobre en Latinoamérica; el desarrollo experimental implementado para la investigación representa el inicio del proceso experimental en esta área.
El pórtico se probó con amortiguamiento y sin amortiguamiento, excitado bajo señales de amplitud constante (2 mm sin amortiguamiento y frecuencias de 1.0 a 6.0 Hz. y 5 mm con amortiguamiento y variando la frecuencia entre 1.0 y 6.0 Hz, con incrementos de 0.5 Hz. en ambos casos). A continuación presentamos las gráficas resultantes del proceso experimental para el modelo tanto sin amortiguador como amortiguado.

Disipadores 13
Comparaciones de Aceleraciones Absolutas

• MODELO DE ESTRUCTURA AISLADA
El edificio presentado es una estructura de concreto que trabaja como una estructura combinada, a partir de pórticos concreto y muros de cortante de mampostería confinada y concreto estructural, las losas son macizas con trabajo en una dirección, las zapatas aisladas y ligadas con vigas de cimentación. Se diseñó el edificio fijo y el aislado en la base. Del análisis estructural realizado mediante el programa SAP2000N y tomando en cuenta la disminución del corte basal que se presenta en el edificio, se rediseñó la estructura hasta obtener las mismas rotaciones que la estructura original presentó para disminuir las secciones estructurales. La disminución de las secciones estructurales fue del orden de entre el 5 y el 10% en sección y hasta un 18% en la cantidad de refuerzo, representando una disminución en el costo de la estructura de alrededor del 5.20%.
No se consideraron los procesos constructivos que no presentan cambio al implementar un sistema de aislamiento sísmico en la base, tales como: los sistemas de entrepiso, muros y escaleras y los detalles arquitectónicos y acabados generales tales como: pintura, pisos, alfombras, carpintería, muebles de baño, los procesos constructivos especializados propios del sistema: modificaciones de los cubos de ascensores, implementación de disipadores de energía para control de deformaciones excesivas, tuberías flexibles, entre otros. Del análisis anterior se obtuvo la tabla comparativa.

Los costos del aislamiento sísmico en la base son muy representativos porcentualmente en edificaciones pequeñas y poco redundantes.

En la cimentación se observa que se presenta un incremento en los costos para el sistema aislado, se debe a la necesidad de rigidización de la base para hacer énfasis en la disminución de rigidez del estrato en el que se presenta el aislamiento sísmico. Las vigas y las columnas presentan una disminución en el costo de la estructura aislada.

• CONCLUSIONES.

En un edificio con aislamiento sísmico, se debe cuidar hasta el último detalle en la conexión entre el edificio, el aislador y la cimentación, ya que debe existir un claro deslinde entre la cimentación y la superestructura.
El potencial de ahorro en costo en el sistema estructural de un edificio aislado está en función de dos aspectos principales: el nivel de sismo para el cual se diseña la estructura aislada con respecto al nivel que sirve para diseñar la estructura convencional, y la ubicación de los aisladores en el plano de la estructura. El ahorro de los aisladores no se mide en el momento de la construcción, sino después de un sismo.
Hay dos factores que influyen importantemente en la efectividad de la respuesta de un edificio con aislamiento sísmico en la base bajo la acción de un sismo que lo lleve aun comportamiento no lineal, los cuales son: La cantidad de energía que el dispositivo absorbe y el cambio del período en el primer modo de la edificación, debido a la flexibilización de la estructura.
La factibilidad económica de un edificio aislado se determina a partir de un análisis interdisciplinario que considere: la geología local (fallas locales, estratos, condiciones de suelo, efecto doppler, etc.), amenaza sísmica (sismos presentados, período, frecuencia, severidad, nivel de aceleraciones, etc.), tipo de daño que se considera (menor o reparable), propios de la estructura (forma estructural, regularidad vertical y horizontal, materiales, uso de la estructura, características, etc.)
El aislamiento sísmico no es sistema que se pueda implementar en todos los casos, por lo tanto no es general, presenta limitaciones en ciertos rangos de masas y secciones de aisladores. El sistema ideal se encuentra limitado a períodos entre 0.5 y un segundo, pero además las condiciones del suelo deben de ser tales que no amplifiquen el sismo en períodos medios o largos.

REFERENCIAS
http://globalingenieros.com/aisladores-y-disipadores-de-energia/

http://www.revista.unam.mx/vol.4/num1/proyecto11/
https://www.academia.edu/5328500/EDIFICACIONES_CON_DISIPADORES_DE_ENERGIA
http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0718-50732014000300005
https://books.google.com.pe/books?id=TKwTAKb4e00C&pg=PA295&lpg=PA295&dq=disipacion+de+energia+tecnica+estructural&source=bl&ots=ng_EEREntL&sig=zyolmPifdCQbw_tW4a3LMVVPNZQ&hl=es&sa=X&redir_esc=y#v=onepage&q=disipacion%20de%20energia%20tecnica%20estructural&f=false

Anuncios

ANALISIS FORMAL DEL ESPACIO URBANO: PERCY ACUÑA VIGIL

ANALISIS FORMAL DEL ESPACIO URBANO

Muni miraflores 200513 -2 levels

Análisis Formal del Espacio Urbano-Aspectos Teóricos

PERCY C. ACUÑA VIGIL

INTTRODUCCIÓN.

Cuando nos referimos al análisis espacial urbano en el contexto arquitectónico se debe tener en cuenta su objetivo que es el de conocer aquellos elementos del sistema medio ambiental, con propósito de diseño y de estudio, que son conformantes delespacio y que pueden ser motivo de mejoras, y que por sus valores de diseño sirven comoejemplo y lección, y que podrían ser tomados como referencia para un proyecto.

El paradigma central que orienta estas paginas es que la defensa de la ciudad se halla unida a la causa de la arquitectura por esto se requiere de análisis, para defender mejor a laciudad, y este Interpretar la ciudad como una organización, demostrar su lógica, describirsu estructura formal es lo que el análisis posibilita. El análisis urbano es la condición mismadel proyecto. Condiciona el enunciado, el método, el lugar del proyecto. Suministra la materia sobre la que se realiza el proyecto, la delimita haciéndola consistente y dispone losmecanismos, la lógica concreta y el proceso de creación formal del proyecto.

El análisis urbano permite definir el lugar del proyecto y conocer desde el nivel del lote la distribución que forma el tejido en donde se inicia la estructura jerárquica de la ciudad. Este conocer a partir del análisis sirve para entender el estado actual de nuestra ciudad y permite explicar también la dificultad de producir proyectos que cuenten con cualidades de buen diseño.

El análisis puede llevar a comprender la relación entre las formas deinversión de las grandes instituciones financieras, la forma física de los edificios en el centro de la ciudad y la de los espacios públicos y las mismas ideas Arquitectónicas actuales, con la finalidad de proporcionar mejores elementos de referencia para el diseño.

Con esta idea se ha preparado el siguiente documento.Este trabajo presenta información de base que define líneas para profundizar estudio sobre el espacio urbano. Presenta información general sobre el tema con una visión sistémica demodo que permita a los estudiantes un panorama coherente sobre el tratamiento del tema.Con estas limitaciones se ha preparado el siguiente trabajo

LINK AL DOCUMENTO

Reseña de La distinción de Pierre Bourdieu

Reseña de La distinción de Bourdieu

por David Orta González

En Athenea Digital – Revista del Pensamiento e Investigación Social. Nº 6 – 2004

Bourdieu 5 la distintion

La Distinción supone uno de los mayores acercamientos de la sociología a la psicología social de los últimos tiempos, por el objeto de estudio, el método y la mirada que trata de impregnar en el elector a la hora de entender los fenómenos de la sociedad en el nivel más elemental de interacción, a saber, la vida cotidiana. Bourdieu propone de manera brillante una aplicación de sus conceptos de habitus y campo al estudio de la relación de los distintos grupos sociales con la cultura, lo que convierte a este libro, por méritos propios en un clásico del estudio socio psicológico cultural.

Consumo, ocio, arte… todos estos niveles de interacción de la vida cotidiana, se explican por una cosa muy obvia aunque no por ello insignificante, a saber, el gusto.

El gusto limita nuestras preferencias, nuestras actitudes, ideas, acciones, pero, ¿qué es lo que limita y da forma a nuestro gusto?. En principio podríamos señalar que el gusto pertenece a un orden abstracto que conforma nuestros criterios y disposiciones hacia las cosas, y que en este orden, se definen las relaciones diferentes e incluso antagónicas con la cultura, según las condiciones en que hemos adquirido nuestro capital cultural y los mercados en los que podemos obtener de él, un mayor provecho (p.10). Este orden al que Bourdieu hace referencia no es otro que el habitus.

Bourdieu 7

El habitus es a la vez el principio generador de prácticas objetivamente enclasables y el sistema de enclasamiento de estas prácticas (p.169). Es decir, es el conjunto de prácticas generadas por las condiciones de vida de los grupos sociales así como la forma en la que éstas prácticas vislumbran una relación concreta con la estructura social, esto es, el “espacio de los estilos de vida” (p.477). Estos estilos de vida, son aquellos productos del habitus que devienen en sistemas socialmente clasificados. Es decir, se puede observar como aquellas prácticas cotidianas que conforman un estilo de vida se corresponden con un habitus determinado (de clase alta, de pequeña burguesía, etc.).

Un elemento primordial a la hora de definir el habitus de una clase social es el capital escolar. De este se puede decir, que establece unos conocimientos o prácticas tan ajenos al sistema escolar como la disposición hacia el arte (la música, la pintura…) de tal manera que los gustos de un determinado grado de escolarización coinciden siendo esta correspondencia negativa en cuanto a las representaciones artísticas legítimas. No existe, en palabras de Bourdieu, nada más enclasante que las obras de arte legítimas que permiten la producción de distingos al infinito.

Bourdieu propone una diferenciación de clases atendiendo no únicamente a las propiedades o a las relaciones de producción sino a la manera en que estas propiedades en relación conforman un habitus de clase determinado y cómo éste se sostiene con las prácticas de las que es producto. De una manera concreta, el habitus depende de las relaciones que existen en un individuo / grupo entre el capital económico y el capital cultural. Bourdieu propone una diferenciación de los habitus en función de la clase social, encontrándose en cada una, una multiplicidad de matices al modelo general.

Las diferentes especies de capital cuya posesión define la pertenencia a una clase y cuya distribución determina la posición en las relaciones de fuerza constitutivas del campo de poder y, al mismo tiempo, las estrategias que pueden adoptarse en esas luchas son simultáneamente unos instrumentos de poder, desigualmente poderosos en realidad y desigualmente reconocidos como principios de autoridad o signos de distinción legítimos (p. 317).

El sentido de la distinción, se basa en la búsqueda del máximo de “rentabilidad cultural” (p.267). Esta rentabilidad se maximiza mediante el establecimiento de una relación próxima con la cultura legítima y se encuentra representada por la clase dominante. Es precisamente esta proximidad la que provoca una relación cotidiana y por tanto despreocupada con actos como ir al teatro, conciertos de música clásica contemporánea etc. Esta clase social se encuentra en el mapa social donde se intersecciona una gran cantidad de capital económico con una no menos importante de capital cultural. Suele identificarse esta clase social por el hecho de recurrir frecuentemente en aquel tipo de ocio y consumo propios de “la clase ociosa” de Veblen, a saber, el ocio y consumo ostensible. Este tipo de actividades suponen una importante inversión en capital social y cultural por parte de este tipo de clases, y por tanto, proporcionan elementos distintivos de habitus que reproducen la cultura legítima en contraposición a otros habitus de clase. Es la clase dominante la que quiere poseer y posee la “cultura legítima” (p.280) y esto es lo que les confiere el más alto grado de habitus distinguido.

Por su parte, la pequeña burguesía puede ser caracterizada por su buena voluntad cultural. Esta es entendida como la distancia que se produce entre el conocimiento y el reconocimiento. Es decir, el pequeño burgués venera la cultura dominante, reconoce su valor como fuente de distinción social pero no participa de una relación estrecha con ella. Con asiduidad, la distancia entre el conocimiento y el reconocimiento, evidencia su falta de proximidad con la cultura legítima con lo que quedaría demostrada su alodoxia cultural. Este concepto recoge todos aquellos errores de identificación de la cultura legítima en las que se pone de manifiesto esta distancia.

La cultura pequeñoburguesa genera una serie de subproductos de la cultura legítima que, por decirlo brevemente, son más baratos y producen el mismo efecto. El jazz en contraposición a la ópera (aunque últimamente, y según de que tipos de jazz hablemos, se puede considerar como gusto propio de cultura legítima), la divulgación en lugar de la ciencia… Es la pequeña burguesía la que juega un papel más serio en relación a la cultura dominante, ya que poseerla es el fin que pretenden conseguir y con ello alcanzar mayores cotas de distinción social, pero, al contrario de la gran burguesía no pueden permitirse una relación distendida con la cultura pues no existe una familiaridad tradicionalmente adquirida. Es por esta razón, por la que las expectativas se centran en el sistema educativo como fuente de provisión de esta relación y delegan, por tanto, en muchos casos la satisfacción cultural que no pueden conseguir en el presente en sucesivas generaciones que puedan cumplir el deseo de ascensión (y distinción) social. Por razones de espacio, no entraré aquí en los matices y diferenciaciones que existen en el seno de cada clase social.

Por su parte, el habitus de clase obrera se define por la elección de lo necesario. Es decir, se trata de la “necesidad hecha virtud”. Podemos advertir, aquí, cómo la cómo el habitus de clase puede desligarse de las condiciones de vida de la que es producto, de manera que aunque, los recursos materiales de los que dispongan aumenten notablemente, las prácticas estarán condicionadas por esta elección de lo útil, de lo funcional, de lo que, en definitiva “está hecho para ellos”. Las elecciones en materia cultural de esta clase social se justifican, entonces, en aquellas prácticas que consuetudinariamente se han establecido como propias de la gente de esa clase. De ahí viene la norma del principio de conformidad, que tiene su explicación en el sentido de que se trata de una llamada de atención a la gente de clases populares que tiende a revestirse de acciones propias del habitus pequeñoburgués. Viven en un “universo cerrado” (p.388) en el que las acciones sirven como refuerzo de la tradición y a su vez como negación de la vanguardia, que, en muchos casos es percibida como un ataque frontal contra el orden tradicional de “sus” cosas y efecto de las prácticas destructoras del propio grupo.

Estos tres modelos de la realidad en la que se divide el habitus son el ejemplo perfecto de cómo hasta los detalles más inadvertidos, que se producen en la interacción social, en cualquier ámbito, responden, sin duda a un orden propio de cada clase que es percibido como el “natural” en el seno de la misma. El revestimiento de sentido común de estas prácticas y elecciones dota al habitus del grupo de una consistencia muy difícil de transgredir. Asimismo, sugiere una jerarquización enclasante de habitus que es inconscientemente asumido como estructura mental en los diferentes grupos sociales y que, nuevamente, aparece como lo natural, lo obvio o incluso lo deseable.
.
David Orta González
Otoño de 2004


Resumen de La Distinción de Pierre Bourdieu

La sociología de la Cultura de Pierre Bourdieu

Clases sociales (Ciencias sociales)

Clases sociales.

Sobre este tema me interesa resaltar el enfoque de Pierre Bourdieu planteado en:
El constructivismo estructuralista: La teoría de las clases sociales de Pierre Bourdieu.

Bourdieu

LAS CLASES SOCIALES SEGÚN PIERRE BOURDIEU:
https://trabajosocialunam.files.wordpress.com/2014/08/las-clases-sociales-segun-pierre-bourdieu.pdf

A lo largo de la producción de Bourdieu, las clases sociales ocupan un papel fundamental, analizando en base a ellas los distintos estilos de vida. Para diferenciar las clases sociales parte de la existencia de un espacio social formado por distintos campos (económico, cultural, social, simbólico) a los que corresponden respectivos capitales. Las clases sociales resultan de la posición ocupada en el espacio social según los capitales que se posean en el presente y la herencia social. Dicha posición en el espacio social constituye las condiciones sociales de existencia, que dan lugar a distintos habitus, gustos, prácticas y estilos de vida.

La ubicación en el espacio no viene dada fundamentalmente por las “valías” de las personas, sino por la trayectoria seguida por su familia, no siendo partidario el autor de las teorías de la movilidad social funcionalistas, que sirven como teorías legitimadoras del poder. Frente a ellas defiende la existencia de unas trayectorias de clase de las que resulta difícil escaparse, aunque acepta la existencia de desclasamientos, tanto hacia arriba como hacia abajo.

Las actuales teorías del capital humano y la enseñanza como vía de comunicación para la ubicación social y de clase son criticadas por Bourdieu, al considerar que en el fondo se da una reproducción social, y la igualdad ante la enseñanza no es cierta, pues el sistema escolar está adaptado a los que poseen una determinada cultura, haciendo que los de las clases más desfavorecidas socialmente también se encuentren ante una posición desfavorable del saber académico.

Alejandra Martínez explica al respecto:
En su interés por explicar la lógica de estructuración de la reproducción y la diferenciación social, Pierre Bourdieu recupera a Marx (Marx y Engels, 1982) en cuanto retoma su lógica de análisis en términos económicos, pero marca una ruptura que entiende necesaria para poder construir una teoría del espacio social.

En primera instancia, Bourdieu toma distancia del marxismo en cuanto a la descripción de las clases sociales como clases reales: explicadas a partir de números, límites y miembros. Lo que este autor pretende, es explicar que una clase construida científicamente no es ni puede ser tratada como una clase real, y que esta concepción, parte de un error teoricista que se encuentra en Marx. La clase construida o como él la denomina, clase “en el papel” es producto de una clasificación que tiene como objetivo explicar y prever las propiedades y las prácticas de aquello que se clasifica.

Otro aspecto en el que Bourdieu se manifiesta en ruptura con las ideas marxistas, tiene que ver con una concepción fundamentalmente economicista de lo que Marx describe como clase social, en el marco de un determinado desarrollo de las fuerzas productivas y la situación de posesión / no posesión de la propiedad. Bourdieu rompe además con una concepción de la noción de capital propuesta por Marx, ligada estrictamente a lo material. Para Bourdieu, la explicación del concepto de clase no puede limitarse a la reducción de un campo social -que considera pluridimensional- a un único aspecto relacionado con lo económico (las relaciones sociales de producción).

Es decir, que una clase social según Bourdieu, no puede ser construida solo a partir de una mera suma de propiedades. Esto es: no puede definirse solamente desde las relaciones de producción económica, sino por la estructura de las relaciones entre todas las propiedades pertinentes, que confiere su propio valor a cada una de ellas y a los efectos que ejerce sobre las prácticas.
Por último, discute con la propuesta de Marx en su descripción y explicación de las clases sociales ya que, de acuerdo a Bourdieu, tiende a privilegiar una idea de corte claramente objetivista, dejando de lado las luchas simbólicas que se disputan las representaciones legítimas del mundo social, la jerarquía en el interior de los campos y entre los campos.

En este sentido, el espacio social según Bourdieu, debe ser entendido como un espacio pluridimensional: constituido como un conjunto de campos que cuentan con una autonomía relativa respecto del campo de la producción económica.

Centro de Estudios Avanzados de la Universidad Nacional de Córdoba.
http://www.astrolabio.unc.edu.ar/articulos/bordes/articulos/martinez.php

SOCIOLOGÍA CLÁSICA
En términos de la sociología clásica el concepto de clase social ha sido acuñado desde casi los orígenes de la sociología y en especial con dos autores que hoy en día son llamados los “padres fundadores” de la sociología moderna: Karl Marx y Max Weber.

Karl Marx desde su visión del materialismo histórico ha definido a las clases en términos estrictamente económicos, y para ser aún más específicos, las definió en términos de poseedores y no poseedores de los medios de producción. Las clases sociales dentro del esquema marxiano son: los burgueses capitalistas, y los trabajadores industriales. Dichas clases se originan, o mejor dicho aparecen en el capitalismo industrial, puesto que dicho modo de producción tiene como fundamento el que los individuos sean propietarios libres. No obstante, dichos propietarios no poseen lo mismo sino que poseen lo que el otro necesita. El capitalista es el poseedor de los medios de producción, y el trabajador es el poseedor de su fuerza de trabajo.

Max Weber.

La sociología comprensiva: Max Weber

Weber Max2
Para Weber la sociología es la ciencia que pretende entender, interpretándola, la acción social para explicarla causalmente en su desarrollo y efectos, entendiendo por acción como una conducta humana en la que el individuo o individuos de la acción la enlacen con un sentido subjetivo. La acción social estaría referida a la conducta de otros. Pero lo que interesa al autor es el sentido de la acción susceptible de ser comprendida .Weber destaca en la investigación sociológica la intersubjetividad o el cumulo de relaciones entre sujetos movidos por la intencionalidad, relaciones dotadas de un sentido que las hace comprensibles. Así trata de captar la lógica que subyace a los fenómenos sociales, con lo que establecer inferencias causales y modelos tipológicos. Así pues trata de rastrear tendencias previsibles a partir de la comprensión de orientaciones sociales.

Weber trata de indagar las posibles racionalidades subyacentes en la acción, incluyendo las “racionalidades con arreglo a los valores” (que opera en relación con las simples categorías de la adecuación de los medios a loa fines apetecidos y más verosímilmente conseguibles. Al admitir que coexisten diversas racionalidades alternativas y que la acción social no siempre se entiende en términos racionalistas, nuestro autor se adentra en técnicas sociológicas que iban a convertirse en el telón de fondo de los violentos acontecimientos que se desarrollaran en la primera mitad del siglo XX. Por tanto en el estudio no sólo deben valorarse “la racionalidad con arreglo a los fines” sino también a guías hipotéticas de acción determinadas por los valores del individuo. Por tanto para Weber la sociología debe ser comprensiva y no unilateral, no prejuzgando los elementos de fondo sino contrastando las racionalidades aceptando que alguna de ellas es predominante.

Una de las herramientas analíticas más famosas de Weber son la descripción de los tipos ideales, para entenderlos debemos partir de la base de que Weber consideraba la Sociología como una ciencia de la cultura con una metodología apartada de las ciencias naturales. Con este manifiesto Weber pone en relieve la inseparabilidad que existe entre sociedad y los factores culturales que le afectan . La solución para estudiar esta complejidad la encuentra el autor en los tipos ideales que consiste en la aplicación de una metodología que tiene su base en las causalidades culturales que suponen la previsibilidad de las acciones. La confluencia entre política, historia y las categorías sociológicas aparecen en las formas ideales de dominación política o legitimidad de la autoridad.

Max Weber introduce un enfoque en el análisis del poder que nunca antes había sido utilizado, no sólo ve el poder desde el punto de vista del gobernante sino también desde el punto de vista del súbdito. Para ello distingue dos conceptos, el macht (poder desnudo) y el Herrschaft (forma compleja de dominación) . Según Weber las personas o grupos deben aceptar la autoridad como algo legítimo, por tanto esta autoridad debe legitimarse mediante procesos de dominación complejos. Cuando estos sistemas de autoridad hacen quiebra a lo largo de la historia se cambian por otros. Weber distingue tres tipos ideales de dominación: el carismático , el tradicional y el racional-legal .

La legitimidad carismática es definida como aquella que descansa en la santidad, heroísmo o ejemplicidad de la persona, es la forma de legitimidad propia de las sociedades antiguas , la entraña del sistema carismático de autoridad es su excepcionalidad , como en el Israel de Moisés . Cuando el carisma se hace rutinario aparece el tipo de dominación tradicional, que descansa en la tradición de las instituciones creadas en la etapa anterior por esas personas excepcionales, lo que le otorga legitimidad . La tradición descansa en si misma, el ejemplo más notable de este tipo serian las monarquías medievales y absolutistas, en las que el carácter hereditaria supone la aceptación de esa autoridad como legitima . En estas sociedades estamentales las movilidad social es inexistente , cuando aparece ese deseo de movilidad es cuando el tipo racional-legal . Este sistema esta basado en la adecuación de una serie de normas que se consideran justas , igualitarias y aceptadas voluntariamente por el conjunto de la sociedad .El ejemplo característico de este tipo de dominación serian los regímenes salidos de la revolución francesa o de la independencia americana .

A pesar de lo aquí expuesto los regímenes constitucionales se desarrollan dentro del ámbito sociológico de consolidación de la sociedad urbano-industrial . Un rasgo característico de estos regímenes será la aparición de la burocracia con los atributos de la asignación de atribuciones fijas a los funcionarios mediante un reglamento , una jerarquía funcional , rasgos específicos para cada uno de los puestos y el almacenado de fondos documentados . Este rasgo será típica de las sociedades modernas , ya que algún intento de burocracia en la antigüedad , como en el imperio chino , resulto hipertrofiado e ineficaz . A pesar de que Weber consideraba como un factor de modernidad la complejidad de la burocracia , también le atemorizaba que la aparición de esta estuviese sujeta a un profundo proceso de racionalidad o perdida de contenido reflejada en este auge de la burocracia .

Para Weber esta sociedad moderna debería estar cargada de constantes consultas al pueblo.
Según Weber clase social se define como aquel grupo que comparte una idéntica situación con respecto a la provisión de bienes , posición y destino personal . La primera clasificación que realiza diferencia entre clases propietarias y no propietarias , aunque parece referirse a la división de clases en sociedades antiguas . Con respecto a la moderna la clasificación la establecería en función de su posición en el mercado , atendiendo a la producción , la especulación financiera y el consumo .

Básicamente diferencia entre empresarios y trabajadores con una serie de clases intermedias entre las dos (funcionarios , artesanos , etc. ) . Los trabajadores se distinguen en : cualificados , semicualifícados y no cualificados ; entre los empresarios vemos a empresarios , comerciantes , armadores , etc.

Otro de los elementos vertebradores de la sociedad según Weber sería el factor simbólico-cultural , en este apartado Weber hace un estudio de la Sociología de la Religión . Este dimensión simbólica acabara derivando en dogmatismos y mitologistas como formas de dominación y , con la irrupción de la modernidad , pierden ese carácter significativo y utópico que le anima hasta ser desplazada por la tecnoburocracia . Así pues de la magia se derivan las practicas simbólicas , de aquí se pasa a caracterizar ese simbolismo hacia divinidades y mitologistas, desplazando a los magos ; que a partir de aquí se ocuparan del culto de adoración a esta divinidad con el objetivo de perpetuar la religión. Conforme se va racionalizando el objeto de culto se van sistematizando y formalizando el ordenamiento de esta religión .Estas religiones incorporan del elemento jurídico el carácter coactivo.

Del proceso racionalizador se pasa de politeísmo al monoteísmo, dándole un carácter más universal a la religión. La necesidad de culminar el centralismo monoteísta lleva consigo una centralización de los preceptos éticos. Dentro de las profecías Weber distingue entre las que tienen un carácter ético y las que tienen un carácter ejemplificador, estas profecías son fruto de la iluminación y están opuestas a lo establecido, por lo que se produce una pugna entre ambas (innovación versus tradición) . También nos encontramos con un conflicto entre religiosidad y el laicado, así nos enfrentamos a dos dimensiones de conflicto en la sociología weberiana de la religión: la disyuntiva tradición-innovación y entre la religiosidad y los grupos laicos.

Weber establece un desarrollo histórico de la religión cristiana, en un primer momento el carisma profético se convierte en práctica sacerdotal, dotándose de un carácter de formalización dogmática. En un segundo momento el protagonismo de la religión recae en las capas que la sustentan, en concreto una religiosidad urbana tomando cuerpo la forma religiosa de occidente: el burgo y , frente a ellos , la nobleza con una concepción caballeresca de la religión . Sin embargo en este periodo es la pequeña burguesía la que introduce el carácter congregacional (comunidad) del cristianismo. Para Weber la religión sigue una pirámide jerárquica, auto perfeccionamiento y resignación; este hecho tendrá un reflejo en la gestión técnico-racional .

Para Weber todo lo explicado con anterioridad respecto a la religión desembocara en el capitalismo como nueva cultura que culminara la singularidad de occidente. Para Weber la ética protestante inaugura el crecimiento económico al no conformarse con el quietismo cristiano. Se establece pues una diferencia con respecto a los anteriores periodos, el dominio separado del enriquecimiento personal y familiar. Para Weber occidente venia ya de antiguo marcándose misiones y volcándose hacia la acción de futuro. La aparición de la ética protestante dispara esta tendencia.

http://www.sociologicus.com/clasicos/weber3.htm

Reflexiones

En conclusión, aunque las definiciones de clase sean tan distintas entre ambos autores, lo cierto es que no son mutuamente excluyentes, sino que más bien complementarias. Ligando esto con el llamado “análisis de sistemas-mundo”, se puede apreciar que el “capitalismo histórico” ha funcionado con ambas categorías de clases o, que más bien, la clase definida productivistamente va ligada —aunque no necesariamente— con un grupo de status definido. Y ciertamente Wallerstein en su trabajo El moderno sistema mundial ha utilizado ambos esquemas de definición de clases, por eso es que al autor del sistema-mundo capitalista se le ha acusado de ser un “marxista circulacionista”, es decir, que se encarga meramente de los procesos mercantiles dentro de los límites del sistema. Pero si se analiza su obra con más detenimiento se puede apreciar que es también “productivista”, ya que también observa la División Internacional del Trabajo.

De hecho, los inmigrantes en el esquema wallersteiniano cuando van a migrar a los países del centro de la economía-mundo tienen un status inferior y negativo con respecto a los habitantes “nacionales” y/o ciudadanos en donde fueron a emigrar. Por esto, el esquema marxiano de definición de clases, a nivel del “análisis de sistemas-mundo”, sirve para categorizar las diferencias económicas en términos de “lucha de clases”, es decir, en términos de lucha entre el capital y el trabajo en que los trabajadores a nivel mundial son pagados de manera muy distintiva en los países dentro del sistema, estableciéndose así una jerarquía laboral. El esquema weberiano a su vez sirve más bien para apreciar las diferencias de status a nivel de “raza” o etnias y también a nivel de “género” o sexo, viendo cuales son los status que tienen los diferentes grupos dentro del sistema y entrecruzándolos con el esquema marxiano.

Tomas Arribillaga (03:22:44):
… El concepto de clase social no fue elaborado por los dominantes para ejercer de forma más legitima su dominio, más bien todo lo contrario. Pocos conceptos han perturbado más a los grandes capitales que la idea de clase, la conciencia de clase. La idea de desarraigar al individuo de ese marco, valga la redundancia, meramente individual y hacerlo entender que comparte intereses con un otro generalizado por los cuales puede luchar en conjunto ha sido el gran problema con el q los burgueses se han encontrado en su modelo de dominación. Entender que uno pertenece a la clase baja o media no significa ni debería significar ni entenderse como algo inamovible, justamente al entender la pertenencia a una clase determinada uno deja de ser un individuo con deseos individuales utópicos y puede defender sus ideas mediante acciones comunitarias como la huelga o los partidos políticos. Marx entiende a las clases sociales como algo en continuo proceso de cambio y desarrollo u la estratificación social a existido en toda sociedad y ha ido cambiando con el tiempo.
La pertenencia no debe entenderse como algo inamovible sino como el primer paso para el cambio, para el ascenso.
Tomas Arribillaga

https://utopisticapol.wordpress.com/2009/03/08/sobre-el-concepto-de-clase-social-en-marx-y-weber/
http://pendientedemigracion.ucm.es/info/eurotheo/diccionario/G/generaciones.htm

Ver conceptos relacionados: Conceptos de generación y de clases:
http://pendientedemigracion.ucm.es/info/eurotheo/diccionario/G/generaciones.htm

BOURDIEU, Pierre, 1988, La distinction. Taurus. Madrid.
PARSONS, Talcott. El sistema social. Madrid: Alianza Editorial.
WEBER, Max. Economía y sociedad. Esbozo de sociología comprensiva. México: Fondo de Cultura Económica. (1922) 1964.
WEBER, Max. Ensayos de sociología contemporánea. Barcelona: Ediciones Martínez Roca. (1946) 1972.
WEBER, Max. Historia económica general. México: Fondo de Cultura Económica. (1923, 1924) 1942.
WEBER, Max. La ética protestante y el espíritu del capitalismo. Madrid: Alianza Editorial. 2001.
WALLERSTEIN, Inmanuel. The Modern World-System IV: Centrist Liberalism Triumphant, 1789-1914, California, University of California Press 2013, The Modern From system: Elina Rijo De Jesus (1998_2013).
___. Análisis de sistemas-mundo. Una introducción. Madrid: Siglo XXI Editores. 2006

La Anomia: (Ciencias sociales)

LA ANOMIA (Ciencias Sociales)

Durkheim

En el ámbito de la sociología se denomina anomia a la falta de normas o a la incapacidad de la estructura social de proveer a ciertos individuos lo necesario para lograr las metas de la sociedad. Se trata de un concepto que ha ejercido gran influencia en la teoría sociológica contemporánea. También ha ofrecido una de las explicaciones más importantes de la conducta desviada. El término de anomia se emplea en sociología para referirse a una desviación o ruptura de las normas sociales, aunque no de las leyes.

La mayor presión conducente al desvío se da entre los grupos socioeconómicos más bajos y las conductas desviadas son: el crimen, el suicidio, los desórdenes mentales, el alcoholismo,etc. Se supone que la anomia es un colapso de gobernabilidad por no poder controlar esta emergente situación de alienación experimentada por un individuo o una subcultura, hecho que provoca una situación desorganizada que resulta en un comportamiento no social.

El término fue introducido por Émile Durkheim “La división del trabajo social y “El suicidio” y Robert K. Merton “Teoría social y estructura social”. Robert K. Merton formuló las leyes que, al incumplirse, conducían a la anomia:

Los fines culturales como deseos y esperanzas de los miembros de la sociedad, que son socialmente valoradas.

Unas normas que determinen los medios que permitan a las gentes acceder a esos fines.

El reparto de estos medios.

La anomia es en este caso una disociación entre los objetivos culturales y el acceso de ciertos sectores a los medios necesarios. La relación entre los medios y los fines se debilitan.

El concepto de anomia está vinculado a otros como el control social y la desviación. Pero la anomia se debe al actuar de un agente social manifiesto en ausencia de normas en relación con el éxito en un rol dentro del sistema. La regulación moral correspondiente codificada en normas sociales, queda obsoleta en la función de favorecer la solidaridad orgánica, por lo que se produce una desinstitucionalización por falta de los referidos valores normativos, en un abanico que va desde los usos y costumbres al extremo más grave de la falta de igualdad de oportunidades sociales para avanzar al siguiente escalón de nuevos bienes culturales, religiosos o societarios del progresivo estadio de desarrollo.

Concretamente, según Durkheim, la anomia implica la falta de normas que puedan orientar el comportamiento de los individuos. En el funcionalista Merton, sin embargo, la anomia representa la imposibilidad para ciertos individuos de acceder a los medios que sirven para obtener los fines establecidos socialmente, o viceversa.

Ya en los tiempos de Platón, los hombres se preocupaban por la naturaleza de la sociedad y las relaciones del individuo respecto al orden social global.

Las formulaciones sociológicas de la anomia hechas por Durkheim y Merton han llegado a ocupar un lugar importante en la sociología contemporánea, porque han tratado de explicar distintas formas de conducta desviada en el seno de la sociedad global y su estructura social; cómo los individuos se comportan ante la situación de anomia o cómo adecuan sus actitudes ante fines y medios, fue categorizado por Merton con una Tabla que desarrolla la “Teoría de la tensión” (Strain Theory), así:

Conformismo o inactivo y posturas activas de innovación “cambio”

Ritualismo “acomodación”

1 Algunos ejemplos: manifestaciones. desempleo, violencia.

Retraimiento o rebelión, según el mayor o menor grado de aceptación o reyección de fines propuestos y medios disponibles y de su nivel de disconformidad en la adecuación de expectativas y logros.

La anomia es un concepto sociológico, psicológico y ecológico explicativo y operativo de situaciones de hecho de la demanda del individuo y la oferta de la sociedad, dentro de un proceso de desarrollo o de adaptación. Su medición puede enfocarse como desviaciones normativas o actitudes personales “Tabla de Merton”.

Emile_Durkheim

Carlos Santiago Nino, en “Un país al margen de la ley“, señala sobre la base de la sociedad argentina una larga serie de conductas observables que configuran un conjunto social anómico: la forma en que se transita por los espacios públicos, cómo estos son cuidados, la naturalidad con que se evaden las responsabilidades cívicas “pago de impuestos, por ejemplo”, la forma en que se contamina el ambiente, la extensión de la corrupción, ect. Testimonios todos de una sociedad abrazada a la ilegalidad entendida como falta de respeto a las normas; según Nino, el factor anómico opera por sí mismo en la generación de niveles bajos de eficiencia y productividad, y distingue tres tipos de ilegalidad diferentes:

a) La mera desviación individual que ocurre cuando los individuos encuentran conveniente “para sus intereses” dejar de observar la ley “dado el probable comportamiento de otros”.

b) La que se presenta cuando ocurre un conflicto social que lleva a un sector a desconocer la legitimidad de la autoridad que dicta las normas en cuestión.

c) La que llama anomia boba, que implica situaciones sociales en las que todos resultan perjudicados.

La anomia boba no es resultado de intereses o valoraciones que la ley no pudo satisfacer y que se buscan satisfacer al margen de ella: es una forma de inobservancia que produce una disfuncionalidad en la sociedad. Para caracterizarla, Nino presenta el siguiente razonamiento:

Se podría decir que hay anomia cuando la no observancia de alguna norma en un cierto grupo social, sería eficiente, en el sentido de que ese estado de inobservancia sería óptimo respecto de cualquier otra situación posible; o sea, en ese estado nadie estaría peor y alguno, por lo menos, estaría mejor. Sin embargo, este criterio no es operativo si tomamos como parte del grupo social relevante a individuos que tienen propósitos lógicamente incompatibles con los de los demás. La eficiencia de una acción colectiva es anómica, si la inobservancia de una determinada norma conduce a una suma agregada mayor de satisfacción de preferencias, descontando cierta frustración de preferencias. Por el contrario una acción social es anómica, en el sentido de “ilegalidad boba”, si resulta menos eficiente que cualquiera otra que podría darse en la misma situación colectiva y en la que se observa una cierta norma.

Robert K. Merton señaló que la conducta anómala puede considerarse como un síntoma de disociación entre las aspiraciones culturales y los caminos socialmente estructurados para llegar a dichas aspiraciones.

Nino sugiere que las normas sociales se formulan para reducir las anomalías y permitir alcanzar los fines o aspiraciones. La inobservancia de tales normas, en el caso de la “anomia boba”, adquiere básicamente tres formas:

a) El comportamiento finalista: cuando se adhiere a los fines generales pero pretendiendo satisfacerlos a través de una conducta diferente a la prescripta por la norma.
b) El comportamiento formalista/ritualista: cuando se observa la norma ignorando los fines a la que ella sirve (aun cuando tal comportamiento frustre los fines). Estos comportamientos distinguen a la conducta típicamente burocrática.

c) El comportamiento “chicanero”: cuando se aprovechan los intersticios de las normas para satisfacer fines personales.

La anomia se constituye con la generalización en el grupo social de cualquiera de las tres variedades de comportamientos mencionados. Desde Kant se sabe que uno de los rasgos de la moral es la autonomía, y que ella se manifiesta por la aceptación de los principios o normas por sus propios méritos, y no por haber sido prescriptas por alguna autoridad, o por las circunstancias en que deben ser aplicadas. Pero buena parte de las acciones que desarrollamos no tienen eficacia por sí solas, sino como parte de prácticas sociales; pretender realizar la mejor acción desde el punto de vista moral, aisladamente, sin tomar en cuenta los efectos que producirá en combinación con otras, es una irresponsabilidad. Por lo tanto, lo que necesitamos justificar sobre la base de principios morales autónomos, no son acciones aisladas, sino nuestra contribución o no a las prácticas colectivas.

Bibliografía

Emile Durkheim, De la division du travail social, PUF, Paris, 1991. En castellano: El suicidio (1897), trad. por Lucila Gibaja, Buenos Aires, ed. Schapire, 1965.
Emile Durkheim, Le suicide : étude de sociologie, PUF, Paris, 1999.
Robert King Merton, Social theory and social structure, The Free Press, New York, 1968.
Peter Waldmann, El estado anómico : derecho, seguridad pública y vida cotidiana en América Latina, Iberoamericana, Madrid, 2006.
Rüdiger Ortmann, Abweichendes Verhalten und Anomie: Entwicklung und Veränderung abweichenden Verhaltens im Kontext der Anomietheorien von Durkheim und Merton, Iuscrim, Freiburg, 2000.
Peter Atteslander, ed, Comparative Anomie Research : hidden barriers, hidden potential for social development, Ashgate, Aldershot, 1999.
Philippe Besnard, L’anomie : ses usages et ses fonctions dans la discipline sociologique depuis Durkheim, PUF, Paris, 1987.
Marco Orrù, Anomie: history and meanings, Allen and Unwin, Boston Mass, 1987.
Realino Marra, Suicidio, diritto e anomia. Immagini della morte volontaria nella civiltà occidentale, Edizioni Scientifiche Italiane, Napoli, 1987, ISBN 209776.
Realino Marra, Geschichte und aktuelle Problematik des Anomiebegriffs, in «Zeitschrift für Rechtssoziologie», XI-1, 1989, pp. 67-80.
Duvignaud, Jean (1990). Herejía y subversión. Ensayos sobre la anomia. Icaria. ISBN 9788474261707.
Marshall Barron Clinard, ed. Anomie and deviant behavior: a discussion and critique, Free Press of Glencoe, London, 1964.

Conceptos de diseño de la Unidad vecinal

Neighborhood unit

Unidad vecinal 1

Comparto esta información por considerarla de interés para los estudiantes de urbanismo. Evidentemente debe observarse las diferencias de contexto y de idiosincracia que son fundamentales. Siempre serán materia de reflexión y considero que sirven para estimular nuevas ideas y aportes de acuerdo a las diferentes realidades en donde se trata este tema de organizar el diseño fisico de una comunidad.

The concept of the neighborhood unit, crystallized from the prevailing social and intellectual attitudes of the early 1900s by Clarence Perry, is an early diagrammatic planning model for residential development in metropolitan areas.[1] It was designed by Perry to act as a framework for urban planners attempting to design functional, self-contained and desirable neighborhoods in the early 20th century in industrializing cities.[2] It continues to be utilized (albeit in progressive and adapted ways, see New Urbanism), as a means of ordering and organizing new residential communities in a way which satisfies contemporary “social, administrative and service requirements for satisfactory urban existence”.[1]

History

Clarence Perry’s conceptualization of the neighborhood unit evolved out of an earlier idea of his, to provide a planning formula for the arrangement and distribution of playgrounds in the New York region.[2] The necessity for a formula such as this was attributed to the rise of the auto-mobile in the early 20th century. During a period where road sense had not yet amalgamated with the social conscious, and many of the urban tools we now use to manage the threat posed by vehicular traffic did not exist, or were not in abundance (such as pedestrian crossings, traffic lights and road signs), developing cities such as New York, which embraced the motor car, suffered street fatality rates in excess of one child a day.[2]

Clarence Perry conceived of neighborhoods in this time period as islands locked amidst a burgeoning sea of vehicular traffic, a dangerous obstacle which prevented children (and adults) from safely walking to nearby playgrounds and amenities.[2] Perry’s neighborhood unit concept began as a means of combating this obstacle. Ultimately, however, it evolved to serve a much broader purpose, of providing a discernible identity for the concept of the “neighborhood”, and of offering to designers a framework for disseminating the city into smaller subareas (suburbs).[1][3]

While there is evidence that the concept of the neighborhood unit emerged as early as 1923, at a joint meeting of the National Community Center Association and the American Sociological Society in Washington, D.C., it was the publication of Clarence Perry’s paper, in the 1929 Regional Plan of New York and Its Environs, which led to its promotion as a planning tool.[3] Titled, “The Neighborhood Unit, a Scheme for Arrangement for the Family-Life Community”, Clarence Perry’s monograph offered in concrete terms a diagrammatic model of the ideal layout for a neighborhood of a specified population size. This model provided specific guidelines for the spatial distribution of residences, community services, streets and businesses.[1]

Perry’s concept of the neighborhood unit employed a variety of institutional, social and physical design principles, influenced by such popular notions in the 1920s as the separation of vehicular and pedestrian traffic, and arterial boundaries demarcating the inwardly focused neighborhood cell from the greater urban lattice.[1][3]

The cellular nature of the neighborhood unit allowed it to be utilised as a building block in the development of neighborhood arrays, leading to its systematic modular usage during periods of rapid residential expansion in many countries across the globe.[4]

While Perry’s name is most commonly associated with the notion of the neighborhood unit, the idea of “re-defining and re-planning the city of the basis of neighborhoods”,[5] was not Perry’s in isolation. In a paper on the Neighborhood Unit, Lewis Mumford considers the neighborhood as it is organically experienced as well as the various – theoretical and practical – influences that lead to Perry’s formalization of the neighborhood unit as an urban planning mechanism. Mumford credits Perry as taking: “the fact of the neighborhood; and showing how, through deliberate design, it could be transformed into what he called a neighborhood unit, the modern equivalent of a medieval quarter or parish: a unit that would now exist, not merely on spontaneous or instinctual basis.”[6]

William E. Drummond – a central architect in Frank Lloyd Wright’s studio between 1899-1909 – defined the ‘Neighborhood Unit’ within his submission to the Chicago City Club’s planning competition of 1912.[7] The competition wanted to address, “the theoretical and practical parameters, social and physical, of a micro-community in a suburban context with a focus on housing; the second concerned a community centre”,[7] calling for proposals for a ‘quarter-section’ site south of central Chicago.[7] Drummond’s plan advocated for the neighbourhood unit to be the organising basis of the whole city; to be ‘regarded as a unit in the social and political structure of the city’.[7]

The competition was largely a reaction to the squalid urban living conditions in the early part of the twentieth-century. It was part of the larger progressive and reformist era in American politics. Progressives saw the slums as a consequence of corruption and exploitation which they believed could be overcome through local political activation.[7] Drummond was influenced by notable sociologist Charles Cooley, who he credited and surmised in his submission saying, ‘in the social and political organization of the city [the neighbourhood] is the smallest local unit’.[7] These sociological and political foundations are interesting when considered against the various applications and permeations of neighbourhood planning (see Urban Application).

Principles

The neighbourhood unit was conceived of as a comprehensive physical planning tool, to be utilised for designing self-contained residential neighbourhoods which promoted a community centric lifestyle, away from the “noise of the trains, and out of sight of the smoke and ugliness of industrial plants” emblematic of an industrialising New York City in the early 1900s.[2][8]

Unidad vecinal 2
A diagram of Clarence Perry’s neighbourhood unit, illustrating the spatiality of the core principles of the concept, from the New York Regional Survey, Vol 7. 1929
The core principles of Perry’s Neighbourhood Unit were organised around several physical design ideals:[2]

“Centre the school in the neighbourhood so that a child’s walk to school was only about one-quarter of a mile and no more than one half mile and could be achieved without crossing a major arterial street. Size the neighbourhood to sufficiently support a school, between 5,000 to 9,000 residents, approximately 160 acres at a density of ten units per acre. Implement a wider use of the school facilities for neighbourhood meetings and activities, constructing a large play area around the building for use by the entire community.

Place arterial streets along the perimeter so that they define and distinguish the “place” of the neighborhood and by design eliminate unwanted through-traffic from the neighborhood. In this way, major arterials define the neighborhood, rather than divide it through its heart.

Design internal streets using a hierarchy that easily distinguishes local streets from arterial streets, using curvilinear street design for both safety and aesthetic purposes. Streets, by design, would discourage unwanted through traffic and enhance the safety of pedestrians.
Restrict local shopping areas to the perimeter or perhaps to the main entrance of the neighborhood, thus excluding nonlocal traffic destined for these commercial uses that might intrude on the neighborhood.

Dedicate at least 10 percent of the neighborhood land area to parks and open space, creating places for play and community interaction” [2]

The neighbourhood unit was embraced for its community idealism, and many of the public sectors in those countries which were exposed to the theorem have since adopted its purpose; of protecting and promoting the public health and of considering the safety and welfare of citizens.[1] Furthermore, private developers and investors continue to construct and fund planned communities based upon many of the concepts tenets, due to consumer demand for the idealistic community intimacy associated with living with heteronormative homo reciprocans of similar socioeconomic status.[4] These attractive qualities of the concept toos
the neighbourhood unit are referred to by Allaire, “as reflecting a nostalgia for rural living”.[4]

Unidad vecinal 4 Unidad vecinal 5

Urban application

The concept of the neighbourhood unit is a notable aspect of designs of the new town movement . The neighbourhood unit seems to have an uneasy relationship to the Garden City Movement of the same period – consider garden suburbs. Raymond Unwin – an architect working for Ebenezer Howard – was an advocate of the neighbourhood unit.[7]

Unidad vecinal 3
Mumford observes a bidirectional relationship between the neighbourhood unit realtor’s residential subdivision model.[5] It should be noted that Clarence Perry in fact resided within Forest Hills Gardens at the time he presented his treatise on neighbourhoods 1923.[7] While spatial elements of ‘neighbourhoods’ such as Forest Hills Gardens or Westwood Highlands are in keeping with those championed by reformers and progressive planners, these suburbs do not have common ideological origins. Instead realtors playing the role of ‘community builder’ had quite insidious consequences for ideas about public space, community inclusion and political agency.

The use of deed restrictions by neighbourhood corporations wanting to control undesirable externalities in the early 1900s (and beyond) has been linked to ongoing racial segregation in the United States.[9] The use of the ‘neighbourhood unit’ in this way emphasises exclusion rather than inclusion as initially intended. Traces of the exclusion remain evident within the streetscape of neighbourhoods such as Forest Hill Gardens with signs delineating the ownership of commonly considered public space. In contemporary Melbourne, Australia, the Owners Corporations Act 2006 enables access restrictions upon facilities generally considered public.

Western Leisure Management makes this explicit on their website relating to use of facilities within the ‘un-gated’ neighbourhoods they manage; “These estates are part of an Owners Corporation and the facilities within are accessible by Residents Only and are not open to the general public.”[10]
Sociological implications

The concept of the neighbourhood unit historically correspond to activities of American wave of school of urban studies and ecology called Chicago school, operating mostly in the 1920s and 1930s. It is closely linked to activities of Jane Jacobs, American urbanist and humanist in the field of migrant integration and child labour force.

Unidad vecinal 6 Unidad vecinal 7 Unidad vecinal 8
The schema of neighborhood unit further refers to Charles Horton Cooley´s theory of primary groups and to the concept of neighborhood as a type of a residential community.

The concept of the neighborhood unit should have enhanced the feeling of identification with the environment for the incomers, support their spatial integration, foster social cohesion and avoid social pathology, taking the form of alienation and civic indifference.

Criticism

In the late 1940s the neighborhood unit concept came under attack from Reginald Isaacs, then Director of Planning for Michael Reese Hospital in Chicago. Isaacs believed that the overwhelming endorsement of the neighborhood unit, as a “panacea for all urban ills”, was misguided; suggesting that the mystical powers ascribed to the concept by its most enthusiastic adherents engendered a dangerously sectarian discourse surrounding its application.[4]

Isaac’s critical commentary of the neighborhood unit centred on its (mis)use as an instrument for the segregation of racial, ethnic, religious and economic groups by private developers willing to utilise the gated-community aspects of the neighbourhood units physical design for this purpose.[1] Supporting this argument, Isaacs pointed to examples of promotional material for new pre-planned neighbourhoods, as well as excerpts from government planning reports and information provided by social scientists – all championing the neighbourhood unit as a bastion for the gentry, keeping the undesirables, as well as through-traffic, out.[4]

Isaac’s argument became a rallying point for the collective opposition of the neighbourhood unit, as planners began to question the unintended consequences of its repeated use, its socially divisive nature and its emphasis on the physical environment as the sole determinant of wellbeing. In developed countries across the globe, the spread of urban systems which embrace obsolete or impractical uses of space in order to manifest a synthetic ‘rural’ community lifestyle is increasingly viewed as blight upon attempts to achieve sustainable metropolitan growth.[1][4]

In the past, Isaac’s argument was weakened through its inability to provide an alternative framework for community planning, in the present, planning bodies internationally, both private and public as of 2009, continue to adapt and make modular use of the neighborhood unit when planning new communities. It is becoming increasingly difficult however, to mask the problems associated with the continued and ubiquitous use of variations on this model, and Urban Sprawl is proving to be one such problematic consequence of this usage facing many developed cities.[11] It is becoming increasingly apparent that a rethinking of the current heteronormative approach to planning new communities on the urban fringe, or in the redevelopment of existing neighborhoods, is required to meet density goals and forge sustainable growth.[11]

• Mumford, Lewis (1954). “The Neighborhood and the Neighborhood Unit”. The Town Planning Review 24 (4).
• Mumford, Lewis (1954). “The Neighborhood and the Neighborhood Unit’”. The Town Planning Review 24 (4).

Referencias

http://jph.sagepub.com/content/8/2/111.short?rss=1&ssource=mfc
https://www.planning.org/pas/at60/report141.htm
Conceptos:

http://works.bepress.com/cgi/viewcontent.cgi?article=1028&context=nicholas_patricios
Principios.
http://www.tcrpc.org/orientation/02_neighborhood_scale/2_neighborhood_scale_print.pdf