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Archivos Mensuales: junio 2014

Privatizar la gestión de los barrios. España y sus vientos.

El Gobierno planea abrir la gestión de los barrios a entidades privadas

Los comerciantes de los distritos pagarían para mejorar sus servicios

Escaparate de una tienda en la calle de Serrano de Madrid. / Gorka Lejarcegi

El sistema que llevó de la degradación a la exuberancia a lugares como Times Square, la plaza por excelencia de Nueva York, puede llegar a España si prosperan los planes del Ministerio de Economía. Se trata de cambiar el modelo de gestión de un barrio o un distrito de una ciudad y encomendarlo a una nueva figura, el distrito de mejora empresarial (BID, por las siglas en inglés de business improvement district), en el que se entrega al menos una parte de su gobernanza a manos privadas. Esa figura ha supuesto la creación de zonas de primera más limpias, con más seguridad y mejores servicios. El PP ha presentado una proposición no de ley en la Comisión de Economía del Congreso instando al Gobierno a poner en marcha esta figura, “desarrollando los programas de incentivos y propiciando todos los cambios normativos que para ello fuese necesario”.

Casi medio siglo después de que se creara el primer BID en Toronto (Canadá), una veintena de países emplean ya esa figura. Asociaciones de comerciantes o empresarios asumen tareas que van desde el mantenimiento, la limpieza y la promoción del barrio hasta cuestiones mucho más polémicas como la seguridad. Todo depende de hasta dónde esté dispuesto a llegar el legislador y la entidad que se cree. La principal diferencia con las actuales asociaciones de comerciantes radica en que la pertenencia no es voluntaria: todos los comerciantes deben abonar una tasa que recauda el Ayuntamiento y que luego ingresa en las arcas del BID. “La fórmula permite eliminar la figura del free rider, es decir, del comerciante que no paga las cuotas, pero que se beneficia de las mejoras que consiguen los asociados que sí las abonan”, explica Helena Villarejo Galende, profesora de Derecho Público de la Universidad de Valladolid.

La constitución de un BID no supone en ningún caso que la Administración deje de actuar en ese barrio. Sigue proporcionando los mismos servicios que antes de su creación, pero sí delega, o al menos comparte, competencias, lo cual supone una cierta privatización de la gestión y el gobierno del espacio público. “Se está creando un gobierno privado, por lo que en muchos casos la Administración forma parte del consejo de la entidad”, expone Villarejo. Además, la autoridad municipal debe aprobar su creación, que requiere de dos condiciones: un plan de negocio y un referéndum entre los comerciantes. Cada país exige una mayoría más o menos cualificada en esa consulta para que el proyecto salga adelante.

Los profesionales del comercio llevan tiempo pidiendo la creación de esa figura legal en España. “Históricamente, las asociaciones de comerciantes se han encargado de dinamizar los centros de las ciudades. Las actividades que se hacían, como los shopping night [noches de tiendas abiertas], tenían una parte de financiación pública que con la crisis ha desaparecido. Los BID permitirían afrontar esos gastos”, señala Carlos Bejarano, secretario de la comisión de Comercio y Ciudad de la Confederación Española de Comercio. La idea de la patronal es que a finales de año ya se haya elaborado una normativa básica que cada comunidad autónoma pueda luego adaptar.

Las áreas de mejora empresarial

  • ¿Qué es un BID? Los Business Improvement District (BID) —en castellano distritos de mejora empresarial— son una forma de colaboración público-privada que se materializa en organizaciones privadas que comparten con la Administración la gestión de barrios de una ciudad.
  • ¿El Ayuntamiento deja de prestar servicios? No. El sector público sigue ofreciendo las mismas prestaciones, pero los comerciantes añaden servicios extra.
  • ¿Quién paga los extras? Los comerciantes los cubren con una aportación vinculada al Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), que recauda el Ayuntamiento. Posteriormente, el consistorio devuelve las cantidades a la organización empresarial.
  • ¿Es obligatorio pagar? Sí. Para crear el BID se realiza una votación entre los empresarios. Si la mayoría que fija la ley se halla de acuerdo, todos los propietarios deben abonar la tasa.
  • ¿Qué servicios presta? Depende del barrio y de la legislación del país, pero, sobre todo, se dedican a la promoción comercial, la comunicación, la celebración de
  • ¿Hay experiencias de BID? El primero se creó en Toronto (Canadá), en 1969. Desde entonces se ha implantado en países como Estados Unidos, Reino Unido, Irlanda, Nueva Zelanda, Alemania y Holanda.

Fuentes de Economía aseguran que ya se está trabajando en esa figura, aún sin plazos. La proposición no de ley aprobada por la comisión correspondiente del Congreso insta al Gobierno a avanzar en la implantación de los BID en España. El texto considera que las calles comerciales requieren de “estrategias de promoción y gestión” similares a los centros comerciales y “disponer de un sistema propio de financiación”.

La propuesta del PP define estas figuras como “organizaciones dirigidas privadamente y autorizadas públicamente” que prestan “servicios públicos adicionales dentro de un área geográfica específica” con los ingresos que obtienen a raíz del pago de un “impuesto por parte de los propietarios y/o comerciantes”. “En ellos, los propietarios comerciales pagan tasas extra para recibir servicios extra”, reza la proposición, que pone la figura como fórmula para competir con los centros comerciales ubicados fuera de las ciudades y para dotar a los centros urbanos de más recursos sin necesidad de subir los impuestos a los ciudadanos. Solo Izquierda Plural se opuso.

A la espera de que Economía disponga de un borrador, Cataluña y Madrid han ido perfilando esas áreas. El Ayuntamiento de Terrassa (Barcelona) y los comerciantes llevan años reivindicando esa regulación. “Hemos firmado un convenio con el sector que hemos llamado preBID, pero nos falta la legislación pertinente”, explica su teniente de alcalde de Promoción Económica, el socialista Amadeu Aguado. Ese acuerdo, afirma el concejal, supone crear una “mesa de trabajo permanente” que decide de forma concertada sobre actividades de ocio, cultura, limpieza, mantenimiento o promoción.

El Gobierno catalán trabaja también en la creación de esas áreas, a las que denomina “comunidades de promoción de iniciativas empresariales”. El PSC presentó incluso el pasado diciembre una proposición de ley para regular las “áreas de promoción de la economía urbana” que acabó siendo rechazada. El Ayuntamiento de Barcelona ha realizado un estudio jurídico para delimitar esas zonas, aunque por ahora las ha aparcado al concluir que primero requiere un marco regulatorio estatal y autonómico, indican fuentes municipales.

En cambio, el consistorio de Madrid sí ha aprobado este año crear lo que ha denominado “zonas de iniciativa emprendedora”. Su subdirectora general de Comercio y Mercados, Concha Díaz de Villegas, explica que “esas entidades, que se conciben como los BID españoles, deben servir para que los comerciantes puedan prestar servicios suplementarios a los que da el Ayuntamiento”.

A falta de una regulación estatal, la Corporación propone que la recaudación se realice a través de contribuciones especiales. Los comercios pueden proponer, por ejemplo, una iluminación para Navidad y requerir que el Ayuntamiento recaude una contribución especial. La solicitud debe estar avalada por un 51% de los comerciantes y dos terceras partes de quienes deben abonar lo que se quiere recaudar.

Estas zonas no solo son de tiendas. En España algunos polígonos industriales y áreas de oficinas se han interesado por constituir estas entidades, y en Alemania incluso ha habido alguna experiencia en el sector residencial. En Escocia, por ejemplo, en seis años se han implantado 40 áreas de este tipo. Una portavoz de Business Improvement District Scotland, la organización que coordina los BID escoceses, explica que, después de esa primera fase, los esfuerzos se dirigen ahora a crear entidades temáticas: para parques empresariales, ocio y turismo, marina, cultura y arte, alimentación o la moda.

Su constitución precisa de un referéndum previo entre los implicados

El grado de privatización del espacio público dependerá del legislador. Miguel Bratos, investigador de Sociología de la Universidad de Valladolid, prevé que el modelo español se basará en el británico y el norteamericano. El único documento que desarrolla las funciones de unos eventuales BID es la rechazada proposición del PSC. Este texto incluía actividades de promoción o regeneración comercial, pero también la mejora de “los grados de prestación de servicios públicos municipales, así como medidas que mejoren la vigilancia y la seguridad de las calles y los espacios urbanos donde se concentra su ámbito de actuación”.

Bratos recalca que la seguridad es uno de los aspectos “más polémicos”, pues supone dar más peso a la vigilancia privada. “En algunos BID existen los safety ambassadors, unas patrullas que circulan por la zona para disuadir de ciertos actos y que avisan a la policía. Trasladarlo a España es complicado”, incide. En algunos, incluso, se actúa contra la mendicidad. No se echa a los mendigos, cuenta Bratos, pero se llega a presionar a quienes piden en la calle para que abandonen el barrio. Villarejo coincide en que la controversia de los BID tiene que ver con “el ejercicio de las funciones públicas”. “Se plantea un problema cuando se instalan cámaras de vigilancia o cuando se decide qué actividades son o no deseables”, asevera.

La seguridad no supone una prioridad para todos los BID. Lo ha sido en barrios con problemas de delincuencia, pero no en los que requerían, sobre todo, de actuaciones de promoción económica. Díaz de Villegas rechaza que la regulación española alcance ese extremo. “En algunos países han llegado incluso a dictar normas de convivencia. Aquí no se piensa en eso”, dice.

Expertos recalcan que la seguridad es uno de los aspectos más polémicos

Los comerciantes demandan crear esas zonas para realizar más acciones de impulso, pero piden una legislación “flexible” que no cierre ninguna puerta. Tampoco la de la seguridad. El director de la Confederación de Comercio de Madrid, Guillermo González, explica que el barrio londinense de Candem pidió montar un BID para afrontar la inseguridad. “Eso no significa que vaya asumir competencias en seguridad, sino que los recursos van a ir a promover una zona comercial más segura. Y en el caso de Candem, una vez lo consiguieron, dedicaron sus esfuerzos a mejoras en promoción comercial o iluminación”, incide.

Villarejo reconoce que los BID han sido una herramienta para regenerar barrios, atraer a más visitantes y subir las ventas de los comercios. Pero su éxito conlleva procesos de gentrificación: cada vez más ciudadanos se interesan por el barrio, que incluso se pone de moda. Y eso revaloriza las propiedades e incrementa los alquileres de las viviendas y los locales, lo cual puede llevar a la expulsión de los vecinos de siempre y el comercio tradicional y derivar en la conformación de barrios de primera y segunda. “Algunas actuaciones pueden contribuir a eso. Si se disuade a los mendigos de quedarse en un barrio, se van a otro”, razona Bratos.

Nueva York: 75 millones de euros en servicios

Si bien los Business Improvement Districts (BID) nacieron en Canadá a finales de la década de los sesenta, fue en Estados Unidos donde se produjo su eclosión. El modelo que el mundo mira hoy es el de Nueva York, que suma 69 áreas. Algunas de ellas apenas se ciñen a un par de calles o plazas y gastan 50.000 dólares (unos 36.000 euros) anuales, pero otras cubren grandes zonas y cuentan con un presupuesto que ya quisieran para sí muchos Ayuntamientos españoles. Por ejemplo, el BID de Downtown Alliance, en el sur de Manhattan, dispone de 16 millones de dólares (11,7 millones de euros) para prestar servicios.

Las principales áreas a las que se dedican los BID de Nueva York son saneamiento y limpieza, que se comen la cuarta parte del presupuesto; seguridad (20%); mercadotecnia, comunicación, eventos y atención turística (16%) y luces para periodos vacacionales (16%).

Los números de 2012, los últimos disponibles, dan cuenta del éxito de sus actuaciones: se borraron de las fachadas casi 75.000 grafitos, se mantuvieron más de 230.000 plantas, se realizaron más de 3.000 eventos públicos, se recogieron 3,5 millones de bolsas de basura y se instalaron 107 obras de arte en la calle. Además, los 69 BID de la ciudad emplean a más de un millar de ciudadanos.

Sin embargo, estas figuras también tienen sus detractores en Nueva York. Las campañas por el noestán protagonizadas por tenderos que no quieren abonar la tasa o bien por vecinos que no quieren ver su barrio convertido en un centro comercial y turístico al aire libre y que temen ser expulsados de allí cuando se ponga de moda. Es el caso del Soho, donde grupos de residentes se opusieron al proyecto.

El Ayuntamiento de Nueva York, sin embargo, ve esas áreas como una oportunidad para regenerar barrios y crear riqueza. El consistorio no decide qué zonas deben ser un BID, pero asisten a las comunidades que deciden optar por este instrumento a través del Departamento de Servicios para Pequeñas Empresas. Una portavoz explica que los 69 BID prestan “servicios suplementarios” por “más de 100 millones de dólares” (73,5 millones de euros). “Los BID están creando lugares más limpios, seguros y atractivos para visitar, vivir, trabajar, comprar y tener una empresa”, asegura.

El Ayuntamiento añade que en Nueva York los BID están diseñados para “sopesar y dar voz a las necesidades de propietarios, arrendatarios y las partes interesadas de la comunidad antes de su formación”, lo que, afirma, también sucede durante la elaboración del presupuesto, cuando se evalúan los fondos que se destinarán a servicios complementarios y de mejora del barrio.

Publicado en eL PAÍS, Madrid. 240614

Susan George: ‘Sus crisis, nuestras soluciones’

Susan George: ‘Sus crisis, nuestras soluciones’
Novedad editorial: Susan George: ‘Sus crisis, nuestras soluciones’

Susan George

S. George: “Escribí este libro porque estoy enfadada, perpleja y asustada: enfadada porque muchas personas sufren innecesariamente a causa de la crisis social, económica y ecológica y porque los dirigentes mundiales no dan señales de estar llevando a cabo ningún cambio verdadero; perpleja porque no parece que ellos entiendan, o les importe mucho, el estado de ánimo general, el resentimiento generalizado y la urgencia de acciones; asustada porque, si no actuamos pronto, quizá sea ya demasiado tarde, sobre todo en lo concerniente al cambio climático.”

Tales muros son: el financiero y económico; la vieja y creciente pobreza; y el dificilísimo acceso a las necesidades humanas básicas. Los carceleros sin imaginación pero con todos los medios a su alcance forman la clase dominante”.

Dice Susan George: “Para funcionar con eficacia, los miembros de la clase dominante necesitan el Estado y su maquinaria, que moldean a su antojo para satisfacer sus necesidades. Esto es lo que han hecho con un éxito clamoroso desde mediados de la década de 1970 para eliminar toda regulación que pudiera entorpecer el objetivo de conseguirlo «todo para ellos».
Han engatusado, adulado y presionado, y cuando esto no ha surtido efecto, han pagado a los políticos para tomar las medidas necesarias.”
“Así, lograron que los ciudadanos, o sea los votantes, apoyaran sus planes.

También se gastaron más de mil millones de dólares —pecata minuta para ellos- sólo en los Estados Unidos para dar forma y difundir su ideología, con lo que convencieron a grandes mayorías de que todo lo que hacían era beneficioso, de que llevaban nuestros intereses en el corazón y de que su orden tenía los mejores propósitos en el mejor de los mundos posibles.”

FICHA TÉCNICA
Título: Sus crisis, nuestras soluciones. Autora: Susan George. Editorial: Icaria e Intermón Oxfam.
Isbn: 978-84-9888-231-5. Pags: 268. Fecha de publicación: mayo 2010.
Susan George: “Los estados están gobernados por la clase de Davos”

Mariana Cantero – El Debat
“La pequeña élite de las minorías neoliberales que yo denomino la ‘clase de Davos’, son los culpables directos de la crisis. Sólo hay que mirar las listas de invitados en los últimos años” al Foro Económico Mundial, señala Susan George, analista política, presidenta de honor de ATTAC Francia, reconocida guru intelectual de los movimientos sociales a nivel mundial y autora de libros como ‘El Informe Lugano’ o ‘Otro mundo es posible sí…’.

George (Ohio, 1935) publica ahora su último libro, ‘Sus crisis, nuestras soluciones’ (Icaria Editorial), donde denuncia una vez más la sumisión de los estados ante el poder financiero, describe como esto causa pobreza y desigualdad desde hace ya muchos años y cómo ha destruido el medio ambiente. Pero el mensaje de la escritora no es del todo apocalíptico. George cree que todavía es posible un cambio y anima, desde la rabia que dice tener, a intentar darle la vuelta a la tortilla e invertir los términos en los que se desarrollan los mecánicas que oprimen a la mayor parte de la población mundial.

Susan George

La clase de Davos, un club muy selecto
Los culpables de la crisis según George, aquellos a los que denomina ‘la clase de Davos’, porque “se reúnen cada enero en la estación de invierno de Suiza”, son “nómadas, poderosos e intercambiables”, afirma. “Algunos tienen poder económico y casi siempre una considerable fortuna personal. Otros tienen poder administrativo y político, ejercido sobre todo en nombre de los primeros, que les recompensan debidamente”, dice George.

Así, la clase de Davos es “siempre sumamente pequeña en comparación con la sociedad”, dirige “nuestras principales instituciones, incluidos los medios de comunicación, sabe exactamente lo que quiere y está mucho más unida y mejor organizada”, explica.
En su último libro la politóloga señala a los miembros de esta clase como los responsables de dirigir “la prisión en la que estamos”.

“Aun quieren todo para ellos y nada para los otros, pero desde la época de Adam Smith los otros, mediante su propia lucha, han aprendido a leer, escribir y pensar de forma crítica; están mucho mejor informados y poco a poco han ido consiguiendo un cierto grado de poder para sí mismos, de forma que tienen mucha más experiencia política que la gente del siglo XVIII”, señala.

El club Bildenberg:

http://percyacunnavigil.blogspot.com/2014/06/agenda-secreta-2014-del-club-bilderberg.html

La crisis, un error que no lo es tanto
Los medios de comunicación señalan muchas veces los efectos de la crisis como consecuencia de los errores de los responsables de las finanzas mundiales. Pero, dice George, la situación actual no se ha desencadenado inconscientemente. “La crisis se debe de en parte a las ideologías neoliberales, en parte es el resultado de la codicia, en parte de la estupidez, siempre muy aliñado con el interés propio”.

Por eso, dice, “es un error creer, o cuando menos actuar como si se creyera que el mercado siempre tiene razón, que la privada es siempre mejor opción que la pública, que las vastas desigualdades son una algo bueno para la sociedad, etc. Esto es sólo en interés propio. Y un error implica que uno ha estado pensando y ha llegado de alguna manera a la conclusión equivocada. Pero la gente que nos ha llevado a la situación actual, a la crisis, no son pensadores, son los depredadores. El león no comete un error cuando se come a una cebra. Es simplemente su naturaleza”, apunta. Los gobiernos tampoco se salvan del análisis de George, que les acusa de trabajar, “casi en su totalidad en nombre de la clase de Davos”.

Un mapa concéntrico del poder
George entiende el mapa del poder no en el sentido de poder “geopolítico”, es decir, una clasificación de los países por regiones con más o menos peso. “Defino el poder como una serie de esferas concéntricas en las que el poder financiero se encuentra en el ámbito exterior y contiene y dirige a todos los otros. En este esquema, después viene la economía, el espacio real en el que las personas reales trabajan, producen y consumen. En conjunto, el poder financiero y el económico fuerzan sus políticas y las consecuencias de sus decisiones en la sociedad, incluido el Estado.

Finalmente viene la biosfera, la esfera más pequeña y menos influyente de todas, simplemente el lugar de donde obtenemos nuestras materias primeras o depositamos nuestros residuos. El mayor reto al que nos enfrentamos, entonces, es el de revertir completamente el orden de estas esferas para que el planeta sea lo primero, la sociedad pueda decidir democráticamente cómo organizarse, la economía sirva a este plan y la esfera financiera se vea reducida a la condición de una herramienta “, resume.

Mientras tanto, el ascenso de la derecha se vuelve un peligro constante en un contexto similar a otros momentos críticos a nivel económico en la historia. George, de hecho, no descarta en absoluto la posibilidad de un repunte de políticas xenófobas, racistas y de represión. “Sí, me temo que esto puede ser factible. En Francia, por ejemplo, el gobierno está intentando desviar la atención de la crisis, señalando la ‘inseguridad’ que supuestamente causan ciertos grupos étnicos e incluso amenazando a la gente que ha sido naturalizada con la pérdida de su ciudadanía. Esto es un insulto a nuestra Constitución. Y es también extremadamente peligroso” razona.

Libros publicados en Castellano
EL PENSAMIENTO SECUESTRADO: CÓMO LA DERECHA LAICA Y RELIGIOSA SE HA APODERADO DE ESTADOS UNIDOS, ICARIA , 2007

NOSOTROS, LOS PUEBLOS DE EUROPA, ICARIA , 2006
OTRO MUNDO ES POSIBLE SI… (2ª ED.), ICARIA , 2004
LA GLOBALIZACION LIBERAL: A FAVOR Y EN CONTRA NAGRAMA , 2002
MUNDO S.A.: VOCES CONTRA LA GLOBALIZACION, EDICIONES DE LA TEMPESTAD , 2002
INFORME LUGANO: COMO PRESERVAR EL CAPITALISMO EN EL SIGLO XXI (14 ª ED.), ICARIA , 2001

A proposito de las barriadas, nuevamente

A proposito de las barriadas

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http://www.urbanoperu.com/Las-barriadas-la-tarea-actual-del-urbanismo-y-los-planes-de-vivienda-en-el-peru

John Turner, un arquitecto británico y participante observador de la explosión demográfica en Lima, Perú, introdujo la distinción entre urbanismo “por” y urbanismo “para” la gente. Para él, el lugar de residencia no significa estar ubicado en un hogar confortable; sino que denota un arte fundamentalmente popular de crear vida en espacios en una comunidad y que responde convivencialmente a las circunstancias específicas sociales y físicas de un lugar 6. William Mangin fue un profesor de antropología de la Universidad de Syracuse que estuvo realizando trabajo de campo en el Perú desde 1951 7.

Si el Perú, donde Mangin realizó meticulosas investigaciones en los años 50 y 60, hubiera prestado atención a los textos académicos en los que se desbarataba los prejuicios que entonces rodeaban –y que rodean todavía a la economía informal, los problemas urbanos del país no serían tan dramáticos.

Mangin publicó en el verano de 1967 “Latin American Squatter Settlements: A Problem and a Solution”, en la revista “Latin American Research Review”: No fue su única contribución a la materia. Tres años después recogió en un libro del que fue editor, “Peasants in Cities” (Campesinos en las ciudades), varios ensayos más, entre ellos “Tales from the Barriadas” (Relatos de las barriadas).

Mangin comprendió que en los pueblos jóvenes germinaba no una revolución proletaria sino una economía de mercado, y que la gente daba respuestas creativas, audazmente empresariales, a unas condiciones creadas por la proliferación de obstáculos legales, en abierto desafío a un Estado incapaz de brindar los servicios que está obligado a proporcionar.

A diferencia de muchos, acató lo que sus ojos vieron. En 1963, ya escribía: “Las barriadas son por lo general lugares tranquilos habitados por grupos de familias muy trabajadoras, pero con una mala imagen pública”. Dos años después, gracias a sus investigaciones en el asentamiento “General Benavides”, preveía que ningún futuro gobierno tendría la fuerza suficiente para expulsar a los más de 200.000 invasores de tierras alrededor de Lima.

En 1967, afirma, en su ensayo Latin American Squatter Settlements: A Problem and a Solution, que las barriadas representan una solución al complejo problema de la rápida urbanización y migración, así como de la escasez de vivienda. Explicaba los sistemas de organización desde los sistemas de agua privados hasta los mercados, la división del trabajo y los grupos que recaudan dinero para comprar la tierra que habitan. Incluso señalaba la presencia de sistemas informales de justicia para las disputas menores. Mangin reporta aquí que las barriadas están formadas abrumadoramente por familias pobres que trabajan duro y aspiran a salir adelante legítimamente.

Según Mangin las cuatro contribuciones que los informales estaban haciendo a la economía nacional eran: “inversión en vivienda y mejora de la tierra”, “mercado de trabajo”, “crecimiento de la pequeña empresa” y “un capital social intangible invertido en la formación de la comunidad”. Se preguntaba ¿Y por qué esta economía promisoria no daba el gran salto? Y encontraba la razón precisa en los reglamentos de zonificación y de planificación que impedían la expansión de la economía local 8.

Todos estos trabajos influenciaron en las políticas de los organismos internacionales en cuanto a la vivienda popular. De este modo ya en 1960 el Fondo Nacional de Salud y Bienestar Social (FNSBS) publica el documento: Barriadas de Lima Metropolitana 9 y en 1963 se crea la Junta Nacional de la Vivienda frente a este “problema” generado por el crecimiento de las barriadas.

José Matos Mar 10 en 1968 publica el clásico estudio sobre las barriadas limeñas realizado en 1956, describiendo un fenómeno social que tiene: un patrón de establecimiento con rasgos físicos, sociales y económicos estructurados mediante una invasión de terrenos vacíos, en la periferia de las ciudades, generalmente de propiedad publica y con la participación de grupos de familias de bajos recursos económicos, en su mayoría procedentes de áreas rurales con una cultura tradicional y que se organizan a fin de actuar solidariamente para obtener un lote de tierra y servicios básicos y facilidades comunales y que entran en contacto con oficinas del estado para ser reconocidos como propietarios, dando lugar a un estilo de relación socio-política que difiere al de otras comunidades de base del país. (Matos 1978)

A fines de la década del sesenta aparece una corriente de reflexión que dio inicio a la interpretación de la barriada como un proceso, basado en un modo de ocupación del espacio, como un modo de urbanización. Los trabajos de Alfredo Rodríguez 11, Helan Jaworski y Carlos Delgado 12 constituyen las principales referencias al respecto.

Con la orientación de las políticas públicas del inicio de los setenta los investigadores modifican la orientación de sus investigaciones y se concentran más en los habitantes y en su organización. Por ejemplo Diego Robles 13 presentaba a la barriada como el esfuerzo de una comunidad organizada.

Al promediar los setenta surgen trabajos que reportan un movimiento popular independiente del poder y en abierta oposición a el, como los trabajos de Manuel Castells14 , y Jean Lojkine y las investigaciones de Etienne Henry 15 que son las más destacadas.

En este período ya se incorpora la noción de consolidación de las barriadas como una de las funciones principales de su organización. Esto se vio reflejado en el surgimiento de trabajos sobre asuntos urbanos, integrando la barriada en una perspectiva mas amplia, los cuales trataban temas de: tugurización 16, políticas urbanas 17, problema de la vivienda18 , ideología urbana.

Un trabajo determinante en este periodo es el de Gustavo Riofrío 19: Se busca terreno para una próxima barriada, quien hace un balance del desarrollo de veinte años de desarrollo urbano popular y de las políticas públicas que lo acompañaron, señalando los riesgos de este crecimiento horizontal.

Posteriormente y durante los últimos 50 años se ha venido “descubriendo” la ingenuidad socio económica y los sólidos logros de las gentes que han conformado las barriadas y que han sentado sus comercios en las calles de las principales ciudades del Perú. Esta visión optimista constituyó un argumento principal en las políticas públicas con respecto a este problema.

Si los gobiernos de los años 50, 60 y 70 hubieran prestado atención a estas lecciones, el Perú sería otro. Mangin aconsejó en esa época en Lima, al igual que los otros trabajos reseñados, otorgar títulos de propiedad a los informales. Todo este tiempo de oportunidades perdidas que recién casi cerca de 50 años después seguimos tratando de que se convierta en propuesta formal, se hubiera ganado. Esta es otra de las evidencias del subdesarrollo mental que obnubila las mentes y cercena las posibilidades de desarrollo, décadas perdidas y oportunidades desperdiciadas.

Lo mismo puede decirse de otros países latinoamericanos 20. En los años 70, varios estudios reportaban la misma situación. Por ejemplo, The Evolution of the Law in the Barrios of Caracas, de Kenneth Karst, Murray Schwartz y Audrey Schwartz. En el África, el antropólogo Keith Hart, afirmaba respecto de Ghana, usando la palabra “informalidad”, lo que otros señalaban en América Latina.

Hoy en el 2014 todo esto ha sido oportunidad perdida por el Estado y es el reto que han tomado los migrantes que en sus dos generaciones ocupando Lima, como orientación primaria, la han transformado y han podido construir un habitat con tesón, esfuerzo y a su modo creando sus propias instituciones.

Nuevamente nos ocupamos del tema para repetir que aquí el Estado ha claudicado y ha sido incapaz de efrentar este problema de no poder dar fuentes de trabajo en las diferentes regiones del país. La ausencia de inversión en  fuentes de trabajo, la pauperrización de la agricultura por ausencia de inversión adecuada y la ausencia de canalización de programas de industrialización han determinado que todo el Perú se haya trasladado a Lima. La primacía de Lima es el ejemplo desgarrador de un país que no puede enfrentar su condición real, a pesar de todos disfrases con que se continua pretendiendo tapar.

El Estado ha claudicado dejando que el sector privado enfrente sólo este problema estructural. La evidencia muestra que esta tarea no es de interés y todos asistimos a este drama en medio de un circo que quiere pintar blancuras por venir, pero sin acciones concretas ní factibles que puedan incluso servir para que el sector privado pueda actuar con eficienia y con interés.

 

La ciudad como ecosistema urbano.

La ciudad como ecosistema urbano.
LA CIUDAD EN EL LENGUAJE Y EL LENGUAJE EN LA CIUDAD

Rocío PEÑALTA CATALÁN y Diego MUÑOZ CARROBLES
Universidad Complutense de Madrid
Departamento de Filología Románica, Filología Eslava y Lingüística General
rociopenalta@filol.ucm.es y dmcarrobles@filol.ucm.es

Resumen
Una de las metáforas clásicas consiste en comparar la ciudad con el cuerpo, con un organismo viviente. La ciudad es, en efecto, un ente vivo, que crece, cambia, se modifica en función de los acontecimientos históricos, sociales, políticos, culturales, etc. Asimismo, son numerosos los nombres y calificativos relacionados con la anatomía humana que se aplican a la ciudad, como por ejemplo, el corazón de la ciudad, el centro neurálgico, las arterias, la circulación, el pulmón de la ciudad, etc.

Aunque en el ámbito del urbanismo el lenguaje que relaciona la ciudad con un cuerpo humano se ha ido generalizando a lo largo del siglo XX, ya desde el siglo I a. C. el arquitecto romano Vitruvio proponía la construcción de la ciudad en función de las proporciones del cuerpo
humano.

Por otra parte, podemos encontrar ejemplos de estas metáforas que identifican el espacio urbano con un organismo vivo en la literatura de todas las épocas, que no sólo ha aprovechado las ya existentes sino que ha generado otras nuevas, como es el caso de la novela de Émile Zola El vientre de París, que equipara el mercado central de la capital francesa con un enorme estómago.

En la segunda parte de este trabajo pretendemos mencionar los fenómenos lingüísticos más importantes que tienen lugar en el contexto urbano. La ciudad constituye un escenario privilegiado para la investigación lingüística, ya que es motor del cambio y de la innovación dentro de la lengua, y en este ámbito ocurren procesos tales como la diferenciación diastrática de la lengua (según la clase social), la planificación lingüística, así como el contacto de lenguas, ya sean vernáculas o bien como consecuencia de procesos migratorios. Intentaremos analizar brevemente estos procesos aportando ejemplos de ciudades como Nueva York, Montreal, Madrid o Barcelona.

Referencia